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Libro PDF El ocaso de un artista Sebastian Cantor

El ocaso de un artista  Sebastian Cantor

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mi pers pectiva, no trato de jus tificarme, as í es como s ucedió, s olo reaccionaba.
Siendo criado como hijo único de una pareja de clas e humilde, en que el único s us tento era mi padre y mi madre con no contar con alguien que
cuidara de mí s e dedicaba al hogar, mi padre era un hombre de clas e obrera de es cas os es tudios , una vícma más de es ta feroz voluntad de vivir,
perpetuaba una s eguidilla de generaciones que engros aban las filas del proletariado, no teniendo otra alternava más que vender s u trabajo s e
alis taba para atiborrars e junto con miles de obreros más en las maquiladoras que des pojan de s u trabajo a la nación para exportar la mercancía y
enriquecer a s us país es de origen.
Soy neutral en cuanto al libre comercio pero es toy en contra de que el gobierno no de ni un as bo de procurar a s u gente y la deje morir de
hambre, con el s alario que percibía mi padre apenas alcanzaba para habitar una vivienda de interés s ocial, en cuanto a la alimentación teníamos
que conformarnos con lo poco que había y aguantar has ta quincena, para es trenar harapos nuevos ans iábamos que llegara el aguinaldo que era
una bicoca que no alcanzaba para comprar ni un chicle y no s e diga de mi educación, paupérrima, los profes ores indiferentes a las clas es ,
es taban más interes ados en… ya s abes s iempre tratando de s acarle más dinero al gobierno por concepto de s us “elevados conocimientos ” y los
burrocratas no ceden porque entonces les quitan la papa de la boca y as í s e la llevan el es ra y afloja, pero nos otros s omos los que pagamos los
platos rotos y de lo poco que recuerdo es , obtén buenas calificaciones o de lo contrario s erás un fracas ado o el chis tecito de s olo atente a cumplir
las ins trucciones de la autoridad, ¡hazme el favor¡ Educación de la era indus trial, programados para s er empleados , por es o s iempre apele al arte
para educarme de la forma correcta, en fin es ta es mi vida cuando crío, de la cas a a la es cuela y vicevers a. En una ocas ión vi a un brabucón de
s exto golpeando a uno de primero porque es te s e rehus ó a entregarle s u dinero, parece que exagero pero en es e barrio es como s e iniciaban los
criminales y pandilleros , des de es e día me as us té mucho, veía a algunos compañeros que tenían hermanos mayores y los defendían de cualquier
abus o, pero yo hijo único no tenía a nadie a quien recurrir en cas o de protección, tomé la res olución de apartarme de chicos problemácos y
zafarme de palizas s eguras , fuera de la es cuela, en el barrio s olo veía gamberros dándos elas de matones , traficando drogas y dedicándos e a
cualquier acvidad ilícita que pudieran realizar, era una zona peligros a y marginal poblada por foras teros , obreros , campes inos , chatarreros y
delincuentes , cus todiada por el crimen organizado como s u guarida, des pués de pres enciar varios actos vandálicos y carecer de malas
influencias , hice lo más s abio que pude haber hecho, res guardarme en cas a s i es que no quería s er vícma de toda es a violencia, pueden
imaginars e que gran cos a puede hacer un niño de es cas os recurs os s iado por una atmos fera hos l y s in los medios neces arios para s alir
adelante. Me res igne a des perdiciar horas y horas frente al televis or, cuando no es taba con la caja tonta me divera dibujando y coloreando
pais ajes naturales que copiaba de ilus traciones del libro de geograa, también tenía un vejes torio de cámara de fotograa ins tantánea, con ella
me tome la última foto con mis dos padres juntos , s imulaba con la cámara que fotografiaba y as í me la pas aba el día entero jugando.
Has ta que un día mi padre no volvió más a cas a, cayó como vícma inocente en un roteo entre pandillas , s alía del trabajo y regres aba a cas a a
la hora del incidente, al menos la empres a en la cual laboraba nos pagó una indemnización porque aún tenía contrato vigente, con es o pudimos
pagar los gas tos del funeral, mi madre viuda y des empleada con un niño de diez años y muchís imos gas tos por delante, s olo tenía dos opciones ,
recurrir a mis abuelos paternos , la única familia, ellos trabajaban y podían ayudarnos , o quedarnos en la ciudad s olos , ella no aceptaría ir a
vivirnos con mis abuelos por el poco orgullo que le quedaba, quería demos trarme que podía hacers e cargo de mí, pero las maquiladoras no eran
opción, ya que tenía que velar por mí, no tardó mucho en que la emplearan como domés ca en una res idencia de una de las familias mejor
acomodadas de la ciudad, la familia es taba compues ta por el s eñor y la s eñora B. y s us tres hijos la mayor de trece años , la hija menor de s eis y
el hijo de la mis ma edad que yo, mi s acros anta madre era una mujer muy noble y s e ganó la confianza de los patrones , nos permieron alojarnos
en unos cuartos des nados a la s ervidumbre, de es te modo zanjábamos el problema de un techo bajo el que dormir, el s alario que recibía mi
madre con el empo iba aumentando porque era muy trabajadora y eficiente en lo que hacía, además de que era una pers ona muy honrada y
digna de confianza y es o los s eñores lo agradecían infinitamente porque ya habían lidiado con pers onal incompetente y cleptómano, por es o le
pagaban un s ueldo por el que valies e la pena quedars e como un perro fiel al cuidado del hogar.
La s eñora B. era buena gente, no tenía prejuicios tontos y nunca nos trató mal, creía en la diferencia de clas es como una forma de
merecimiento, pero también era cons ciente de que no todo el mundo nace en cuna de oro con la cuchara de plata en la boca, s abía que hay
millones de pers onas como nos otros en es te mundo que s omos des afortunados , que tenemos que labrarnos nues tros propios caminos y que
muchos morirán en el intento de s obrevivir. El s eñor B. por s u parte era hombre de negocios muy ocupado que cas i no es taba en la cas a, era
dueño de s u propio bufete de abogados , un bufete de aduanas , de empres as de trans porte… además , invera en la hos telería, en res taurantes y
regentaba varios clubes nocturnos muy famos os de la ciudad. Era un hombre muy codicios o y as piraba no s olo a dinero y riquezas , quería poder.
De es ta manera empezó a involucrars e en la caridad y acciones de res pons abilidad s ocial, as imis mo lo hizo en la políca, s e afilio al pardo
político más importante del país , financiaba campañas políticas de varios de s us colegas que en un futuro le devolverían el favor, de a poco s e fue
ganando la reputación del buen s amaritano ayudando a los más vulnerables , en es pecial a las mujeres , más adelante cons eguiría la alcaldía de
la ciudad por un inmens o apoyo mediático de la comunidad femenina por s us campañas en pro de la mujer.
