---------------

Cuando el error fue el destino – Sariam 2 – Marta Lallana

Cuando el error fue el destino - Sariam 2 – Marta Lallana

Cuando el error fue el destino (Sariam 2) – Marta Lallana

Descárgatelo El libro  Ya!!

Resumen y Sinopsis De 

En Raykion, las noches no conocían el frío. De forma habitual de la saga , era un planeta cálido y acogedor para sus habitantes e invitados. Sin embargo, en aquellas horas
donde su Gran Estrella no iluminaba las tierras, se escuchaba la brisa Dab. Una brisa peculiar cuyo silbido provocaba una suave melodía, lo que ayudaba a conciliar el
sueño a los raykianos.
No obstante, aquella noche, existía un raykiano que, preso de una profunda angustia, no se permitía descansar. Para él, el tiempo corría a una velocidad inusual.
Debía actuar cuanto antes si quería cumplir su cometido.
Ghurto Ghallavan se hallaba junto al puente plateado de Yher, a un kilómetro del Palacio Real. Los árboles, organismos más que frecuentes en aquel planeta
plagado de bosques, ocultaban escasamente al próximo gran enemigo del reino.
Su famosa armadura negra, que enteramente lo cubría para proteger su verdadera identidad, brillaba ahora, sobre todo en sus toscas hombreras, por la luz de la saga
blanquecina de los satélites que circundaban Raykion.
Mientras aguardaba la llegada de dos ángeles, observaba, inerte, el agua cristalina (aunque con tonos dorados) del río que, bajo el puente Yher, fluía con delicadeza.
Un fuerte batir de alas se escuchó tras Ghurto Ghallavan. Era Zerachiel, un viejo y gran amigo, que ahora combatía junto a él para apoyar su causa. Al fin y al cabo,
incluso cuando eran unos pequeños ángeles, nunca dudaron en ayudarse el uno al otro. La amistad que compartían era grande y sincera. Por ello, Zerachiel no tardó en
decir lo que pensaba nada más llegar:
Vuestro hermano es un imbécil sentenció Zerachiel tras aterrizar a un metro de Ghallavan. Su rostro se veía en aquel entonces libre de cualquier herida o
cicatriz, así como de la capucha de los Obscuros. Más bien, su indumentaria actual era totalmente contraria a la que en un futuro vestiría: amaba las telas largas pero
blancas y de tonos pastel. En su cuello, siempre llevaba enredado un fino fular. Le encantaba cómo ondeaba y danzaba cuando volaba. Su cabello, además, era largo y
grisáceo con brillos níveos. ¿De verdad lo vais a convertir en tutor de vuestro hijo? ¡Os…!
Ghurto posó una de sus herméticas manoplas sobre su hombro, y lo interrumpió.
Zerachiel pronunció Ghurto Ghallavan con tono comprensivo. No podía repudiar a su amigo que se preocupara por él, sino todo lo contario. Zeyfrem es
mi hermano, mi propio hermano no puede traicionarme.
Las alas de Zerachiel se levantaron de forma súbita, era una forma de expresar su enfado. Incluso se le cayó una pluma, la cual, tras jugar con la brisa, se posó
delicadamente sobre la hierba. Debido a la oscuridad, su blanco color destacó en el ensombrecido y oscuro verde.
¡Mírame a los ojos, Esdreel! gritó Zerachiel, apartando la manopla de su hombro y agarrándolo a él de los brazos. Incluso cuando elevaba el tono de su voz,
ésta seguía siendo armoniosa y dulce. ¡Y dime que ese imbécil es de fiar!
“Esdreel” era el verdadero nombre de Ghurto Ghallavan. El conde Esdreel, uno de los tantos primos hermanos de la princesa Anneliese.
Sé a qué os referís… suspiró Ghallavan, cuya voz retumbaba dentro de aquella negra armadura. Por ello, seréis el protector de mi hijo en la retaguardia.
¿Yo también iré a la Tierra?
Así es. Marcharéis en unas horas, antes de que la Gran Estrella surja una vez más.
Zerachiel comprendió la responsabilidad que su amigo estaba cargando sobre sus hombros, y la asumió. Era quizá la única persona en quien Ghurto
verdaderamente podía confiar.
¿En unas horas? se escuchó en las cercanías una voz más. ¿No es demasiado repentino? rió con malicia.
Zeyfrem había llegado. Su largo cabello negro era agitado por la brisa Dab. No obstante, la hermosa melodía que su paso otorgaba, no restaba la oscura energía que
envolvía a aquel ángel.
