---------------

El tesoro de Vulturia – Francisco Galván

El tesoro de Vulturia – Francisco Galván

El tesoro de Vulturia – Francisco Galván 

Descargar libro Gratis    En PDF
se aproximaba por el embarrado camino. Su único equipaje consistía en un largo cayado, que le ayudaba en su caminar y lo defendía contra los ataques de las alimañas,
una calabaza hueca llena de agua, un ligero hatillo de trapo con un trozo de pan duro y algunos objetos personales, además de una fina manta que apenas le cubría el
cuerpo para guarecerse del viento helado del invierno.
Había sido expulsado de su comunidad, una pequeña villa del norte, cuando se supo que padecía la enfermedad maldita. No le dieron tiempo para recoger sus más
preciadas pertenencias. Fue arrojado de allí a punta de lanza y a pedradas. Desde entonces vagaba por los caminos y a punto estuvo de morir de hambre. Pero se
tropezó con gente piadosa que le dejó algo de comida y agua al borde del camino, a una prudente distancia. Y lo más importante: le informaron a voces de la existencia
de Vulturia, una ciudad solo para leprosos que había prosperado mucho en los últimos meses.
Después de andar durante semanas, apenas le restaban un par de millas1para llegar a la ciudad prometida de los leprosos, donde, según le informaron, no solo podría
refugiarse y librarse del acoso de los aterrados caminantes, sino que podría vivir dignamente y trabajar en su oficio de alfarero tal como lo hacía antes de enfermar.
Gracias a la intervención del conde Gauterico —a la sazón primera autoridad en Hispania en aquellas fechas—, el mismísimo rey Eurico, en agradecimiento a los

Mira El Vídeo Para Enseñarte como descargar 

servicios prestados por los leprosos, había declarado a la ciudad de Vulturia como zona franca para ellos, que pudieron abandonar sus infectas cuevas al borde del río
Casuar2 para trasladarse a la hasta entonces fantasmal Vulturia, la ciudad de los buitres, abandonada dos siglos antes tras ser asolada por la peste y que estaba ubicada
sobre el despeñadero bajo el cual discurría el río.
Los leprosos lograron reconstruir parte de la ciudad con mucho esfuerzo, y en poco más de un año hacerla habitable. La noticia se extendió rápidamente y los enfermos
que malvivían en lazaretos o perdidos por los caminos comenzaron a trasladarse a la renacida urbe, cuajada de todo tipo de artesanos, agricultores, ganaderos y hasta
doctores, cirujanos y expertos en leyes.
Herminio, como se llamaba el leproso, avanzó por el camino, que se internaba en un pequeño bosque de encinas poco antes de desembocar en la desolada planicie que
conducía a las puertas de Vulturia. Agradeció la protección de los árboles que le ofrecían una espesa pantalla contra el frío viento que lo había azotado sin piedad
durante las últimas horas. Anochecía con un cielo grisáceo que amenazaba con desplomarse sobre su cabeza, pero confiaba en llegar a la ciudad antes de que la oscuridad
le impidiera continuar. Hasta hacía muy poco había podido contemplar en el aire las evoluciones de los buitres que habían dado nombre a la ciudad. Pero ya no se veía
ninguno. A esas horas estarían acomodados en las cuevas de los imponentes riscos que el río formaba junto a la ciudad. Durante muchos siglos, en una época ya casi
olvidada por la memoria del tiempo, los buitres fueron considerados dioses protectores. Entonces la ciudad se llamaba Saigosa, es decir, posadero de buitres. Era una de
las villas más fuertes de los antiguos arévacos, uno de los numerosos pueblos que habitaban Iberia antes de la llegada de Roma. Saigosa estabasituada sobre una pequeña
loma y muy bien amurallada. Desde sus torres se divisaba en toda su extensión la planicie que la abrazaba por el norte y el este. El sur y el oeste estaban protegidos por
el gran tajo del río Casuar, al que podía descenderse por algunas peligrosas sendas y por pasadizos secretos que horadaban la montaña. Algunos de estosconducían hasta
las mismas cuevas de los buitres, a muchos pies1de altura sobre el río, pero otros llegaban hasta la ribera misma formando grandes oquedades.
1Una milla romana equivale a 1.480 metros. 2Actual río Riaza.
Sin embargo, la ciudad inició el declive tras su conquista por las legiones romanas y los buitres comenzaron a considerarse vecinos molestos. Muchos años después la

El tesoro de Vulturia – Francisco Galván descargar libro El tesoro de Vulturia – Francisco Galván

Leer En Online

Comprar Ebook  en 

Clic Aquí Para comprar 

El tesoro de Vulturia – Francisco Galván

[sociallocker]
[popfly]

Descargar 

[/popfly] [/sociallocker]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!
---------