---------------

Lluvia – Yolanda Quiralte

Lluvia – Yolanda Quiralte

Descárgatelo El libro Gratis Ya!!

Resumen y Sinopsis De 

Lluvia – Yolanda Quiralte

Óscar Quintana era guapo, irremediablemente guapo, y lo peor de todo es que era consciente de ello. No es que se aprovechara de la situación, pero su belleza, unida a una muy bien modelada educación, hacían
de él el perfecto prototipo de caballero. Los rumores que volaban por la ciudad susurraban que era un conquistador empedernido, un coleccionista de amantes. Se decía que por sus brazos habían pasado tantas
mujeres que no cabían juntas en un gran salón de baile. La fama le precedía, y allá donde iba, antes de que el señor Óscar Quintana hubiera hecho su aparición, podía verse a todas las mujeres, incluidas las casadas,
expectantes y esperanzadas ante la posibilidad de lograr un buen beso de tan deseado caballero.
Y todas las mujeres estaban satisfechas con él hasta entonces. Todas excepto quizás una, su madre Valeria.
Habladurías, mamá rio antes de preguntar: ¿ Desde cuándo has hecho caso a los rumores? dijo Óscar besuqueando mimoso a su madre, una dama de la alta sociedad, bien situada y muy hermosa.
Óscar, es cierto. En esta ciudad los cotilleos se engrandecen pero, Dios mío, estos rumores empiezan a martillear mi conciencia. Hablan ahora de una condesa…
¡Mamá, por Dios! No es algo que deba preocuparte, puedo asegurártelo… exclamó Óscar con la intención de calmar a su madre, mientras la miraba con recelo. La mitad de las conquistas que me adjudican
son falsas. Cierto es que como soltero me permito algunas licencias más…
Querido, ¿ algunas licencias? Desde que volviste de la universidad hasta ahora no hay semana en la que no me lleve algún sobresalto.
Óscar miró a su madre de soslayo. ¿ Qué sucedería si llegara si quiera a imaginar cómo fueron sus años universitarios? Fue el despertar a la sexualidad. Allí descubrió el género femenino. Allí comenzaron sus
andanzas.
No dejo de escuchar rumores sobre el hecho de que hayas coleccionado « amistades» una tras otra, sin tan siquiera plantearte la posibilidad de encontrar una mujer adecuada y casarte concluyó su madre,
mientras se ahuecaba las faldas color berenjena.
« Maldición» , pensó Óscar. ¡Ya estaba allí el dichoso tema! Sabía que a su madre le preocupaba que ninguno de sus hijos, cuatro para ser exactos, dos varones y dos damas, hubieran contraído matrimonio.
Óscar, el primogénito; y P ablo, con quien tan solo se llevaba un año de diferencia, ya estaban en edades de analizar la situación. Lorena, de diecinueve; y Amelia, de catorce, aún podían sin embargo retrasar tan
magna decisión por un tiempo, aunque no demasiado, si se regían por los cánones de la época.
Madre comenzó a replicar con voz severa, tono que cambió cuando vio la tristeza que asomaba en sus ojos verdes y que se reflejaba en todo su rostro. Mamá, aunque considero razonables tus
preocupaciones al respecto dijo con un tono mucho más dulce, no deseo que ellas te impidan disfrutar de tu tiempo. Admito que quizás tengas un punto de razón en algunos de tus comentarios, pero te ruego
dejes esa elección en mis manos. Confieso añadió de forma silenciosa y un tanto apesadumbrado por los recuerdos no haber encontrado aún una mujer con la que poder vivir una historia de amor.
En tiempos anteriores, hijo alegó Valeria, el amor era algo secundario. Bien sabes que cuando tu padre y yo nos casamos no había entre nosotros ningún sentimiento romántico y, si te fijas, el destino
hizo que nos enamorásemos.
Quizás sea por ello, madre empezaba a agotarse su paciencia, puesto que he sido testigo durante años del amor que padre y tú os profesáis, puedo aspirar a disfrutar de algo semejante, ¿ no?
Jaque mate. Sabía que acababa de dejar a su madre sin palabras.
Bien, bien, Óscar, prometo concederte una tregua, puesto que he observado que este tema te produce cierta desazón. Sonrió la dama, ahuecándose de nuevo las faldas para sentarse, con el mayor decoro
posible, en el sillón de estilo romántico que presidía aquel cuartito de estar. Lamento haber sacado tan espinoso asunto y dicho esto procedió a ojear la nueva revista de moda que le habían facilitado
zanjando así el tema… De momento.
