---------------

Dolce amore – Luis Ángel Cobos

Dolce amore – Luis Ángel Cobos

Dolce amore – Luis Ángel Cobos

Descargar Dolce amore En PDF protegidos por la mafia. En la década de
los años 20 en los puertos de new york,
llegaban emigrantes de varias partes del
mundo. Y en el año 1928 en una
embarcación que provenía desde Italia
llegaba un joven llamado Vito Angelini,
con la gran esperanza de poder salir
adelante en la vida y olvidarse de las
cosas infernales que vivía en Sicilia, su
ciudad de origen.
No contaba con ninguna capital
económica, solo tenía unos pocos
dólares, llevaba con el solo dos mudas
de ropa, una en su maleta y la que traía
puesta, un traje negro gastado y una
vieja boina que su abuelo le había
regalado. Caminaba por el muelle,
mirando a lo lejos la gran ciudad de new
york, entusiasmado por estar en el país
de las oportunidades ya que en su tierra
natal Sicilia, se decía que si un hombre
quería volverse millonario debería
emigrar américa. Muy pronto callo la
noche y el frío invadía las calles de la
gran ciudad, así que vito entró a un
pequeño bar-comedor situado a unas
calles del muelle.
Se acercó a la camarera – buenas
noches, ¿tendrá algo de comer? – sólo
tengo sopa de tomate, pero primero de
ves ordenar algo de tomar – respondió
la camarera con un tono pesado.
(Vito) – bueno, puede traerme una
botella de vino por favor
(Camarera) – No tengo vino, sólo
whisky y coñac
(Vito) – bueno entonces deme un
whisky con soda
la camarera le sirvió un trago y fue
a la cocina por un plato de sopa de
tomate, adentro del bar hacía mucho
frío, hasta se podía ver el aliento de las
personas al hablar.
La camarera se acercó y sirvió la
sopa…(
Vito) ¿Algún lugar que conozca
donde pueda hospedarme?
(Camarera) a unas calles de aquí
hay un señor llamado Frank el renta
departamentos, no son nada lujosos pero
ayudan a dormir y protegerse de las frías
noches
(Vito) me parece bien, ¿me puede
dar bien la dirección para ir a ver?… La
camarera anotó en una servilleta la
dirección y se la dio. Vito salió de aquel
lugar después de a ver cenado.
La noche era muy fría, su equipaje
le pesaba por el cansancio, y los pies le
empezaban a doler ya que las suelas de
sus zapatos ya estaban demasiado
gastadas. Pronto llegó a la dirección que
se le había indicado, el lugar en donde
se hospedaría
– Disculpe, buscó al señor Frank –
preguntando a un señor que estaba frente
al edificio sacando la basura – pues yo
soy Frank – dijo el sujeto.

Dolce amore – Luis Ángel Cobos

(Vito) – Buscó un departamento.
(Frank) – si claro, tengo uno muy
económico con agua caliente, está
disponible por sólo 70 dólares a la
semana
(Vito) – ¿qué? ¿70 dólares ha
dicho? ¡Eso es un robo!
(Frank) – mire buen hombre, este
es un barrio peligroso, andan muchos
mafiosos por aquí y gente mala, de echó
el departamento que le estoy ofreciendo,
lo tengo disponible porque el sujeto que
lo ocupaba lo acaban de asesinar ayer,
creó andaba en malos pasos, no son
tiempos muy seguros. Así que tómelo o
déjelo(
Vito) – muy bien, me quedó con él.
VITO:
Subí a la habitación, era algo
sencilla, tenía una ventana que daba
hacia un callejón, así que no me ofrecía
un gran paisaje. Tenía un viejo colchón
y una pequeña cocina, eso me servirá
mientras encuentro trabajo y buscó algo
decente. No tarde en recostarme, sentía
cansancio por el viaje y mañana sería el
día donde todo empezaría para mí.
Buscar un empleo y salir adelante.
A vito le interesaba pronto
encontrar un trabajo y empezar una vida
decente, no quería recordar para nada,
su vida pasada en su tierra natal,
recuerdos que lo torturaban y que quería
dejarlos enterrados fuese como fuese.
Al día siguiente se levantó muy de
mañana, vestido con los mismos
atuendos y sin desayunar, salió en busca
de trabajo, primero fue a los muelles y
por más que rogó por una oportunidad
no conseguía trabajo, ya que por ser
italiano lo creían un ladrón o un mafioso
queriéndose infiltrar entre los muelles
para saber así como operaba todo, pero
lo que vito quería era sólo un trabajo y
así poder comprarse algo de comer, ya
que el medio día había caído pronto y su
estómago ya le pedía alimento
urgentemente. Caminaba por calles,
bulevares, pidiendo sólo una
oportunidad, pero nadie quería ayudarlo.
Toda la gente lo miraba por encima del
hombro, cuando notaban rápidamente su
acento italiano. A lo lejos vio a un niño
que estaba apuntó de tirar una rebanada
de pizza a la basura, corrió hacia el
pequeño y alcanzó a tomar la rebanada
antes que callera al depósito, lo metió a
su boca y suavemente lo masticaba
sintiendo que comía un rico y exquisito
manjar digno de un rey… lo que hace el
hambre… pensó el mientras esa
rebanada de pizza recorría su garganta.
En una ferretería vio un cartel
donde se solicitaba un ayudante, así que
entro y hablo con el encargado, era un
hombre de largas barbas, aunque a vito
le impresiono al verle de cerca, tenía
moretones en el rostro y estaba vendado
de la cabeza – ¿Por qué estará así? – se
preguntaba vito. Como lo habían
rechazado en lugares anteriores por ser
italiano, intento disimular su acento,
pero fue algo bastante difícil. Así que al
final el encargado de la ferretería se dio
cuenta que era italiano, y lo correo del
lugar. Una noche antes unos italianos
que pertenecían a la mafia fueron a
visitarlo, lo extorsionaron sin darle
muchas facilidades al pobre
comerciante, como no tuvo
Dolce amore – Luis Ángel Cobos image host image host

Leer En Online

Comprar Ebook  en 

Clic Aquí Para comprar 

Si no sabes descargar mira este video tutorial

[sociallocker]
[popfly]

Descargar 

[/popfly] [/sociallocker]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!
---------