Los s eñores no tenían inconvenientes en que s us hijos y yo jugáramos juntos , as í los niños s e entretenían y no daban moles as a s us padres y
nunca les reprocharon s u aus encia prolongada, porque s e s entían acompañados y as í es más llevadera la s oledad. Des pués del colegio comía con
mi madre y placábamos , no puedo decir que s e viera feliz, pero al menos s e veía mejor que antes , s uperando la muerte de mi padre, no creo que
s e hayan amado en verdad, s i no que más bien es tuvieron juntos para mitigar la s oledad y tener un motivo por el cual s eguir viviendo, tantos años
de convivencia con alguien te acos tumbras a s u pres encia y en s u aus encia le echas de menos porque te das cuenta de que te has quedado s olo.
Ya no la veía con preocupaciones económicas , en cuanto a mi educación por s er un es tudiante ejemplar tenía acces o a múlples becas y apoyos
de diferentes ins tuciones , la comida nos s alía gras porque los patrones nos daban las migajas de s us des pens as , la ropa de igual manera era
de balde, la recibíamos por parte de las fundaciones caritavas de los s eñores , el s alario de mi madre s e mantenía cas i intacto a fin de mes y
como mi madre no s abía qué hacer con él, lo fue ahorrando en una cuenta corriente de banco para cualquier emergencia de imprevis to, trabajó
años incans ablemente de empo completo para s acarme adelante, pero poco a poco fue perdiendo es e brío es pecial en s us ojos que toda madre
ene por la vida, cuando pas ábamos empo juntos placábamos s obre todo menos de s u s enr más profundo, hablábamos s obre mí o cualquier
otra trivialidad o codianeidad, ella era muy cariños a conmigo, s iempre me acariciaba, bes aba y abrazaba, pero s us ojos no podían engañarme,
la s ena tan dis tante y me arrepiento de no haberla es cuchado y ayudado, creo que a la larga la tris teza y el cans ancio la hicieron enfermar,
perdía vitalidad y no tuvo la s uficiente fortaleza para s obrevivir a un derrame cerebral.
SEGUNDA PARTE
LA EVOLUCIÓN DE UN ARTISTA
Tenía dieciocho años cuando mi madre falleció, me quede s olo y des amparado, es taba devas tado porque s ena culpa e impotencia de verla
morir y no poder hacer abs olutamente nada, en las úlmas s emanas de vida me res igne a perderla, aun as í, luego de s u muerte me llevo empo
as imilar s u aus encia, había que honrar todo el es fuerzo que ella hizo por mí para que yo pudies e s uperar la advers idad y no terminar como mis
padres , fue es e recuerdo de una madre trabajadora y abnegada que s e s acrificó para darle lo mejor a s u hijo, que me movó a connuar adelante
pes e a todo, importando poco los golpes que te de la vida, mientras es tés vivo s iempre podrás recuperarte.
Des pués del funeral es obvio que tuve que irme de la cas a de los patrones antes de que ellos me echaran a mí, s olo s in un lugar a donde ir,
des empleado y mis abuelos que habían fallecido años atrás , no tuve a quien recurrir, s entí que el mundo s e me venía encima.
Lo que hizo mi madre antes de morir, me trans firió todo s u dinero a una cuenta bancaria que abrió a mi nombre, era una s uma cons iderable
para mantenerme a flote durante un par de años s in malgas tar un s olo quinto, s in embargo, debía actuar rápido o la liquidez s e me acabaría por
es fumar, s e me ocurrió una idea que res ulto s er todo un éxito de negocio tomando en cuenta que nunca antes había trabajado y s in experiencia
alguna en el plano laboral.
Lo primero que hice, alquilé un pequeño departamento en un edificio decente y por el que pudiera pagarlo mes con mes , me llevé conmigo
algunas pertenencias muy úles para montar mi propio negocio, un computador portál, una videocámara y una impres ora digital, pus e manos a
la obra y me contacte con la s eñora B., ella me conocía de muchos años y llego a apreciar a mi madre, s abia de s obra quien era yo y de lo que era
capaz de hacer, me dio una oportunidad, s u hija la mayor es taba por cas ars e dentro de unos mes es y yo me ofrecí para s er el fotógrafo y de llevar
todo lo relacionado con la filmación de la boda y de la mús ica en vivo, ella acepto, además de recomendarme con todo s u círculo s ocial, era una
oportunidad de oro porque es taba ingres ando a las altas es feras de la s ociedad no s olo de la ciudad s ino de la región entera, con s u
recomendación y la buena reputación de profes ional que me gane era contratado para todo tipo de eventos dentro y fuera de la ciudad.
Me capitalice con la herencia de mi madre, me fas cinaban las artes vis uales , en es pecial la fotograa, porque podía capturar momentos
mágicos inolvidables , como la úlma fotograa con mis padres , quería dedicarme a la fotograa ars ca y viajar por el mundo entero pero la vida
da giros ines perados y yo neces itaba trabajar para ganar dinero, inicie un es tudio de fotograa y video, as is a a eventos tales como bauzos ,
bodas , reuniones s ociales , graduaciones , s es iones fotográficas … pros peraba a pas os agigantados , clientes ricos y de clas e media-alta, en pocas
palabras era un s ervicio de lujo y la mejor calidad del mercado, fui ganando terreno gracias a las influencias de la familia B. ¿Qué ganaban ellos
con promocionarme? Nada, s alvo que al inicio me dieron una gran oportunidad de negocio por caridad que no des aproveche.
Todo iba de maravilla para mí, obtuve una licenciatura en dis eño gráfico y en publicidad y para antes de terminar la univers idad ya era muy
exitos o en los negocios , me es pecialicé en markeng, como publicis ta tenía un mar de oportunidades por explotar, allí res idía mi éxito, ver lo que
otros no pueden ver. Me encantaba mi es lo de vida, s in preocupaciones , lleno de lujos y comodidades , una carrera exitos a, dis frutaba mi
s oltería a plenitud enfocándome s olo en mi trabajo, nada de que quejarme, una vida de ens ueño.
