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Justicia Bajo Fuego Ataque en la Ciudad -W Munevar

Justicia Bajo Fuego: Ataque en la Ciudad -W. Munevar

Justicia Bajo Fuego Ataque en la Ciudad -W Munevar

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A esta sustracción, le siguen la retención de José Raquel Mercado líder
sindicalista y durante el gobierno de Turbay Ayala, el robo de armas al
Cantón Norte, una de las instalaciones militares más custodiadas del
país, bajo el mando de la entonces Brigada de Institutos Militares, cuyo
comandante era en ese momento Miguel Vega Uribe.
Por orden de Jaime Bateman, penetran en las instalaciones militares y
sustraen una cuantiosa cantidad de armas, en una acción bautizada
por ellos “Operación Ballena Azul”, desde una casa alquilada frente al
cantón, construyen un túnel de más de 80 metros atravesando la calle,
el 31 de diciembre de 1.978, significando una burla ante la opinión
pública al gobierno,

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en especial para los militares y para el ejército una
profunda herida en su honor militar. El jubiloso Boletín No.2 del M-19
describe el suceso como el más grande robo de armas en la historia, y
en su tono entre burlón e irónico, encabezan con la frase que el
ministro de Defensa General Camacho Leyva utilizara días antes
donde indicaba que ¨Todo ciudadano debe armarse como pueda¨, a lo
cual agregaba el eme en su clásica ironía, ¨Y lo hicimos, con 5.000
armas para el pueblo!¨, agregándole sal a una herida que para el
estamento militar de por sí, ya era degradante, en un hecho que les
ganó un particular odio por parte de las Fuerzas Militares, en especial
del ejército que recoge el guante del desafío lanzando una violenta
ofensiva, que permite recuperar casi todo el armamento, y
desencuadernar el aparato logístico del M-19, siendo detenidas
arbitrariamente varias personas, torturadas y sindicadas de ser autores
materiales e intelectuales del hecho, incluso de ser militantes o al
menos simpatizantes del eme, aunque el daño institucional ya estaba
hecho, el golpe psicológico y de opinión es incalculable, con esta
acción, ese grupo insurgente sometía al escarnio público a un
supuesto vigoroso ejército ante la faz del mundo, acción del que algún
día tendrían que tomar venganza, fuese como fuese.
En otra operación el 27 de febrero de 1.980, dieciséis guerrilleros al
mando de Rosemberg Pabón Comandante Uno y Luis Otero Cifuentes
como autor intelectual, se toman la Embajada Dominicana durante una
recepción diplomática, los primeros subversivos ingresan mezclándose
entre los asistentes, y en cuestión de segundos, uno de los supuestos
invitados saca una pistola y dispara al aire, anunciando el inicio de la
“Operación Libertad y Democracia”, los escoltas de los embajadores
que estaban afuera, tratan de responder pero se encuentran con un
fuego cruzado procedente de un conjunto de jugadores de futbol
frente a la embajada y que eran en realidad la otra parte del grupo
insurgente que entran vestidos como deportistas e intercambiando
disparos con los guardaespaldas, el desconocido anuncia que se trata
de un asalto y se identifica como “Comandante Uno”, neutralizan a los
invitados, entre quienes están 16 representantes diplomáticos de alto
rango como los embajadores de Austria, Brasil, Costa Rica, Egipto, Haití
Uruguay, Republica Dominicana, El Salvador, Guatemala, Israel, Suiza,
México, Venezuela, de Estados Unidos Diego Ascencio y el Nuncio
Apostólico. Inicialmente demandan del gobierno la liberación de 320
prisioneros políticos arrestados en el transcurrir del conflicto armado y
como resultado de la acción del cantón y solicitan US$50 millones de
dólares.
La embajada es rodeada por la policía y el ejército, con francotiradores
estratégicamente posicionados en los edificios aledaños e
intercambiando disparos con los guerrilleros, resultando herido el
embajador de Venezuela con lo que se ordena un cese al fuego, y los
guerrilleros como acción humanitaria dejan salir un niño y las mujeres
que estaban presentes.
La presión sobre el Presidente Turbay escala por parte de altos
mandos militares y políticos que pedían rescatar militarmente a los
rehenes, a lo que la diplomacia se opone pidiendo a Turbay realizar
una negociación por las repercusiones internacionales que podría
tener una operación a sangre y fuego sin resultados garantizados
para la seguridad de los diplomáticos, se alcanza una solución
después de 52 días de negociaciones y 61 días de haberse iniciado la
toma, se acuerda dejar ir los guerrilleros junto con los rehenes a
Cuba país donde los embajadores serían liberados y los guerrilleros
se quedarían asilados. En un evento que se mantuvo en los titulares de
los medios de comunicación internacionales, el líder del M-19, Jaime
Bateman señaló que,
¨la propaganda política generada por el asalto había sido más eficaz
que una operación guerrillera armada, ya que les había dado mayor
protagonismo internacional y que lo que tenían que lograr después
era tratar de mantener a los guerrilleros con vida durante la toma de la
embajada¨.
