---------------

Bajo la catedral – Raul Sanchez Quintana

Bajo la catedral – Raul Sanchez Quintana

Bajo la catedral – Raul Sanchez Quintana

Descárgatelo El libro Gratis Ya!!

Resumen y Sinopsis De 

Durante unos segundos permaneció indeciso y expectante; el inmenso lugar al que acababa de acceder parecía aún más imponente que cuando permanecía
iluminado. Intentando reunir el valor suficiente para seguir hacia delante, recordó el juramento realizado años atrás ante la Compañía. Se había comprometido a custodiar
con su propia vida la parte del secreto que le había sido encomendada; y, ante cualquier señal de peligro, poner a salvo la llave que le había sido confiada en la ceremonia
celebrada bajo las entrañas del barrio judío de la ciudad. No podía fallar en ese preciso instante – intentó animarse -. No en ese momento en el que el secreto que durante
siglos habían custodiado los distintos componentes de la sociedad secreta a la que pertenecía, se hallaba en peligro de caer en manos de quienes lo utilizarían con fines
insospechados.
Aquel último pensamiento le animó a dar los primeros pasos hacia el crucero de la Catedral; no en vano, era la zona mejor iluminada. Una vez alcanzado dicho
punto, continuó avanzando con dirección a la nave situada en el lado de la epístola[1]. Transcurridos unos segundos, su figura se desvaneció entre el juego de luces y
sombras.
***
Contrariado, decidió volver sobre sus pasos; estaba convencido de que el hombre de avanzada edad al que seguía, había conseguido despistarle entre el laberinto
de callejuelas existente en aquella zona de la ciudad. A ello tenía que unir el asfixiante calor que soportaba; hubiera jurado que tal bochorno provenía del mismo infierno.
Jamás hubiera imaginado que las noches del mes de julio en aquella ciudad llegarían a resultar tan calurosas. Sin embargo, y a pesar del inconveniente climático, sentía la
necesidad de proseguir la misión, no en vano – trató de motivarse -, su objetivo no era más que un anciano. No podía encontrase muy lejos.
En breves segundos alcanzó el pequeño callejón que, por error, había dejado atrás por entender que el mismo se alejaba de la Catedral, y, con paso veloz, se
introdujo en la estrecha callejuela de poco más de un metro de anchura.
En su apresurada carrera se dejó acariciar por el frescor que pareció visitarle durante unos instantes. Nada que ver – pensó –, con el sofoco soportaba en las
calles de mayor amplitud.
Con más pena que alivio, abandonó el callejón por el que había transitado, para acceder a una calle peatonal de mayor anchura. Sin pensarlo dos veces, giró de
nuevo hacia la derecha, pues aunque había perdido todo rastro del individuo al que seguía, era consciente de que si continuaba en aquella dirección se toparía de bruces
con la Catedral.
Avanzó raudo a través del firme embaldosado, hasta que accedió a unos soportales frente a los que se alzaban los impresionantes muros de la fachada norte del
templo catedralicio. Una vez alcanzado dicho lugar, detuvo la carrera.
A pesar de su excelente forma física se encontraba exhausto. Apoyó sus manos sobre las rodillas e intentó respirar el aire cálido que parecía querer abrasarle la
garganta. Un mar de sudor bañaba su espalda. A continuación, y mientras intentaba recuperar el aliento, dirigió la mirada hacia ambos lados. No tenía la más mínima
duda; aquel maldito anciano había conseguido despistarle.
Fue en ese instante cuando recordó las palabras que la semana anterior, en la ciudad de Roma, le había dedicado su confesor; aquél que desde hacía apenas dos
años se había convertido en el máximo responsable de la Congregación:
“Es la misión más importante a la que nos enfrentamos desde que en 1.941 comenzamos la extensión del Reino de Cristo por todo el mundo.
Es Voluntad de Dios que continuemos desarrollando nuestra labor educativa en la Fe de Jesucristo; sin embargo, nuestro futuro es inquietante. La Iglesia se
encuentra gobernada por quienes ven en nuestra obra una actitud amenazadora; por aquellos que piensan que nuestra expansión puede limitar su poder. Sin duda, es
hora que sepas que el Vaticano, como cualquier otro estado, no es ajeno a las tensiones políticas, y que desde tiempos inmemorables existen grupos que mantienen una
ardua y silenciosa lucha por conseguir el poder.
Sí hijo sí, somos hombres y no podemos evitar que la codicia enturbie nuestro alma.