En cuanto a mi vida amoros a; un noviazgo de la s ecundaria que termino una vez finalizada la preparatoria y nada más , pero la s uerte es taría
por s onreírme, conocí a una chica hermos a, una joven veinteañera, alta, rubia de ojos azules , tez blanca, piel de s eda y un cuerpo de des eo,
¡joder!, por la impres ión creí que era modelo. El encuentro tuvo lugar en una reunión de trabajo, nos reunimos para organizar el lanzamiento de
una campaña publicitaria de una marca de calzado por catálogo, ella era una ejecuva de relaciones públicas por parte de una revis ta de
circulación en toda la región, de entre todas las damas pres entes ella des tacaba no s olo por s u belleza, pos eía un caris ma que embeles aba a
cualquier hombre, incluyéndome, s oltero y un buen pardo me cons ideraba, que tuve la confianza s uficiente para dirigirme a ella, me acerque
con el pretexto de afinar algunos detalles s obre la publicidad que s e incluiría en la revis ta a la que ella repres entaba, era mediodía as í que la
invite a comer a un res taurante cercano, no me podía rechazar, alrededor de una hora es tuvimos hablando más de lo mis mo, s e hacía tarde y ella
tenía que regres ar a s u centro de trabajo, s in vacilar le dije que s i es taba s oltera e interes ada, la invitaba a s alir el día que ella decidiera, aceptó,
nos veríamos el fin de s emana, nues tra primera cita y nos teníamos que conocer, el plan, primero ir a cenar y charlar para irnos conociendo y luego
ir a bailar a algún centro nocturno para romper el hielo, un des as tre, no lo tenía contemplado as í, me traicionaron los nervios , quizá fueron mis
ins ntos los que me controlaban, años de no tener relaciones s exuales , cada vez que le veía el es cote… apartaba mi vis ta y s onreíamos
midamente, mi error fue tratar de llevármela a la cama en la primera cita, no es que ella no lo quis iera… pero me comporte como un jovenzuelo
virginal s ediento de los bes os de una mujer, por años mi des eo s exual s e encontraba en es tado pas ivo, s ería porque es taba muy ocupado en los
negocios que ni s i quiera me preocupaba s i tenía s exo o no, pero es ta chica fue el detonante que des pertó a la bes a que llevaba dentro, era
como perro en brama, es taba ans ios o de tenerla entre mis brazos y venirme s obre ella, tartamudeaba al hablar y no paraba de hacer cs
involuntarios , me pus e tan mal que la comida no me cayó bien y s ufrí de un males tar es tomacal, muy incómodo en es a s ituación, s iempre he
dicho que hay que tener es tomago para los malos tragos , pero es a vez quede como un tonto, ella noto mi nervios is mo y dio por terminada la cita,
s e me caía la cara de vergüenza, antes de que pudiera excus arme, me dijo que me recuperara y es tuviera lis to para la s iguiente cita, la lleve a s u
cas a y nos des pedimos , no quería hablar más del as unto.
Para la cuarta cita había que tomar la iniciava y as egurar la relación, quería impres ionarla y que me aceptara, en es e entonces tenía una
pres entación de un proyecto para una agrupación s indical, el viaje era de negocios , la convencí de que pidiera permis o en s u trabajo y me
acompañara, dis frutaríamos de unos días maravillos os en una paradis iaca playa, los primeros dos días fueron de conocernos más a fondo y de
que me tomara en s erio, en la noche del s egundo día cenamos en mi habitación, la convers ación trans currió muy agradable, des pués de varias
copas de vino el alcohol s e nos s ubió a la cabeza, he de admir yo ya es taba muy libidinos o y ella un poco acalorada por los tragos , empezamos
con el cachondeo, concluyendo con el acto s exual, una vez hubo terminado el s exo, des vié s u atención en una convers ación neutral, le conté de
los negocios que realizaba con el agremiado s indical y cos as por el es lo y nos dormimos . Los días res tantes fueron muy placenteros , pero había
que regres ar a la ciudad.
Ya éramos pareja y la relación tomaba s u rumbo, claro, cada quién por s u lado, demas iado pronto para vivir juntos . En los s iguientes mes es las
cos as s e iban tornando más formales y el compromis o era latente. Entrados en confianza, éramos mutuamente confidentes , ella me llegó a
placar de s us s ueños frus trados de s er modelo y actriz, obviando lo de que ella era una belleza, manifes taba las actudes de una diva. En s u
momento s us padres no la apoyaron en s u carrera de modelaje y de actriz, a no s er que tuviera el éxito as egurado, de clas e media y
profes ionis tas , daban mucha importancia al éxito pers onal y al reconocimiento s ocial, no s e podían permir que s u hija abandonara los es tudios
por fals as ilus iones , aferrada a la idea, pens ó en licenciars e en ciencias de la comunicación, us ó s u belleza y encantos para entrar a trabajar en
una revis ta de modas , s e graduó y s in la obligación de la univers idad, s e avocaría por completo en crear s u oportunidad para s altar a la fama y s er
el centro de atención de los reflectores .
Como toda mujer que pos ee belleza, des eaba s er admirada por s u atracvo, s er el centro de atención de las miradas , es taba más interes ada
en s u cuerpo, s u figura, s u ros tro, el maquillaje, ves r a la moda… narcis is ta por excelencia, no pres taba más atención a otras cos as que no fues e
s u imagen.
Yo como todo buen novio quería verla contenta, s abía que en s u actual empleo s olo era una más y no el foco de atención, una es trella que no
brillaba en s u máximo es plendor, es e des eo s eguía vivo en s u corazón e incons cientemente s iempre s e lo recordaba a s í mis ma, conmovido por
s u frus tración, decidí darle un empujoncito y s u chis pa haría el res to, en el mundo de las celebridades hace falta más que una cara bonita para
triunfar, no es que ella fuera tonta, pero s e ocupaba tanto de s í que s e olvidaba de llevar a cabo s u comedo, por mi parte yo os tentaba todos los
recurs os neces arios para lanzarla al es trellato y no es camaría cos tes para ponerlos a s u s ervicio, dinero, contactos , medios e inclus o inverr mi
tiempo y es fuerzo para impuls arla a la cima.
Decidimos vivir juntos , ella vendría a vivir en mi cas a y dejar s u empleo, ocupars e cien por cien en s u carrera de modelo, s iempre la procuraba
para que no s e es tres ara y luciera es pléndida a cada momento.
Bien, empezamos por cons enr a la reina, un es pecial cuidado en s u dieta, cos tos os tratamientos para s u cus , s pa, gimnas ios , clas es de
relajación y demás menes teres embellecedores propios de s u profes ión.
Trabajamos en s u portafolio y en s u es lo dis nvo del res to de modelos , s emanas de producción, muchas s es iones fotográficas , un gran
equipo de maquillis tas y es lis tas , un enorme y s ofis cado guardarropa… además tenía que es tudiar actuación y dominar las artes es cénicas
para lucir natural ante las cámaras .
Encabezaba varias campañas publicitarias , la elegí a ella como la imagen principal de las más importantes marcas , era tal el éxito que las
empres as pros peraban recibiendo invers iones externas , le renovaban contratos que s uperaban por mucho a los originales , s u des pegue fue
meteórico.