Como consecuencia de esta acción en la que parecía que a pesar de
no haber logrado todas sus demandas el M-19 salía victorioso, se
produce una reacción represiva del ejercito contra los rebeldes siendo
capturada gran parte de su cúpula, como Otero, Pizarro y otros
cabecillas que van a la cárcel.
Tras nuevas elecciones El Presidente Betancur se compromete a lograr
la paz, en 1.983 se encuentra en España con Iván Marino Ospina y
Álvaro Fayad, siendo la primera vez que un Presidente en ejercicio se
reunía con alzados en armas, en diciembre de ese mismo año se
reúnen también en México. Entre tanto y tras acogerse a una amnistía
impulsada por Betancur son liberados numerosos guerrilleros que
habían sido condenados en concejo verbal de guerra, Carlos Pizarro
Leongómez toma de nuevo las armas, y asume las negociaciones con
el Gobierno que culminan con los Acuerdos de cese al fuego
comprometiéndose las partes a un cese bilateral del fuego y la
búsqueda conjunta de una salida política al conflicto, Documento
suscrito por una Comisión de Paz, Diálogo y Verificación, en
representación del gobierno y firmado en agosto de 1.984, en el eme
ordenan el cese al fuego a sus comandos y el Presidente también
ordena el cese al fuego.
El fruto de los acuerdos es el fin de las acciones guerrilleras y el
reintegro de varios combatientes a la vida civil, sin embargo, sectores
opuestos a los acuerdos, políticos, empresarios y entre las mismas filas
militares no acompañan en este empeño al Presidente y sabotean las
conversaciones, Pizarro denuncia fuertes hostigamientos del ejército
sobre sus campamentos de estando en tregua, varios miembros y
campamentos del M-19 son atacados por el gobierno con intensos
bombardeos, los guerrilleros denuncian que el ejército hacía meses
había roto el cese al fuego, agregando que el gobierno de Belisario
Betancur incumplía los acuerdos firmados.
La tregua que para la opinión pública era una ¨tregua armada¨ es rota
oficialmente en junio del 85, tras reiteradas denuncias de
hostigamiento del Ejército, al que acusaron de querer matar a los 14
dirigentes más importantes del grupo para frustrar toda posibilidad de
solución pacífica, siendo para ellos la ¨gota que rebosó el vaso¨. el
conflicto se recrudece, y el Movimiento, deciden hacerle un juicio
público al Presidente por el incumplimiento de sus compromisos
decisión que es el origen del plan de Toma que conllevara finalmente a
la acción hacia el Palacio de Justicia, de allí en adelante se van
sumando hechos que precipitan la decisión, se pone en marcha un
plan que según informaron a sus militantes terminaría con una acción
que cambiaría la historia del país.
El 28 de Agosto del 85, sobre las 6:30 am, en operativo que se realiza
en Cali, donde participan fuerzas conjuntas de la III Brigada del
Ejército, el DAS, el GOES y la Policía Metropolitana (más de quinientos
hombres), es dado de baja Iván Marino Ospina, en momentos en que
se estaba planteando una nueva tregua y se trataban de levantar las
negociaciones de paz, junto a Iván Marino Ospina fallece su hijo
Gerardo Ospina y escapa herido Carlos Pizarro, el del 30 de
septiembre del 85 en el sur de Bogotá un comando del eme, asalta un
camión transportador de alimentos y empiezan a regalar bolsas de
leche a los habitantes del barrio, a lo que sigue la acción de la policía,
rodeando el sitio y dando de baja a 11 guerrilleros, en una operación
que la Procuraduría General investiga por denuncias según las cuales
los jóvenes insurgentes habrían sido asesinados a sangre fría,
Viene el ataque al batallón de Ingenieros Militares Francisco Javier
Cisneros en Armenia, el 19 de octubre del 85, el ataque al comando de
comunicaciones en el Alto del cable y antes de los hechos del Palacio
el frustrado intento de secuestro sobre el General Samudio,
Comandante del Ejército que logra salvarse con algunas heridas y
cuyos perpetradores logran escapar.
