---------------

Palabra de meiga – Mara Mornet

Palabra de meiga – Mara Mornet

Sinopsis De 

Libro Palabra de meiga – Mara Mornet

Descargar Gratis    En PDF.
El día terminaba bien para la reportera Evelyn Rodríguez. Era la periodista más joven de la cadena junto con sus dos amigas. Hacía siete años que se habían conocido en la universidad, embarcándose en la carrera
de P eriodismo y Audiovisuales y, al término de sus estudios las tres fueron contratadas por la Cadena 59. Era una cadena de televisión donde podían vivir la acción en estado puro, retransmitiendo día a día la
violencia que se producía en las ruidosas calles de la ciudad de Madrid.
Evelyn, Lilith y Sia siempre estaban implicadas en algo emocionante; eran puro fuego y las noticias eran su vida. Evelyn se encargaba de ponerse delante de la cámara
y transmitir a los ciudadanos lo que ocurría, mientras que Lilith ponía a punto la cámara y recogía toda la acción en el lugar. Sia, en cambio, era la que preparaba todo
antes de la transmisión, especialmente que su amiga Ev estuviera guapa ante la cámara y que no hubiera ningún percance durante la salida en antena.
Aquella noche se había cometido otro asesinato. Llevaban días encontrando cuerpos por doquier sin que pareciera haber ningún patrón. La Policía ya no sabía qué
hacer para cerrar el caso: por más que examinaban los cuerpos y las pruebas encontradas, no hallaban nada concluyente. La gente de la ciudad cada vez tenía más miedo
de salir a la calle y toparse con el Asesino sin sombra, apodo con el que los periódicos lo habían bautizado, ya que solo se encontraban los cuerpos que dejaba y ninguna
pista.
Pero Evelyn estaba segura de que había mucho más, un presentimiento en su corazón se lo repetía y no quería que su cadena cerrara la noticia. Necesitaba llegar hasta
el fondo del caso.
Las tres llegaron al callejón donde se había cometido el último asesinato. En frente se encontraba la discoteca Plums, un lugar de mala muerte donde prostitutas,
borrachos y camellos realizaban el trapicheo de todas las noches. La Policía estaba harta de ese lugar, pero pagaban sus impuestos y siempre que se realizaba una redada
salían con las manos vacías. Era como si supieran cuándo iban hacer una inspección en el recinto. En el Cuerpo de Policía circulaban especulaciones sobre un topo,
¿cómo si no un tugurio como aquel podía seguir abierto? Pero el caso ahora era otro, y la gente al servicio de la ley tenía que resolver algo mucho más urgente.
Evelyn examinó el terreno y comprobó que eran los primeros periodistas que llegaban al lugar. Los agentes y la Policía Científica estaban con el cuerpo,
examinándolo y recogiendo todas las pistas que encontraban alrededor del cadáver. Lilith cogió la cámara con decisión y enfocó el cuerpo sin ningún escrúpulo; la noticia
tenía que ser suya.
Los cuerpos no parecían mostrar coincidencias, ya que cada víctima presentaba una muerte distinta: unas aparecían con mordeduras por todo el cuerpo, otras
completamente destrozadas y algunas como si su cuerpo se hubiera consumido sin saber cómo ni por qué.
En este caso la víctima presentaba un mordisco profundo en el cuello junto a un colgante. Evelyn sacó su móvil de última generación y realizó varias fotos al cadáver,
junto con el colgante, que le llamó muchísimo la atención. Se aproximó y se fijó mejor, y pudo comprobar que aquel amuleto guardaba mucha similitud con uno de los
colgantes que ella tenía desde hacía muchísimos años: una pequeña flor con una piedra de color blanco. En este caso, la de la víctima era de color negro.
En el tejado del edificio colindante al pub, una sombra oculta en la oscuridad observaba todos los pasos de la periodista. Sin ser consciente de su vigilancia, Evelyn se
acercó como una autómata al cuerpo para coger el colgante, pero un ruido procedente del tejado hizo que desviara la mirada hacia arriba, descubriendo a una figura que se
escondía entre las sombras.
—¿Evelyn, qué haces aquí? —la sorprendió un policía.
La conocía desde sus inicios y sabía que si no la paraba los pies le metería en un buen lío. Evelyn, sin hacer caso al agente, volvió a mirar hacia el tejado, pero ya no
había nada.
—Teniente Ryan, ¿qué puede contarme sobre el suceso? —comenzó a informarse.
El policía la cogió del antebrazo y la acompañó al otro lado de la cinta amarilla.
—No pienso abrir la boca, Evelyn. Siempre que te digo algo, vas corriendo a tu cadena a contarlo. Un día me vas a meter en un lío muy gordo.
Ya fuera de la escena del crimen, el teniente Ryan la soltó.
—Venga Ryan, nos conocemos… —Evelyn lo miró con cara de súplica, tenía que conseguir algo más que unas cuantas imágenes—. Te ayudé con el caso del niño
secuestrado. Al final lo encontrasteis en la Nacional 404, ¿verdad? —recordó mirándolo a la cara.
El policía la observó sin pestañear. Sabía que ese caso fue un éxito gracias al soplo que les proporcionó Evelyn. Nadie se podía explicar cómo una periodista todavía
en formación podía haber averiguado tal pista y encontrar al muchacho, pero así fue, y ahora el pequeño estaba con sus padres, sano y salvo. Fue esta pista lo que hizo
que Evelyn llegara a ser la reportera del año, retransmitiendo junto con su cámara y ayudante personal los mejores sucesos que ocurrían en la ciudad, además de una
acreditación para ayudar en determinados casos especiales a los agentes de la ley. Esto era una de las cosas que al teniente Ryan le traía de cabeza: no podía estar detrás
de una joven con coleta contándole constantemente detalles del caso, pero el magnetismo de aquella mujer le obligaba siempre a hablar más de lo necesario.
—Está bien, pero con discreción, ¿ok? Solo puedo decirte que se trata de una chica que estudiaba en la facultad de Comillas, de una buena familia… No entiendo
cómo ha podido terminar tirada en ese callejón. —El teniente sopló, tocándose la sien—. No era una de las prostitutas de aquel tugurio —añadió pensativo, señalando el
local con gesto de desagrado.