La gran casa familiar presidía una de las principales calles de la ciudad.
Tenía una gran balconada desde la cual se podía divisar el enrevesado e imponente parque, El Olmedar. Se decía de él que había sido testigo silencioso de los principales romances de la ciudad, guiados, quizás
los enamorados por el bucólico entorno de aquellos parajes centenarios, donde los caminos cubiertos de bellos olmos evocaban en la imaginación escenas de amor furtivo, ese que aprovecha la oscuridad y la
penumbra del follaje para dar rienda suelta a la pasión más absoluta.
La Mansión Quintana, como era conocida la finca, era descrita por Óscar como un gran cuartel de caballería, salvando las distancias, por supuesto. Llena de alegría y luz, era de todo menos silenciosa. Allí se
habían criado numerosas generaciones de Quintana, entre ellas, el último batallón, como decía su padre, Alonso Quintana. La decoración era impecable, ciñéndose a los cánones actuales, desde luego, pero dotada
también de cierta comodidad y bienestar, algo poco común entre las casas aristocráticas de la zona. Abundaban los amplios sillones de terciopelo amarillento, cuyas almohadas cobijaban recuerdos de
conversaciones secretas. Cabía destacar también la presencia de la amplia biblioteca, que hacía las delicias de toda la familia, desde el primero hasta el último, incluyendo al numeroso personal doméstico que
ayudaba a mantener la mansión en perfecto estado. Estos últimos constituían sin duda alguna un gran grupo de personas de confianza, ganada a pulso gracias a los numerosos años de servicio a la familia, logrando
con ello que los vínculos que se habían establecido entre señores y trabajadores se hallaran marcados por el afecto y la cordialidad, hecho que dotaba al servicio de ciertos privilegios, como el acceso a la
biblioteca y a los libros, la participación en tertulias familiares y la satisfacción de ser tratados como auténticos miembros de la familia Quintana.
El ama de llaves, María, llamada en la intimidad familiar con el diminutivo Marita, era una inflexible y organizada mujer que había ayudado a traer al mundo a todos los actuales Quintana. Su mano firme y su
capacidad de decisión férrea y autoritaria desaparecía por completo cuando ante ella se posaba cualquier par de ojos que perteneciera a un Quintana, especialmente el joven Óscar, puesto que él la había salvado
sin duda de una gran catástrofe. Marita estaba casada con Víctor, tutor de estudios de todos los hermanos Quintana. Juntos vivían en una casita cubierta de jazmín amarillo que se encontraba en el jardín de gran la
finca señorial. Formaban una estupenda y maravillosa pareja, que aún todavía, de vez en cuando, a pesar de los muchos años que llevaban casados, eran sorprendidos por alguno de los hermanos dándose algún
beso furtivo o alguna caricia sofocada. Tenían una hija, pequeña aún, la traviesa y escurridiza Victoria, a la que todos llamaban Lluvia, en recuerdo de la mágica noche en que fue hallada.
Casi todos los miembros de aquella familia habían olvidado por completo que Lluvia en realidad no era hija de Marita y Víctor. La niña apareció de repente en sus vidas como un torbellino de fuerza y alegría.
Sucedió una noche de tormenta.
Todos los hermanos Quintana adoraban las tormentas. Les encantaba permanecer durante horas apoyados contra las enormes cristaleras de la mansión mientras disfrutaban de « la gran batalla» , nombre popular
con el que la familia solía llamar a las tan temidas, por otros, tormentas. La

Pages : 46

Tamaño de kindle ebook : 869 kb  

Autor De La  novela : Yolanda Quiralte

kindle ebooks Comprimido: no

kindle Format : True PDF 

Idioma :Español-España 

Descargar : Gratis

Más Libros  – ebooks  : Aquí !!

Mira El Vídeo Para Enseñarte como descargar!!

Fotos – Imagen

Lluvia – Yolanda Quiralte

kindle – Puedes Leer la novela  Aquí Abajo En Online!!

Tambien Ya Esta Disponible Para Comprarlo En kindle Amazon  productos  Tu Sitio Favorita !! 

Clic Aquí Para comprar  la novela y  leer  en  tu android !!

[sociallocker]
[popfly]

Link !!

Lluvia – Yolanda Quiralte.pdf
Lluvia – Yolanda Quiralte.pdf
Lluvia – Yolanda Quiralte.pdf

[/popfly] [/sociallocker]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!
---------