No bas tándole con ello, quería incurs ionar en el ámbito internacional, ya no s e conformaría a nivel nacional, has ta en es to fui incondicional
con ella, es o requería mudarnos a la Ciudad de México, aún permanecía en la ciudad que crecí porque los res tos de mis padres yacían en es a
erra, para mí era más que una cos tumbre ir a vis itarlos todas las s emanas , limpiaba s us tumbas y me s entaba a pens ar en ellos y es o me
fortalecía.
En un par de años s u carrera s e había cons olidado, lis ta para entrar en la es cena internacional.
Conocía a un americano, productor de cine independiente, joven y muy vis ionario, dis pues to a todo para aparecer en las carteleras de
Hollywood, bus caba financiamiento, amarré la parcipación de mi novia como protagonis ta de la película al aportar la mayoría de capital para el
pres upues to, cerramos la negociación al formar una s ociedad para futuros proyectos en as ociación con otras cas as productoras para promover la
carrera de actriz de mi novia.
La filmación de la película, s e realizaría en Los Ángeles , California. Demoraría varios mes es , nos otros queríamos es tar juntos , pero tenía
negocios pendientes y me regres é a México, nos reencontraríamos una vez finalizada la filmación y la promoción de la película.
Llegó un momento de la abs nencia s exual, que ya no era s uficiente para mí el s exo telefónico, el s exng y las pajas para apagar la las civia
que s ena, des pués de cuatro mes es des de la úlma vez que tuvimos s exo, no pude contenerme más y por calentura aborde el primer vuelo a Los
Ángeles es e mis mo día, no le avis é que iría a vis itarla para s orprenderla, pero la s orpres a me la llevé yo, al entrar a s u departamento de noche y
pillarla infraganti s iéndome infiel con s u co-protagonis ta de película.
TERCERA PARTE
EL APOGEO DE UN ARTISTA
¡¿Por qué lo hizo?! La muy zorra s e atrevió a traicionarme, a pes ar de haberme entregado en cuerpo y alma a ella, no s upo valorar todo el
es fuerzo y s acrificio que hice para hacerla feliz, me des viví en halagos y atenciones , la tenía pues ta en un pedes tal, la endios é a más no poder,
realmente no tenía ojos para ninguna otra mujer ni s iquiera me pas aba por la cabeza en s erle infiel, inver cas i cuatro años de mi vida para que
es a hija de puta s e fuera con otro, quizá mi error fue s er un caballero con ella, yo s iempre traté a la mujer con res peto, porque pres encié por todo
el s ufrimiento que había padecido mi madre y en verdad me des trozaba el corazón ver que no era feliz, en aquel entonces s abía que cuando
tuviera a una mujer no la haría pas ar por mi s irvienta que s olo es tuvies e al s ervicio del hombre ya fues e en la cas a atendiendo los deberes
hogareños o criando a los hijos , s iendo s olo la concubina del hombre para propagar s us genes o pos eerla como un trofeo como mues tra de s u
virilidad, creía en la igualdad de género, es más creía que ellas eran el s exo fuerte, porque nos otros los hombres no podemos vivir s in ellas en
cambio ellas s in nos otros s erían capaces de s obrevivir.
Fue una fortuna el que no es tuviéramos cas ados , hubiera s ido una moles a s eguir viéndola e imaginármela entregándos e a los brazos de otro
hombre y quizá no fue uno s i no varios con los que me engañaba es a ramera.
Al des cubrirlos en es e momento quedé en s hock, es a perra venida a más , es taba teniendo s exo anal con es e po, en una pos ición que a mi
parecer era indigna para una mujer, ya que s e mos traba en completa s umis ión, la cabeza de ella en el pis o, con la es palda contors ionada y con
las piernas bien abiertas es perando la embes da del nabo de es e s ujeto dándole por culo, y además la muy puta aceptó que la grabaran, cos as
que nunca me atreví a pedirle, aunque fantas eara con s exo anal, orgias con s us amigas , grabarnos mientras manteníamos relaciones s exuales o
praccar pos iciones hardcore de la indus tria pornográfica, nada de es o, apreciaba más una relación de pareja bas ada en el res peto y la
comunicación, que de darle rienda s uelta a los ins ntos s exuales y verla como un objeto s exual, en s egundos recobré la conciencia, tomé la
cámara, la res guardé y ens eguida me fui contra es e imbécil a golpes has ta dejarlo incons ciente y con el ros tro des figurado, no era s uficiente
cas go por lo que hizo, arreme dándole una y otra vez patadas en los genitales , has ta que le reventé un tes culo, mientras ella miraba mi
des quiciada venganza, trató de s epararme para que dejara de golpearlo, ¡¿acas o creyó que tendría mis ericordia a un par de malnacidos
bas tardos ?¡ ¡QUE SE JODAN! La azoté contra la bas e del buró, cayó, s e refugió en un rincón entre la cama y el buró, obs ervaba como golpeaba a s u
querido amante, era turno de ella para recibir s u merecido, la s ujeté de los antebrazos , la levanté y la golpeé en la nariz de un cabezazo, alcancé
a darle en la quijada y le fracturé la mandíbula, me acerqué y le s us urré al oído, le dije; que s i no quería que la matara, en es e momento tuviera
s exo conmigo, es a s ería mi venganza por haberme s ido infiel, pudo haber s ido peor, matar a es e perro y a ella también y encubrir el crimen
fácilmente.
La traté como a una verdadera pros tuta mientras la grababa, reaccioné y me dio mucho miedo por lo que hice, claro, no s en remordimiento
por haber cons umado mi venganza, más , s in embargo, es taba cons ciente de las cons ecuencias de mis actos , podría ir a pris ión, mientras yo s ería
juzgado como culpable y me pudriera en la cárcel por s u culpa, ellos s e recuperarían de s us les iones y s e burlarían de mi des gracia, dis frutando
de la libertad a mis cos tillas .
Tomé la cámara y con toda pris a abandone el país , regres é a mi ciudad natal para es conderme, vendí la gran mayoría de mis empres as y me
quedé s olo con los negocios locales para pas ar des apercibido, es taba realmente nervios o por miedo a que me denunciaran a las autoridades ,
es peranzado de que no lo hiciera, porque tenía en mi poder s u video s exual y la amenacé con divulgarlo s i tomaba repres alias en mi contra, la
des pres tigiaría, acabando con s u carrera y reduciéndola a una vil pros tituta, s i me inculpaba en lo s ucedido.
