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Libro PDF Capturada por mi dragón defensor Rebecca Elyon

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“¡Mas chupitos!” Le dijo Kara al barman.
Sacudí mi cabeza, “¡no creo que yo puedo con mas, Kara!”
La música en el club estaba sonando tan y tan fuerte que yo podía sentirla en mis huesos. Las estroboscópicas y el efecto laser que iluminaba la pista de baile
me hizo sentir algo mareado y mi estómago dando vueltas- Aunque eso pudo ser el efecto de cantidades masivas de alcohol que había consumido. El local estaba a
reventar de gente con cuerpo contra cuerpo y el aire saturado con un aroma no tan placentero de colonia, perfume, sudor y sexo.
Los tres de nosotros nos metimos en una cuña en un espacio apretado en un rincón cerca de la barra y nos sentíamos afortunados de ocupar tal espacio Premium
de bienes raíces en ese club tan popular y exclusivo como es el Delirium. Todavía no sabía cómo Kara lo había logrado, pero nos metió en el club más caliente del
pueblo. Y parecía la mejor manera de celebrar nuestros logros.
“Deja de ser un palo en el fango, Dawn,” Kara se rio. “¡Estamos celebrando!”
“Si Dawn,” Grito Lisa. “¡Estamos celebrando¡ ¡Después de tres días de infierno, nos merecemos soltarnos un poco!”
Y yo me reí y sacudí mi cabeza. Tenían razón; Ha sido un sinvivir absoluto los últimos tres años. Pero está hecho. Yo conseguí mi grado en leyes y pase el
examen – Algo que nadie en mi pobre excusa de familia se creía que podía hacer. Si alguien se merecía una noche de celebración inhibida, era yo. Pero yo era a veces
demasiado práctica para mi propio bien, y estaba muy consciente de mis propios límites.
Afortunadamente, yo tenía influencias terribles como Kara y lisa en mi vida quienes me presionaban socialmente hacia exceder mis propios límites. El barman
puso tres chupitos al frente de nosotros lo provoco gritos y chirridos de Kara y Lisa.
Levantamos nuestros chupitos, brindamos por nosotros y para adentro. El líquido quemaba mientras se deslizaba por mi garganta haciéndome poner muecas.
Kara and Lisa golpearon sus vasos vacíos en la barra y se rieron salvajemente. Yo me sentía realmente mareada, descentrada y había perdido cuenta de cuantos chupitos
habíamos bebido, ¿eran ocho? ¿Diez?
Cualquiera que fuese la cuenta, yo sabía que estaba en mi limite. Muy pasado mí limite, en realidad. Presión social o no, Yo iba a tener que cortarme ya porque
no podía confiar en que mis amigas supieran cuando parar.
Levante mis manos. “Me rindo. Y o no puedo más”.
Lisa parecía inestable en sus pies y tenía una sonrisa torcida en su cara. Ella claramente no estaba en mejor condición que yo.
“Oh, Dawn,” Ella balbuceo. “¡Estamos celebrando!”
“Tu pareces que estas por vomitar,” Kara soltó una risilla alocada. “Qué bueno que tu pelo ya está en una coleta porque yo no estoy lo suficientemente sobria
para sostener tu cabello.”
Las tres de nosotras nos abrazamos y reímos juntas. Habían sido tres años duros e inolvidables. Y estas dos se han quedado a mi lado por unos tiempos bien
duros. Yo estaba agradecida a ellas por muchas cosas, y en particular por mantenerme sana cuando yo quería nada más que decir ‘Que le den,’ y dejar la escuela de
derecho, y unirme a un circo o algo. Estas dos eran mis hermanas y yo les debía muchísimo.
“Las quiero chicas, Yo realmente, realmente lo digo en serio,” Dije. “Pero yo realmente, realmente tengo que mear.”
“Tú sí que eres una zorra con clase,” Se rio Kara.
“Reí.”¿Qué puedo decir? Clase es mi segundo nombre.”