La vida es repentina… comentó Zerachiel, mostrando sin tapujos su desacuerdo con la presencia de Zeyfrem.
«Me da repugnancia hasta llevar un peinado parecido al suyo», pensó Zerachiel, intentando no observar en demasía a Zeyfrem (no quería darle más aires de
grandeza, le sobraban). «Será mejor que me lo corte.»
Es necesario, hermano. Debéis marchar cuanto antes con mi hijo adujo Ghurto Ghallavan.
¿Quién ha dicho que quiero ser una niñera? gruñó Zeyfrem, cruzándose de brazos, aunque su ropa militar le limitaba un poco aquella acción.
Cuando Zeyfrem tuvo la oportunidad de unirse al Ejército Real, no lo dudó. Amaba la batalla, pero sobre todo imponerse y poseer la libertad de jugar con las
libertades enemigas.
Puede que pronto ponga entre la espada y la pared a la princesa aseguró Ghurto Ghallavan, mientras repasaba mentalmente la estrategia que seguiría los días
venideros para alcanzar su cometido lo que significa que la Maldición de la Heredera puede activarse en cualquier momento. Es peligroso, y prefiero que mi hijo esté
lejos.
Entonces Zeyfrem entendió que aceptar ser la niñera de su sobrino, lo alejaría a él mismo del peligro. No vaciló en aceptar:
Está bien sonrió Zeyfrem con suma frialdad. Me encargaré de mi querido sobrino.
No le importó parecer cínico siquiera.
Gracias, hermano su vena sensible se había manifestado pese a ello.
Y Ghurto lo abrazó, lo que provocó que Zerachiel sintiera náuseas. Conocía bien a aquel personaje, y sabía muy bien que… sería mejor demonio que ángel.
Debo marchar anunció ante aquellos dos ángeles, polos opuestos sin duda alguna. Tengo asuntos que atender antes de que amanezca.
Zerachiel se acercó a él y aseguró de corazón:
Juro que cumpliré lo que me has pedido, amigo mío.
Lo sé intentó asentir Ghallavan con la cabeza, pero no pudo debido a la pesada armadura que vestía.
Cada uno tomó un camino distinto.
En concreto, Ghurto Ghallavan subió el monte Ghamof, allí debía encontrarse con alguien más, aunque ni él mismo sabía quién era.
En el Palacio Real, él, por última vez como el conde Esdreel, había recibido una nota en su despacho.
Querido Esdreel de Raykion:
Reuniros conmigo de forma urgente en el monte Ghamof. Es sobre su esposa.
La nota no estaba firmada por nadie. Era anónima. Sin embargo, puesto que el asunto estaba relacionado con su amada esposa, no podía ignorarlo.
Ghurto apoyó su espalda en la valla de madera de la cima de Ghamof, desde donde se podía ver el pueblo de Kedt, vecino del pueblo que circundaba el Palacio
Real.
Se entrevió una sombra entre los árboles. Con seguridad sería el autor de la nota, ya que los ángeles tomaban muy en serio el descanso nocturno y no era habitual
que nadie paseara a aquellas horas.
Ghurto fijó la vista en aquel anciano de larga y dorada túnica (de hecho, le costaba andar con normalidad debido a su largura), pues no era un ángel veterano
cualquiera. Era un miembro de los Siete Sabios de Raykion, los cuales vivían en completo aislamiento en la Torre Sacramental.
En el pecho del anciano, una luz pequeña pero intensa se exhibía, pese a encontrarse bajo las telas. Era el Colgante de la Videncia, insignia que portaban los Siete
Sabios de Raykion. Contaban las leyendas que ellos fueron quienes facilitaron la creación del mismísimo
Orden de autor: Lallana, Marta
Orden de título: Cuando el error fue el destino
Fecha: 21 ago 2016
uuid: 84897a9b-9dbb-48fc-b3f2-1686c344aa0d
id: 141
Modificado: 21 ago 2016
Tamaño: 1.44MB

Novela kindle  Comprimido: no

kindle Formato – Contenido – tipo : True 

Temáticas: Novela romántica, Comedia romántica , romance

Más Libros  – ebooks  : Aquí !!

Mira El Vídeo Para Enseñarte como descargar!!

Fotos – Imagen

image host

kindle - Puedes Leer la novela Aquí Abajo En Online!!

Tambien Ya Esta Disponible Para Comprarlo En kindle Amazon  productos  Tu Sitio Favorita !! 

Clic Aquí Para comprar  la novela y  leer  en  tu android !!

Si te gusto  comparte  en   el facebook 

Descargar Libro Aqui  !!

https://1drv.ms/b/s
https://app.box.com/s/vkvyt5nayv6r57pv71sd917mbc6ijpdp
http://go4up.com/dl/88ad5c3c1c0700

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!
---------