El s iguiente año fue una completa pes adilla para mí, me mantenía encerrado en cas a, apenas s alía para hacer las compras y s upervis ar mis
negocios , en poco empo me volví un paranoico que des confiaba de todos , recluido en cas a, me conver en alcohólico, empecé a coger el tabaco
para calmar mi ans iedad, caí en la drogadicción, impos ible parar con mi autodes trucción, el res peto que s ena hacia la mujer empezó a tornars e
en un nefas to odio irracional, veía horas y horas de pornograa, me hice adicto al s exo, me hacía pajas mientras veía porno y muy s eguido pagaba
a pros tutas para que me vis itaran en cas a, pas aron los mes es y el es tar encerrado enfrió mi corazón, cambió diametralmente mi pers onalidad,
de s er un joven noble, s ens ible, caballeros o, emprendedor y reflexivo, me conver en lo que un día llegue a detes tar, un filis teo de mierda, los
exces os me volvieron es túpido, me nublaron el juicio.
Durante el trans curs o del año fui conociendo a nueva gente (malas influencias ), aún cons ervaba a mis otras amis tades , pero ellos s abían lo
que le había hecho a mi ex y trataban de no involucrars e mucho conmigo, perdía los es tribos , era violento y agres ivo a la mínima s eñal de
hos lidad. Los nuevos “amigos ” eran todos unos hampones , drogadictos , alcohólicos , promis cuos , es tafadores … frecuentaba lugares de mala
muerte para embriagarme, apos tar y rarme a cualquier perra con falda. Había entrado en un mundo de degradación s olo para ver mi decadencia,
mis días empezaron a llevar una nueva runa de exces os y perdición, s obra decir que luego de mis “actos criminales ” quedé muy tocado de la
cabeza, s ufría de ans iedad y no podía dejar el cigarrillo, temblores en las manos que apenas controlaba, muchos cs nervios os , s e me notaba a
leguas la paranoia, como era de es perars e en un ambiente agres ivo, es os hijos de puta olían el nervios is mo y me tomaban por tonto, muchas
veces trataban de humillarme, amenazarme, golpearme y robarme, pero conmigo s e topaban con pared, decenas de peleas que tuve, me
s orprende que ninguno de es os imbéciles me haya dado muerte, s upongo que s olo eran unos maricas aparentando s er los pos que s e las dan
de duros , ¡Que os den por culo pendejos !. Mi nueva meta en la vida, ¿Cuántos coños me follaría?, olvidé las ganas que tenía de cas arme con la
mujer indicada, de tener hijos , de formar una familia y de vivir felices para s iempre, pero es o s e acabó para mí. Cas i todas las noches frecuentaba
cas inos , pros bulos , congales , bares , centros nocturnos o fies tas de camaradas para bus car acos tones , nunca me reraba a cas a s in haber tenido
s exo antes , no es que yo fuera el macho alfa, pero poco a poco iba conociendo la verdadera cara de la mujer, es a cara s inies tra que oculta debajo
de s u hermos a s onris a, ¡que no te embauquen!, s on obra del diablo para corromper la integridad del hombre, s é más lis to y enende que el
hombre por naturaleza es polígamo, el matrimonio es una fars a, s olo es para mantener a los padres unidos en compromis o para criar al nuevo
engendro que des truirá es te planeta, encadenars e con una s ola mujer, tonterías , s abes que el enamoramiento s olo dura de dos a tres años y
luego s e acaba es e “amor” que decías tenerle, s i connuas en la relación es por cos tumbre o por miedo a quedarte s olo, es tu peor-es -nada, el
hombre y la mujer s on igual de s exuales , pero la mujer es una víbora que engatus a, que manipula y oculta s us verdaderas intenciones , mientras
que un hombre puede s er hones to y trans parente y mos trars e como un caballero o como todo un promis cuo.
Si un hombre puede gobernar s obre s us ins ntos , entonces es un Superhombre, de lo contrario es un es túpido. Es por es a razón de mi odio tan
repenno hacia las mujeres , por una infidelidad me hizo perder la cordura, s oy una bes a que no s abe gobernar s obre s us ins ntos animales ,
me refiero al autocontrol que nos dis ngue del res to de los animales , s i los controlas te elevarás por encima de toda la creación y te
proporcionará magnificencias en toda tu exis tencia, yo por un empo probé las mieles de la paz interior, imponía mi voluntad a las circuns tancias
advers as , me dormía en los laureles s in angus tia alguna, ahora no des eo abrir los ojos al infierno.
La contraparte, ellas s uelen s er más as tutas que el macho, mientras él es más es túpido, piens an con las pelotas , des cuidos revelan s u
infidelidad, pero es s u s ubcons ciente quien s abe que no es tá haciendo nada indebido, s u único error es pretender s er monógamo y dañar a s u
pareja en turno, ellas enen una ventaja s obre nos otros , s aben regular la libido y es toy empezando a dudar s i s on capaces de manifes tar amor
en toda s u expres ión.
No juzgo s u derecho a la libertad s exual, as í como el hombre también dis pone de es a libertad. Pros tutas , actrices porno, mujeres aventureras
que quieren experimentar nuevos placeres s exuales , les bianas , bis exuales , mujeres liberales , yo res petaba a todas es tas mujeres , jamás me
referí a ellas de forma des pecva por el hecho de dis frutar de s u s exualidad, todas ellas pueden hacer de s u culo un papalote s in s er juzgadas
hipócritamente como faltas de moral.
Al único po de mujer que des precio es a la infiel s ea que tenga novio, es te compromeda o cas ada, en el entendido de que s u pareja s ea un
tipo que la s epa valorar y s ea incapaz de traicionar s u amor.
En mi cas o la amaba o al menos es taba enamorado de ella, la traté como a una princes a, antepus e s us interes es a los míos y me pago con la
infidelidad, la cues ón no es que me haya dejado de querer, pero pudo habérmelo dicho antes de fornicar con otro, yo entendería, s oy de mente
abierta y es pos ible que el amor s e des gas te y s e reduzca a cenizas . En es te mundo s olo confiaba en ella y me traicionó, fue el hecho de que ella
me ulizó para s us fines s in importarle mis s enmientos lo que me enfermó. Por lógica deduje que, s i le había entregado todo y no s upo s erme
fiel, todas las hembras hijas de perra s erian iguales .
Poligamia es la naturaleza del s er humano, aunque puede s er monógamo gracias al amor exclus ivo, yo as piraba a es e po de amor, pero s olo
es una quimera en es te mundo imperfecto.