Me giré y me hice camino entre la multitud, en dirección a las escaleras que llevan al baño. Yo no estaba segura como iba a poder volver entre la multitud con
Kara y Lisa, pero pensé que cruzare ese puente cuando me toque hacerlo. La única cosa en mi mente en ese momento era llegar al baño. – Y mi cabreo con tener que
subir las escaleras para llegar ahí.
“¿Quién demonios coloca el baño en la segunda planta?” me dije a regañadientes.
Mientras subía las escaleras, un hombre alto y de espalda ancha estaba bajando. Él tenía el cabello oscuro y bien cortado, vestía un traje de sastre y que parecía
costoso, y un par de gafas de sol. Mientras que yo pensaba que las personas que usaban gafas de sol dentro de una disco poco iluminada eran, en general, imbéciles de
primera, yo estaba dispuesta a hacer una excepción por este hombre. Tenía un mentón pronunciado y fuerte, con estilo, y un físico que me dice que ejercitaba
regularmente.
Me aparte al otro lado de la escalera para darle algo de espacio. Pero yo era una chica con piernas gruesas y cadera ancha, y él era un hombre con un bulto obvio
también, así que solo había tanto espacio que teníamos.
Yo desciñe mi mirada y murmulle unas disculpas cuando nos cruzamos. Un poco inestable en mis pies, Y me empecé a tambalear un poco y sentí que podía caer
de espaldas por las escaleras. Ese desconocido hermoso me alcanzo con su mano en mi hombro, estabilizándome. El momento que él me tocó, mi mente se llenó
instantáneamente con imágenes nosotros dos acostados juntos, nuestros cuerpos desnudos pensionados contra el otro. Y sentí sus mandos acariciando mi cuerpo, sentí
su lengua en mi boca, sentirlo profundamente dentro de mí. Las sensaciones fueron tan fuertes y tan real que mi cuerpo reacciono como si lo fuera. Mi cara se calentó y
choques eléctricos de placer se dispararon por mis partes más íntimas en el ojo de mi mente, Sentí sus manos agarrando y tirándome del cabello. Yo cerré mis ojos y
sentí la sonrisa acariciando mi cara mientras estaba casi orgásmica ahí mismo en las escaleras.
“¿estás bien?”
Sacudí mi cabeza como si despertase de un sueño – Uno muy placentero si eso. “Lo siento, ¿qué dijiste?”
“Pregunte si ¿estabas bien?”
Su voz llevaba una ligera pista de un acento, pero no pude ubicar de qué lugar podría ser ese acento. ¿Australiano? ¿Británico? Yo no tenía idea y no me
importaba. Él podía hablarme, tocarme, y hacer lo que le daba la bendita gana de hacerme. No armaría un escándalo por eso.
Asentí. “Si, estoy bien,” dije. “gracias por cogerme. Puede que me haya pasado de copas un poco hoy”
El hombre se rio. “Si, bueno eso puede pasar. Ten cuidado y disfruta el resto de tu noche.”
La disfrutaría mucho más si tú me llevaras a casa esta noche. El pensamiento voló por mi mente como si hubiera venido de otra persona y casi me rio.
“Gracias,” Dije, mientras que me subía el corazón a mi cara otra vez. ¿Que se me ha metido? “Que tú también disfrutes la noche.”
El hombre se bajó las gafas un poco y me miro, una sonrisa arrogante y prepotente toco sus labios como si me hubiese leído la mente. Y en ese momento,
cuando me miro, Yo lo mire a los ojos y vi lo cosa más extraña – sus ojos parecían tener un brillo dorado en ellos. Mientras más miraba, más pronunciado se hacia el
brillo. Yo sacudí mi cabeza y miré otra vez y la luz se había ido de sus ojos como si nunca hubiese estado ahí. ¿Me lo habré imaginado simplemente porque estaba al
límite de estar borracha?