Mira El Vídeo Para Enseñarte como descargar 

—Entonces, ¿tiene que ver con las muertes anteriores? —prosiguió Evelyn con su interrogatorio.
El hombre, de piel oscura y con años de formación en su profesión, volvió a resoplar.
—Creemos que sí, tiene un mordisco más que profundo en el cuello… —Guardó silencio por un momento.
No podía creer lo que tenían entre manos: un asesino en serie se había instalado en la Comunidad de Madrid. Era como estar viviendo una película de terror teniendo
como protagonista a Jack el Destripador. Al recordar cada muerte, cómo dejaba los cuerpos…
—¿Qué? ¿Qué ocurre? —Evelyn le miró con atención.
—Se le ve la tráquea. Es una atrocidad lo que le han hecho a esa pobre chica —dijo el policía.
Solo de pensar que podría ser su niña adolescente se le encogía el corazón.
—Pero se defendió, ¿no? —preguntó la reportera.
—Parece que sí. Tiene signos de violencia por todo el cuerpo, se nota que luchó contra su agresor.
Uno de los compañeros del teniente se acercó a ellos. Necesitaban urgentemente ayuda, pues habían llegado varias furgonetas de distintas cadenas de televisión.
Tenían que darse prisa y levantar el cadáver si no querían que aquello se convirtiera en un circo.
—Ryan… —continuó la periodista.
—¡No! Evelyn, coge a tu equipo y lárgate, ya se han terminado las preguntas.
El teniente Ryan empezó a dar órdenes a su equipo.
—Pero… —Evelyn insistió.
—En serio, tenéis que marcharos. A este paso necesitaré más hombres para poder capturar a quien esté cometiendo estas atrocidades.
Nuevamente, el agente había hablado más de la cuenta y, negando con la cabeza, se alejó con paso decidido.
Mientras, Evelyn fue hacia donde se encontraban sus compañeras. La preocupación del teniente hizo pensar a la reportera más de lo necesario. Entonces su loca
cabeza volvió a centrarse en el trabajo que debía retrasmitir y buscó un titular impactante.
“Estudiante desangrada. ¿El Asesino sin sombra?”, comenzó a pensar. “No… ¿Tenemos una bestia suelta y nadie puede

Palabra de meiga – Mara Mornet
atraparlo? Muy largo, a ver… La sombría
abominación del Asesino sin sombra. Jo, esta sí sería buena”.
Cada vez se estaba volviendo más emocionante este caso. Dejó de pensar en el titular y volvió a

Leer En Online

Comprar Ebook  en 

Clic Aquí Para comprar 

Leer en Online ABEL5

[sociallocker]
[popfly]

Descargar 

[/popfly] [/sociallocker]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

---------