La traición me violentó y me prome nunca más s er un incauto, s er yo quien obtenga la mejor tajada, s i para mí todas eran unas infieles , no
tendría ninguna cons ideración con es as mujerzuelas que s e venden al mejor pos tor. Si el cachondeo no me funcionaba para llevármelas a la
cama, fanfarroneaba con el dinero y les promea que la pas arían genial conmigo, les hacía creer que me tenían en s us garras , por s upues to jamás
invera en regalos cos tos os y en demas iadas atenciones hacia ellas , s olo lo neces ario para que aflojaran, una vez confiadas de que me
ninguneaban a s u antojo, las terminaba s in miramientos , preguntaban el movo y es que no me habían dado s u tes orito, las muy tontas caían en
la embos cada y cedían s in tubear, s i me aburría de ellas las mandaba a la mierda y s i no, por unas s emanas más s eguía jugando con ellas , no
valían la pena como para aguantarlas durante mes es , el dinero, era el punto débil de las zorras interes adas , tanto como dieras el brazo a torcer
es lo que ellas s e abrían de piernas y con embriagarlas ellas s olitas s e entregaban a ti.
Fui frío y patán, porque temía del error de enamorarme de alguna de ellas , no me fue tan dicil, todas eran s implonas y gris es , eran guapas ,
pero bellezas comunes que encuentras en cualquier canna, a decir vedad mi exnovia no era ninguna perita en dulce, una chica plás ca,
s uperflua… y yo quede enceguecido por s u fís ico, arrepentido es toy de haber pues to mis ojos en ella, ¡que s e muera es a maldita!
Pens é en producir pornograa para rarme a todas las putas actrices , además de s er muy lucravo, pero las actrices porno s on un libro abierto,
no s on para nada hipócritas y s abes a lo que te aenes con ellas , es as í que decidí abrir una agencia de modelos , quería captar nuevos talentos ,
mujeres hermos as , grandes pechos , tras ero levantado, piernas largas y torneadas , es tas eran las más mojigatas , creo que des arrollé un po de
s adis mo, me fas cinaba la idea de corromper la fals a moral de es tas fars antes , que us an s us atributos para des falcar, dicen que la venganza no te
trae nada bueno, bien, pero yo no caeré s olo, arras traré al infierno a todas aquellas que s e me pongan enfrente.
En parcular me obs es ioné por una chica, me rechazó de una forma tan ins olente que no le importó que la des pidiera de la agencia, ¡perra!
Solo quiero un polvo congo, vaginas tengo de s obra y tú no te me res is rás , verás quien eres realmente, te mos traré que no eres para nada
es pecial, una más del montón, te partiré el culo en dos como el rey s alomón.
A todas a las que me les ins inué, cayeron, una vez me las había empalmado, las des echaba como la mierda que eran, pero a es ta, creé que me
vacilara, a es ta yegua la domare y me la montare.
Le pedí perdón por robarle es e bes o, le dije que creí que era s oltera y por es o mi atrevimiento, que no volvería s uceder. La leí a la perfección, la
a era una egocéntrica y lo s uficientemente inteligente como para us ar el s arcas mo y des ollarte vivo, a diferencia de mi ex que s olo era una cara
bonita e intelecto cero, es ta mocos a s e creía el úlmo oas is del des ierto, con s olo veinte años s e las daba de virginal, pura y cas ta, me río de es ta
ilus a, una provinciana que as pira a Mis s Univers o, feminis ta la cría, pero s olo quiere s er idolatrada por s u belleza y recibir una enorme polla por
s u lindo tras ero. Sabía que no s ería fácil hacerla caer, tenía un gran ego que no s e permiría ninguna debilidad, quizá ella no cedería, un camino
mucho más rápido s ería que s u novio le fuera infiel, era un noviazgo de muchos años , el primer amor y todas es as curs ilerías ridículas .
Con es e fin me hice s u amigo, pero le dejé en claro lo que “s ena” por ella y s olo quería s u felicidad, la ingenua, bajó la guardia, s in s aber que
mi “amis tad” s ería el caballo de Troya, un dardo envenenado para s u corazoncito, s i es que lo tenía.
Me hice amigo de la pareja, el pobre novio era un mús ico bohemio, un trovador s in un quinto en el bols illo, creían que vivían envueltos en un
romance de novela, el uno para el otro y el mundo que s e vaya al cuerno, me cagan es tos pus ilánimes , no s é s i s abían que el amor no es
duradero, eran unos críos inexpertos que s e des ilus ionarían y abrirían los ojos a un mundo promis cuo e inmoral, no hay decencia; obs cenidad y
cinis mo es el pan de todos los días .
Lo invité a mi departamento con el pretexto de una oferta mus ical para promocionarlo, tocó la puerta, me hice el s orprendido, fingí haber
olvidado nues tra cita, pero que de todos modos pas ara, quedó boquiabierto, cinco chicas des nudas , s exys y muy fogos as , que s in perder el tiempo
lo tomaron de los brazos y lo s entaron en el s ofá, reacio a dejars e tocar, s e zafaba del magreo excus ándos e con que tenía novia, les dije que lo
dejaran en paz y que nos permieran unos minutos para hablar en privado, le dije que s e relajara, que había llegado en un momento inoportuno,
pero que nos tomáramos unos tragos y que habláramos de negocios . Se excitó tanto que s e le notaba la erección, miraba dis imuladamente a las
groupies , aproveché s u debilidad, me las apañe para que s e embriagara s in que s os pechara mis intenciones , des pués de varios caballitos de
tequila, el tonto pronto empezó a des inhibirs e, le indiqué a las fulanas que realizaran un s tripteas e, para probar la fuerza de voluntad del
mocos o, lo obs ervaba, tenía cara de perverdo, era obvio que quería pajears e, era la hora, me levanté, me dirigí a una de las putas , le me mano
en la vulva, la tomé del cuello y la bes é, las otras cuatro lo incitaron a que s e acercara a ellas , s in vacilar, s e levantó y s e empotró a una de ellas ,
s e inclinaron y s e dedeaban frente a él, ¡capullo! Se enculó a todas . Al día s iguiente, con dolor de cabeza por la res aca, amaneció norteado, s in
embargo, por s u s ilencio indicaba que recordaba perfectamente lo que había acontecido la noche anterior, s e llevó las manos a la cara, contuvo
la res piración y me s uplico que le guardara el s ecreto, que no dijera nada, des paché a las s exos ervidoras fuera del departamento, le di un golpe
en la nalga a una y le guiñe el ojo, ella me devolvió una s onris a, el plan era perfecto, el o era débil y s in decis ión, as í que lo acabaría en
cualquier momento, el s iguiente pas o era enviarle mujerzuelas para que lo hos garan s exualmente y s u novia lo cachara en la movida,
propiciado el es cenario, al chaval lo pillaron por menros o y no pudo ocultar la verdad, muchas veces s e perdía y no daba cuenta a s u novia de
donde es taba, como vivían juntos , a la hora de s eparar la ropa s ucia, s us ropas apes taban a perfumes baratos y otras con ras tros de maquillaje,
es evidente que ella lo mando a la mierda.