“Ten cuidado cuando vuelvas y bajes las escaleras,” dijo el hombre.
“Odiaría ver a una criatura tan encantadora como tu caer y hacerse daño en mi club.”
Lo miré con mi cabeza inclinada a un lado. “¿En tu club?”
Sin más palabras, el hombre se giró y me dejo de pie en las escaleras. Lo vi marcharse, el calor en mis partes íntimas empezaba a desvanecerse lentamente. Sacudí
mi cabeza, avergonzada por mi reacción al hombre apuesto. Realmente me habré bebido unos chupitos de más. Me giré y continúe subiendo las escaleras hacia los
baños.
~ooo000ooo~
Varias horas y yo no sé cuántos chupitos más tarde, por fin nos fuimos de Delirium. Me encontraba mejor de lo que temía estar – solo porque el barman, Dios
lo bendiga, vio en qué clase de condición estaba yo y me estaba sirviendo chupitos de agua en vez del licor que mis amigas se bajaban.
Yo ayudé a Kara y Lisa – Quienes se reían como si estuviesen locas – a montarse en un taxi y las mandé a su camino. Yo vivía en la dirección opuesta y tenía
que encontrar mi propio camino a casa. La noche – o mejor dicho, la mañana temprana – era fresca y una ligera brisa me hacía tirar de mi suéter y apretarlo un poco más.
La multitud en la acera afuera del club era poca y no parecían haber muchos taxis en la calle.
Yo camine, con los sonidos del club desvaneciéndose hacia la distancia detrás de mí, y el aire fresco ayudaba a que me desembriague aún más. La luz en la calle
era sombría y para ser perfectamente honesta, estando ahí afuera sola era un poco tenebroso. Y mire a los alrededores, buscando desesperadamente un taxi, pero no vi
ninguno en la calle, yo empezaba a pensar que debí quedarme al frente del club donde estaba bien iluminado y habían por lo menos algunas personas por ahí.
Acabo de pasar por un callejón oscuro que me dio escalofríos y me decidió la mente para regresar al club. Podría incluso pedirle al barman o a alguien que me
llame un taxi local. Pero pensé escuchar a una mujer sollozando que venía hacia mí desde la oscuridad del callejón. Afile mis oídos, prestando atención y escuchándolo
de nuevo. El próximo sonido que escuche fueron pisadas fuertes en el concreto seguido de un sonido de choque que fue tan alto, sonó como un cañón.
La mujer que había escuchado sollozando soltó un crudo grito coagulante de sangre que los pelos de mi brazo, espalda y cuello se erizaron. Yo estaba congelada,
con raíces en mi sitio, insegura de que hacer. ¿Debo correr al club y pedir ayuda? Y si hago eso, lo que sea que esté ocurriendo podría estar acabado antes de que vuelva
con ayuda. Rebusque en mi cartera, buscando mi teléfono móvil cuando la mujer grito nuevamente. La manera en la que gritaba me decía que algo realmente malo estaba
pasando y que ella necesitaba ayuda. Ella necesita ayuda ahora y ahí.
“Maldición,” Me murmure a mí misma.
Mi mano cayó en la lata de espray de pimienta que llevo en la cartera, así que la saqué antes de darme tiempo a pensarlo, me quité los tacones de dos patadas y
corrí hacia el callejón para ayudar.
“Hey!” Grite yo, esperando asustar a quien sea que estaba ahí. El callejón era oscuro y las sombras dentro de él, aún más. Mientras corría, pasé por cajas de
cartón, basureros y probablemente más que unas cuantas personas. Salpiqué en los charcos – aunque dando el hecho de que no ha llovido últimamente, Me niego a
pensar sobre que había en esos charcos.