Es por dicho motivo por lo que te he convocado hoy aquí. Quienes gobiernan en la actualidad los designios de la Iglesia, y temen perder los privilegios que
disfrutan, buscan limitar nuestra labor evangelizadora.
Si todo continúa según los cauces previstos, el Santo Padre promulgará en breve el inicio de unas Visitas Apostólicas[2] a nuestra Congregación, y no podemos
permitirlo.
El enemigo es nuestro propio hermano, pero no por ello debemos evitar defendernos de sus ataques.
Sin duda, Dios está de nuestro lado; pues la Congregación ha tenido acceso a una información privilegiada que puede cambiar el curso de los acontecimientos;
sin embargo, lamento no poder, por ahora, revelarte el contenido de la misma. Debes entenderlo, es alto secreto.
Tras sopesar quien podría ser el hermano más adecuado para llevar a cabo esta destacada misión, he llegado a la conclusión de que tú podrías ser el
agraciado en cumplir la Voluntad de Dios…
A partir de este instante quedas dispensado de todo pecado o falta que en el desarrollo de este importante cometido te veas obligado a consumar; incluido el
tener que arrebatar la vida del prójimo, pues la Voluntad de Dios debe ser cumplida; por encima de todo y de cualquiera.
Él sabrá recompensar tu esfuerzo, y estoy seguro de que lograrás un lugar privilegiado en el Reino de los Cielos”
Tras intuir que había fallado en su primer encargo, una sensación de cólera comenzó a invadir todo su cuerpo. No era capaz de comprender como había dejado
escapar a un anciano que, según las apariencias, le triplicaba en edad.
Decepcionado consigo mismo, se erguió de nuevo y, en un último y desesperado intento, procuró captar algún detalle con el que poder recuperar el rastro de su
perseguido; pero resultó inútil, y solo fue capaz de apreciar la apabullante soledad de la calurosa madrugada, así como el monótono sonido de los aparatos de aire
acondicionado que funcionaban sin cesar.
Procurando aminorar la presión que comenzaba a doblegarle, optó por aflojarse el alzacuello que parecía limitar el paso del aire cálido por su laringe, mientras su
mente intentaba imaginar el instante en el que comunicara a su superior que no había conseguido hacerse con el primer objetivo.
Toda la Congregación depende de mí – se presionó -, la Voluntad de Dios, la salvación de miles, de millones de almas…, y les he fallado.
De repente, un tosco sonido que le resultó familiar, alcanzó sus oídos. Debido a que durante algún tiempo había desarrollado su labor clerical en iglesias antiguas,
estaba seguro de que el ruido que acababa de percibir provenía una cerradura como las que disponían las viejas puertas de los templos católicos. Agudizando los
sentidos, intentó ubicar la procedencia del sonido escuchado, y no tardó en llegar a la conclusión de que el mismo se había producido unos metros más arriba,
seguramente tras la pared de piedra que conformaba el perímetro de la fachada norte de la Catedral que se elevada frente a él.
Con renovadas esperanzas, atravesó de forma apresurada la estrecha calle empedrada y, raudo, se aproximó hacia la verja de hierro que le imposibilitaba el
acceso al interior del templo. Sorprendido, comprobó como el candado que debería impedir la entrada a cualquier visitante en horarios intempestivos, estaba abierto,
circunstancia que aprovechó para empujar de forma suave la hoja derecha de la cancela de hierro e introducirse en el interior de los límites del recinto.
Una vez hubo ascendido la escalinata que salvaba el nivel existente entre la

Orden de autor: Quintana, Thriller, Raúl Sánchez
Orden de título: Bajo la Catedral (Spanish Edition)
Fecha: 12 ago 2016
uuid: 77420905-42ce-4acf-a10c-45c19c1ad919
id: 92
Modificado: 12 ago 2016
Tamaño: 1.04MB

Novela kindle  Comprimido: no

Novela kindle Format : True 

Más Libros  – ebooks  : Aquí !!

Mira El Vídeo Para Enseñarte como descargar!!

Fotos – Imagen

image host

kindle - Puedes Leer la novela Aquí Abajo En Online!!

Tambien Ya Esta Disponible Para Comprarlo En kindle Amazon  productos  Tu Sitio Favorita !! 

Clic Aquí Para comprar  la novela y  leer  en  tu android !!

[sociallocker]
[popfly]

Link !!

Bajo la catedral – Raul Sanchez Quintana.pdf
Bajo la catedral – Raul Sanchez Quintana.pdf
Bajo la catedral – Raul Sanchez Quintana.pdf

[/popfly] [/sociallocker]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

---------