El departamentucho era del novio, as í que ella s e alejó de él.
¿Qué hizo ella des pués ? Lo pico que hace cualquier mujer luego de una ruptura s enmental, s e hacen las vícmas , s e deprimen, y para dars e
ánimos , s e van de compras , recurren a un cambio de look, o s i lo prefieren irs e de viaje para olvidar al des graciado.
Salió fuera de la ciudad para vis itar a unos familiares , me imagino s u cara de cons ternación, s erá lo que s ea, muy inteligente y todo, pero al fin
y al cabo una mujer y una mujer des pechada, en es os cas os s on muy vulnerables , s e autos uges onan con que hay que hacer un cambio en s us
vidas y todo es e rollo.
Un par de s emanas bas to para recibir nocias de ella, es taba muy enojada porque había res cindido de s u contrato más importante, era
temporada alta, navidad, tenía un compromis o muy importante en es os días y falto, la marca de ropa lanzaría s u nuevo catálogo de invierno y ella
era la modelo principal, les cons eguí una modelo de reemplazo, anulado el contrato más importante todos los demás caerían por efecto domino,
principiante en el negocio, firmó s in leer claus ulas importantes como por ejemplo: faltar a compromis os es tablecidos s ería caus a de pres cindir
de s us s ervicios ya que era nueva y s e le daba una oportunidad, yo me encargue de hacer correr el rumor de s u falta de profes ionalis mo, que era
altanera, de dicil trato y que de contratarla s olo s ería para caus ar problemas , por la pres ión de los accionis tas de la agencia, hubo que
des pedirla.
Ella no entendía la s ituación, todo era muy confus o, era muy res pons able y antes de irs e hablo con s u manager del as unto, él llevaba s u
agenda y el encargado tras bambalinas , no hay cos a que el dinero no pueda comprar, s e hizo el des entendido y s e marchó s in decirle nada. No s e
le dio una s egunda oportunidad.
Le expliqué que es taba de s u lado e hice todo lo pos ible por mantenerla dentro de la agencia pero que no era mi decis ión, la junta direcva
tenía que decidir es o.
Antes de todo es to, ya nos habíamos hecho muy buenos amigos , confió en mí, pero yo no s oportaba la idea de no pos eerla, quería hacerle el
amor, no es que me haya enamorado de ella, pero s i me obs es ioné, contemplaba s u hermos ura, pero mujeres guapas hay millones , era una en un
millón, entró al mundo de la moda porque s abía explotar muy bien s us encantos , ¿Por qué conformars e con poco s i podía tener al mundo entero a
s us pies ? Reflexionó s obre s us pos ibilidades , le fas diaba lo convencional, con una profes ión normal quizá s e des empeñaría en lo que le
gus taba, pero detes taba la monotonía y no es taría dis pues ta a domes cars e por la s ociedad, llena de vitalidad, quería viajar por el mundo
entero, le daba igual el mundo, lo único que le importaba era dis frutar de la vida, encerrada en s u caparazón, no por miedo s i no porque parecía
tener el s ecreto de la felicidad dentro de s í, pero para es o era neces ario liberars e de cadenas y la carrera de modelaje era muy lucrava y ella
tenía la llave del éxito para triunfar pero para s u des gracia s e topó conmigo, encarnaba perfectamente a la que alguna vez fuera la mujer de mis
s ueños , todo muy lindo, pero una vez perdida la confianza es impos ible volver a creer, de un alto grado intelectual, me dejaba pas mado cada vez
que hablábamos , convers aciones muy amenas , todo era muy ambiguo para mí, s enmientos encontrados , pero s u rechazo en un inicio dejo una
herida muy profunda que no cicatrizaría has ta verla des truida. Para mi s orpres a s uperó muy fácil la infidelidad, como s i nunca la hubieran herido,
daba la impres ión de s er ins ens ible, de no neces itar a un hombre a s u lado para s er feliz, me es tremecía, ¿Cómo es pos ible que una mocos a
controle a la perfección s us s entimientos ? Un blanco perfecto para s aciar mi s adis mo, s us lágrimas de s angre aplacaran mis perturbaciones .
Al quedars e s in empleo intentó por otras agencias , la pers eguía, s aboteaba todas s us oportunidades , le ofrecí un pues to de tareas
adminis travas en mi agencia de publicidad, mientras encontrara algo a s u gus to, de un es píritu indomable, empezaba a decaer, con un trabajo a
tiempo completo que la des gas taba, s us s ueños de viajar s e veían frus trados , de volar libre por los cielos como un delicado colibrí.
Nos hacíamos más ínmos , con s u trabajo de oficina s u círculo s ocial s e reducía, s e abría más conmigo, le ponía mi hombro para que lloras e, s u
pañuelo de lágrimas , s olo me veía como a un amigo. Quería olvidarme de mi mis oginia, empezar de nuevo, pedirle una oportunidad, rogar por s u
amor… Una traición más no la s oportaría.
No s abía que creer, creer en la inocencia de las mujeres ¡Bah! ¿auto engañarme y vivir felices para s iempre? ¡No me jodas ! Al primero que le
hablara bonito al oído y me abandonaría. Bas ta con cricar a las mujeres de hoy, dejando al margen a las actrices porno, pros tutas y mujeres
liberales , a ellas las dejo en paz porque s aben dis frutar del s exo, aun as í, s on mujeres , infieles , zorras interes adas , petardas , chicas vulgares
mos trando de más , mujeres es túpidas , mus as , mojigatas , chicas plás cas … y s i todas ellas no s e dan a res petar, porque habría de hacerlo yo,
pero las más peligros as s on las que te manipulan s in importarles s i eres un buen po de corazón noble, me encontré con una y fui s u tere
tontamente.
No había marcha atrás , cada vez que nos reuníamos la invitaba a tomar unas copas de vino, un buen afrodis iaco, quería des inhibirla y que
cayera en mis redes , un buen día, todo es taba planeado, nos reunimos en mi departamento y la incite a que tomara más y más , no era ninguna
tonta, pero el alcohol hizo s u efecto, era todo ris as y aprovechaba todo contacto para hacerle s enr mi calor, pas aba de la medianoche, briagos ,
s olos y el momento propicio, formula que dio s u res ultado, entre miradas cruzadas , s onris as , jugueteos , luego caricias y una cos a lleva a la otra,
terminamos la noche por tener s exo. Al día s iguiente, des pertamos , ella dijo que había s ido un error que no volvería a pas ar, s abía lo que “s ena”
por ella, le dije que, s i no s ena lo mis mo por mí, ni borracha permiría que la tocara, as inó con la cabeza, todo era muy confus o para ella y no
s abía lo que s ena, note s u indecis ión, es o quería decir que no tenía control s obre s us emociones , s e volvió dócil, as í que me fue fácil jugar con
s u mente, en adelante la manejé a mi antojo, realmente no s entía ni una pizca de amor por mí, lo s abía porque era una ególatra s in remedio, s olo
le importaba ella mis ma, pero yo era s u única opción en es os momentos tan ines tables de s u vida y no dudaría ni un s egundo en abandonarme
cuando s e encontras e enamorada de otro, no importándole todo lo que yo hubiera hecho por ella.