Apreté mi puño en el spray, y la mujer gritaba de nuevo. Aunque esta vez, fue cortado abruptamente, lo cual fue aún más ominoso y terrorífico que lo que fue
su grito. Ella estaba cerca. Levante el spray y lo sostuve al frente de mí en una mano que temblaba como si tuviera parálisis y muy lento al caminar. Fue entonces
cuando escuche un sonido whooshing bizarro y tú ve la impresión – aunque yo no sabía por qué – de algo relativamente grande levantándose hacia el cielo sobre mí.
Miré hacia arriba rápidamente y apunte el spray sobre mi cabeza. Lo que vi me confundió y me heló los huesos. Vi la silueta de –algo. Una sombra oscura contra
el cielo aún más oscuro de la noche. Pero fueron las dos luces azul pálido que me capturaron la atención. Ellas parecían brillar como neón, pero parecían – Ojos. Fríos,
intensos, y funestos ojos azules. Si los demonios tuvieran ojos, Juro que se verían así.
Vi la sombra moviéndose, escuche el sonido extraño del wooshing otra vez, y esos gemelos, luces brillando azul se habían ido.
“Por favor.”
Su voz era débil y llena de dolor. Rebusque en mi cartera otra vez hasta encontrar mi teléfono. Encendí la luz de la cámara y escanee alrededor de escombros
esparcidos por todo el callejón. Un contenedor estaba derribado contra una verja de cadena. Tan imposible como sé que seria, el contenedor parecía que lo hubiesen
arrojado contra la verja. El contenedor tenía tres rajas en su costado. Aunque no tenía idea de que había hecho esas rajas – o que podría ser tan fuerte como para lanzar
un contenedor.
La mujer tosía y fue un sonido mojado y trancado que no sonaba bien. Yo me pasee por alrededor, apuntando la luz al lado opuesto del callejón. Por las cajas,
periódicos viejos, y demás de escombros al azar, la encontré. Ella estaba echada en su espalda entre la basura, su piel parecía pálida y cerosa, y una expresión en su
rostro que decía que ella sabía que estaba en las manos de la muerte. Escaneando más abajo en su cuerpo, vi un agujero rasgado en su estómago. La sangre vertía de la
herida y creía que yo podía ver sus entrañas asomándose por el agujero.
“Por favor.”
Su voz se hacía más débil, desvaneciéndose. Ella tosía otra vez y una salpicadura de sangre fue expulsada de su boca, llenando su cara de fluidos viscosos y
rojos. Yo corrí y me arrodille a su lado. Le tomé la mano y sus ojos parecían enfocarse en mí por un momento.
“No te preocupes,” Dije yo. “Voy a llamar al 911 y conseguirte ayuda.”
La mujer, quien tenía cabellera rubia y ojos verdes, sacudió su cabeza.
“Mi bebe,” ella resolló. “Él quería mi bebe. Salva mi bebe. Por favor.”
Miré a la mujer; no tenía idea de lo que hablaba. Ella no tenía un bebe con ella. Quizá viendo la confusión en mi cara, apuntó a un contenedor al otro lado del
callejón.
“Por favor,” su voz se hacía cada vez más débil. “Salva mi bebe.”
Había un sonido de gorgoteo en la garganta de la mujer y una extraña luz en sus ojos – casi como los ojos de esa cosa en el cielo que había visto – Parece que se
fue. Yo sabía que la mujer estaba muerta. Me puse en pie, sacudida, impactada, y completamente incierta de que hacer. En los cielos, escuche ese sonido whooshing
bizarro otra vez y recordé la sombra oscura que parecía colgar en el aire sobre mi cabeza.
El recuerdo de esos brillosos, ojos azul pálido me daba escalofríos hasta los huesos. Estaban llenos de odio. Malicia. Promesas de muerte. Yo tenía que salir de
ahí.
Me levante y me gire a correr y luego mire al contenedor que la mujer ahora muerta estaba apuntando. El sonido de whooshing por encima de mi parecía crecer
más fuerte y parecer más cercano. Yo no sé qué demonios era eso, pero un sentimiento de miedo sobrecogedor me abrumó y sabía que tenía que moverme. Rápido.
Mire hacia el contenedor una vez más y cruce el callejón hacia él, la luz de mi cámara todavía encendida. Eché una mirada hacia el cielo, no vi la sombra oscura, y
decidí arriesgarlo por mirar un poco. Alrededor del contenedor había la misma clase de basura que en el resto del callejón. Mire rápidamente pero no vi nada que la mujer
podía estar apuntando.
Se me acababa el tiempo. Me temía que lo que sea que era esa cosa con los ojos brillantes era, podía bajar y destrozarme tal como hizo con esa pobre mujer. Yo
me gire para irme cuando un sonido me detuvo en seco. Yo no sabía que era al principio. Pero cuando lo escuche otra vez sabía lo que era – y me lleno la cabeza de
pavor.
Era un bebé.
“Mierda,” Dije. “Mierda.”
Yo hurgue en la basura, buscando al bebé. Cuando removí unos papeles viejos y trapos de encima de una caja, mi corazón se detuvo. Mirándome estaba un bebé.
Cuando lo vi, el bebé me sonrió he hizo unos arrullos. El extraño wooshing que empecé a pensar que era el sonido de unas alas estaba cerca. Yo mire hacia arriba y cruce
la mirada con esos ojos alienígenos otra vez a unos cientos de metros en el cielo, sin pensarlo, Cogí al bebe de la caja y con el bebé presionado contra mi pecho, corrí
fuera del callejón tan rápido como podían cargarme mis piernas. No me detuve hasta que volví al club.
“¿Hey, estas bien?”
El portero sonaba preocupado pero todavía no me dejaría entrar al club, bloqueándome con su masivo y musculoso cuerpo. Mi respiración era tan fuerte y
rasgada que apenas podía hablar, mis palabras salían entre respiros dolorosos.
“Por favor. Mujer. Muerta. Cosa. Brillando. Ojos. Persiguiendo. Me.”
“Espera un segundo,” Dijo el portero. “Cálmese, ahora, ¿quién está muerta?”
“Mujer. Callejón. Muerta.”
“¿Todo eso es sangre?”
Asentí nuevamente. “Sangre. Muerta. Mujer.”
El hombre grande parecía cauteloso. Sospechaba de mí. Yo sacudí mi cabeza, frustrada en mi inhabilidad de comunicarme. Cogí varios respiros profundos,
tratando de calmarme y centrarme. El bebé presionado a mi cuerpo permanecía antinaturalmente silencioso. Bajé la mirada hacia el solo para estar segura de que estaba
vivo y una sonrisa le cruzo la cara.
“Okey,” dije, finalmente capaz de respirar. “Escuché a una mujer gritando en un callejón allá abajo. Yo cori dentro para ayudar y encontré a la mujer muerta.
Bueno, Muriendo. Ahí estaba este –“
Mire sobre mi hombro y vi que la calle a mis espaldas estaba vacía. Mire al cielo y no vi nada ahí tampoco. Pero yo sabía que si empezaba soltándole todo al
portero sobre esta – cosa – que vuela y tiene ojos azules brillantes, pensarían que estoy loca y probablemente en encerrarían.
“¿Este – que?” preguntó el portero.
“Este – tipo,” Dije. “El salió corriendo cuando yo corría dentro del callejón, pero había una mujer en el suelo. Ella murió mientras yo estaba con ella. Y estaba
este – bebe.”
Pausé por un momento, mi corazón corría como pensaba escuchar aquel sonido de las alas sobre mi cabeza otra vez. Yo arriesgué una mirada rápida hacia arriba
pero no vi nada más que la oscuridad del cielo.
“Aun así, yo escuche ese – Tipo – que volvía. Así que cogí al bebe y corrí.”
El portero miro a las calles de alrededor cuidadosamente. Podía darme cuenta que tenía un ojo entrenado para ver peligro entre la multitud. Pasado un momento,
me miró nuevamente, preguntas en sus ojos.