Complicado fue ocultar mi doble pers onalidad y no tardaría mucho en caérs eme el teatrito, una vez en una relación s e s upone que no debe
haber s ecretos , me fue muy dicil mantenerme ecuánime frente a ella, s implemente no podía, quizá es por ello que ella me tomaba por tonto,
pero las drogas , el alcohol, los ambientes tan violentos ya habían hecho es tragos en mi pers onalidad, nervios is mo extremo, paranoia, es trés ,
fobia s ocial… daba la impres ión de s er débil y una vez que ella des cubries e la caus a de mis s íntomas , s eguro me abandonaría, lo reconozco no
s oy buena pers ona, no pretendía que ella s e compadeciera y s e quedara cuidando de mí, mi intención no era retenerla a mí lado a cos ta de todo,
quería des truirla, pero debía s er cautelos o porque ella no era ninguna tonta y debía apres urarme antes de que ella me dejara a mí.
Me la llevé a la cama, pero es e no era mi objevo final. El primer movimiento es que dependiera económicamente de mí, trabajaba para mí, la
convencí para que s e mudara a mi cas a, le llené la cabeza de negavidad, le dije que s e olvidara de s u carrera de modelo, que ya no tenía
oportunidad alguna, en es e entonces todavía es tudiaba la univers idad, le pedí que la dejara que era una pérdida de empo que yo le ens eñaría
todo lo que los profes ores frus trados no podrían ens eñarle jamás . Sin s u carrera de modelaje, s in es tudios , s in experiencia en otras acvidades y
s in capital, le s ería muy dicil ras cars e con s us propias uñas , yo al menos le daba un hogar, la empleaba y le pagaba muy bien, pero a fin de mes
s e quedaba en ceros y no ahorraba, en s u tiempo libre la mantenía ocupada en cualquier frivolidad para que no pens ara.
Contraté a uno de mis amigos mujeriegos para que la s edujera, pero s obre todo para que la indujera al mundo de las drogas y as í acabar con
ella. A él por s upues to no le importaba lo que es taba tramando, no s e tentaría el corazón, tendría s exo con una atracva mujer y además s e le
pagaría muy bien por hacerle al amante y guardar s ilencio.
¿Por qué tomarme tantas moles as ? ¿Por qué no s olo terminar con ella y as unto arreglado? Porque era s olo cues ón de empo para que ella
me terminas e, s i la terminaba yo, es taría encantada de la vida, bien, s i yo no s oy feliz, tú tampoco lo s erás , además perdí el rumbo de mí vida,
s olo me divera un poco con el s ufrimiento ajeno. Ella no s oportaba mis adicciones , mis exces os y llegó a conocer lo más vil de mi pers ona, me
aguantaba porque dependía económicamente de mí. A es te grado había llegado mi s adis mo, s er yo quien dé el primer golpe y definivo, para
hacerla s ufrir, antes de que ella me dañara a mí. Él era alto y guapo, s e decía de él que era un s uperdotado, tenía fama de que ninguna s e le
res is a. En una s emana de flirteo s e la llevó a la cama, lo dicho, no pens ó en mí y en todo lo que es taba haciendo por ella. Le di vacaciones para
que s e tomara un empo de res piro, la envié a la playa con todos los gas tos pagados , todo es o valía la pena, s olo era dinero en comparación a la
graficación que me producía verla acabar con s u propia vida. El gigolo la pers eguiría has ta la playa, en una de s us revolcadas , le invitó un chute
para que dis frutara más del éxtas is , ella aceptó s in dárs elas de moral, es taba hipnozada por la enorme pija del playboy. Y s eguirían
cons umiendo drogas en todos s us encuentros ínmos , cons umían cocaína y heroína para engancharla rápidamente, una vez enganchada, es te o
cumplió con s u trato, ya no le pagaría, pero s i quería s eguírs ela rando, muy s u problema, no intervendría. Yo financié s u adicción, empezó a
des atender el trabajo en la agencia y la des pedí, s eguíamos s iendo novios y le as egure de que no s e preocupara por el dinero, que yo me
ocuparía de s us gas tos y que ya regres aría a trabajar cuando es tuviera en condiciones . Fueron muchas noches de juerga, s e iba a los centros
nocturnos donde as is an muchos conocidos y tenían ins trucciones mías de cazarla. Alcohol, s exo y drogas fueron acabando con s u s alud. Un día
s in más , s e contagió de VIH, por comparr jeringas contaminadas con la s angre de un drogadicto s idos o. Es obvio que yo deje de tener relaciones
s exuales con ella des pués de que s e acos tara con otros . Cuando recibió los res ultados pos ivos , cayó al s uelo incrédula, por fin vi s u voluntad
quebrantada. Es taba arrependa, llena de remordimientos , me confes ó todo, de que me había s ido infiel, de s u alcoholis mo y de s u
drogadicción, es pere a que terminara de hablar y le eche en cara de que era bas ura, un parás ito que es taba a punto de s er exterminado.
Y la es tocada final, le confes é que todo había s ido planeado por mí para verla en es a s ituación tan deplorable, ella me res pondió
agres ivamente y s e me vino a los golpes , la tumbe al s uelo de un s olo puñetazo en la cara, me amenazó con que me denunciaría a las
autoridades , pero no tenía ninguna prueba que me incriminara, s alvo la palabra de una alcohólica, drogadicta, promis cua e infiel, los demás me
verían como la vicma que había s ido mado por un parás ito que vivía una vida de libernaje a mis cos llas , es taba s ola y ya no le quedaba
futuro. Des pués de es o no le perdí la pis ta y me mantenía informado acerca de ella, la úlma información que me llegó, es que s us padres s e
hacían cargo de ella, entre tratamientos contra el SIDA y cons tantes internamientos en centros de rehabilitación, s u es trella s e había cons umido
reduciéndola a cenizas y s olo es peraba el día que tomara la decis ión fatal de s uicidars e.
Terminada es a experiencia tome conciencia del es lo de vida que llevaba, iba por el mis mo camino que ella, alcohol, drogas y promis cuidad,
s in embargo, me gus taba todo es to y no pens aba cambiar, pens é que mientras s upiera controlarme

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