“No hay nadie por aquí,” Dijo él. “Yo no veo a nadie persiguiéndote.”
Quería gritar. La última cosa que podía decirle era que mirara hacia arriba, que la cosa que me persigue volaba sobre nuestras cabezas.
“Tu – lo debiste de haber asustado o algo.” Dije.
“Mira, yo no sé qué está pasando. Pero tu estas obviamente agitada, y cubierta en sangre y si ese no es tu bebe necesitamos a la policía ahora mismo y ellos
lidiaran con esto.”
Yo asentí pero me di cuenta inmediatamente que eso llevaría a muchas preguntas que yo no tenía las respuestas. Aunque me sentía bien, yo probablemente
estaba legalmente borracha, cubierta en sangre, y sosteniendo un bebe que no era mío. Y la única manera que tengo de explicar es una mujer muerta en un callejón y
alguna sombra con ojos azules y brillantes volando por la ciudad. Claro, ¿cómo podría ir mal?
“Yo no sé si – “
“Solo espera aquí un segundo,” El me interrumpió. “Yo solo necesitaba entrar para coger el teléfono. Todo estará bien ok. Solo siéntate aquí por un segundo.”
Yo asentí junto con mi estómago crujiendo y revuelto cuando entro tras la puerta metálica que se cerró de un portazo. Yo no podía simplemente esperar y
esperar a que los policías vinieran a por mí. Y me sentía completamente expuesta ahí de pie con esa – cosa – todavía allí fuera. O mejor dicho, allá arriba. Yo echo una
mirada cautelosa al cielo pensé que no podía verlo, Yo solo sentía que estaba todavía allí fuera. Sentía sus ojos en mí.
Yo mire hacia el bebé en mis brazos. Para ser tan joven, era increíblemente callado – y dado el hecho de que estaba sonriéndome – bebé feliz. Me di cuenta de
que si seguía pensando en él bebe como un “el” general porque no sabía si era chico o chica. Mientras él bebe me sonreía, yo me imaginaba ¿qué le pasaría si se lo
entregó a la policía? ¿Lo meterían en un hogar de servicios sociales? ¿Qué clase de vida tendría ahí?
Sacudí mi cabeza. No era mi preocupación. Este bebe no era mi problema. Debería entregarlo a la policía, explicar lo que vi, y seguiré mi camino. Pero como
miraba a los ojos del bebe, yo sabía que yo no podía hacer eso. No podía explicarlo, Pero el pensamiento de que este bebe era de alguna manera importante y que ese
alguien – el alguien correcto – aparecería para reclamarlo pronto seguía viniendo a mi cabeza. Era como el susurro de una voz que me hablaba en el fondo de mi mente.
Yo sacudí mi cabeza nuevamente, tratando de aclarar mi mente, sin saber de dónde venían los pensamientos o por que los estaba teniendo. Él bebe debía ser
entregado a la policía. Yo no he hecho nada malo. De hecho, hice algo muy bueno. Aunque no pude salvar a la mujer, le salve la vida a este niño.
No puedes quedarte ahí. No puedes dejar que se lleven al niño. Corre. Corre ahora.
La voz del hombre en mi cabeza estaba clara como si alguien estuviese de pie a mi lado hablándome. Yo mire al niño, Pensando tontamente si la voz venia de él.
Yo sacudí mi cabeza y me mantuve ahí de pie por un momento, sin saber si todavía estaba más ebria de lo que había pensado, O simplemente me estaba volviendo loca.
Corre Dawn. Protege al niño. Mantenlo a salvo. Escondido. Nosotros iremos hacia ti.
Yo mire a mí alrededor, todavía sin saber de dónde venía aquella voz o si era simplemente un producto de mi obviamente inspirada mente.
Aquel de los ojos azules va a por ti. Corre, Dawn. Corre.
La voz era suave, calmada, pero estaba detectando un poco de ansiedad en ella. ¿L

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