La Toma al Palacio es ideada, planeada y ejecutada por el guerrillero
del M-19 Luis Otero, autor intelectual y estratega también de la Toma a
la Embajada de Dominicana, una de las mejores acciones ejecutadas
por el eme, y además participa en el robo de la espada de Bolívar y el
asalto al Cantón Norte, hechos por los cuales es capturado saliendo
libre tras una propuesta de paz y amnistía. El jefe guerrillero nombrado
a principios del año 85 como líder del eme, Álvaro Fayad aprueba la
Toma e imparte la orden para su realización, pero por filtraciones
dentro de la organización e interceptaciones por parte de mandos de
seguridad del estado, así como algunas capturas, interrumpen la
operación quedando con la idea de no retomarla por el aumento en el
riesgo que conllevaría el que las autoridades la tuvieran identificada,
pero, y allí se produce el rompimiento de esta norma interna del grupo
de jamás volver sobre un plan cancelado, se decide retomar por la
gran planificación que tenían y los varios meses que llevaban
preparándola, para ellos era un acto de dignidad más aun tras el
atentado a uno de sus dirigentes Antonio Navarro que lo había
obligado a exiliarse y la muerte de quien había sido su máximo líder
meses atrás Iván Marino Ospina a manos del ejército, sentían la
necesidad de recuperar espacio político ante el acorralamiento del
que era objeto y el fracaso del proceso de paz, por ello el plan era
obligar al Presidente a presentarse a un juicio aprovechando la
ventaja del edificio, similar a una fortaleza y con el valor simbólico de
ser sede de la justicia para enjuiciarlo ante el pueblo y la corte.
Lograr un triunfo publicitario en medios de comunicación mayor al
obtenido en la Toma de la Embajada Dominicana, aunque en este caso
esperaban una recompensa mucho mayor al ser juez y parte en el
juzgamiento al Presidente de la Republica.
El Presidente había iniciado un audaz proceso de paz con la guerrilla
proponiéndoles un cese al fuego condicionado para la liberación de
rehenes, llevando a un año de tregua con la Coordinadora Nacional
Guerrillera y a la creación del movimiento político Unión Patriótica,
aunque no contaba con el pleno apoyo de empresarios, ganaderos,
latifundistas y sectores de la fuerza pública a quienes su negociador
de Paz, describiera como “ enemigos agazapados de la paz” , y que no
veían con buenos ojos las sucesivas amnistías concedidas por el
gobierno anterior en dos ocasiones, y la amplia amnistía otorgada por
el actual en 1.982, lo que generaba molestias y hacia que el mensaje
de paz no fuera compartido, el ministro de Defensa, General
Landazábal Reyes, señalaba,
“Cuando se ha estado a punto de obtener la victoria militar definitiva
sobre los alzados en armas, la acción de la autoridad política
interviene trasformando sus derrotas en victorias de gran resonancia…
Esperemos que ésta sea la última amnistía”
Refiriéndose a la otorgada por el Presidente ese año, expresando un
sentir generalizado entre los miembros de las Fuerzas Armadas,
también se decía que la Brigada de Institutos Militares (BIM) bajo el
mando del General Vega Uribe,
“….logró el desmantelamiento del grupo subversivo…”.
Señalando que al auge del M-19, le siguió el éxito de las Fuerzas
Militares con la captura de más de 200 guerrilleros, pero,
“luego vino el triunfo político de la subversión”, con la amnistía y el
indulto.
La acción contra el General Samudio Molina el 23 de octubre, es
ampliamente rechazada provocando el repudio militar, ante lo cual el
M-19 anuncia en los medios de comunicación que iban a realizar “ algo
de tanta trascendencia que el mundo iba a temblar¨, en su clásico tono
de ironía y algo de mamagallismo (como si fuera en plan de broma).
Para los militares y en particular el ejercito, el M-19 con su forma de
actuar impredecible era una piedra en el zapato dentro del honor
castrense, las sucesivas acciones que habían repercutido en la
opinión público, muchas veces los habían hecho quedar muy mal,
sintiéndose en alguno de los estamentos superiores como los payasos
útiles de una organización a quien ellos no le veían ninguna finalidad
como no ser la de atentar contra la dignidad militar.
En el ejército se conocían los planes de la guerrilla gracias a sus
infiltrados y a que la Toma fue anunciada desde agosto de 1.985 en
comunicaciones del ejército dan cuenta de una alerta por posible “acto
terrorista contra las instalaciones del Palacio de Justicia”, en
septiembre la Policía tenía un Plan Táctico “para la defensa del
Complejo Plaza de Bolívar¨, en octubre de 1.985 ante el Congreso, el
Ministro de Defensa comparte información sobre un plan para tomarse
el Palacio, también en octubre, se descubre un plan del M-19 para
asaltar el Palacio de Justicia el 17 de ese mes con motivo de la visita
presidente de Francia Mitterrand, por lo que el Palacio era objeto de
un anillo de protección que incluía Ejército y Policía.
En medio de una espiral de violencia producto del recrudecimiento de
la guerra La Corte Suprema de Justicia se encuentra sola, ante
amenazas que provenían de muchos frentes principalmente la mafia
que quería impedir la aprobación del tratado de extradición para
narcotraficantes y además debía revisar la constitucionalidad del
mismo. También la Sala Penal había citado a indagatoria al Ministro de
Defensa General Vega Uribe, por las torturas inferidas a Olga López en
hechos relacionados con el robo de armas al cantón norte, donde se
acusaba a las fuerzas militares de exceso de fuerza, torturas y
desapariciones sobre ciudadanos acusados de pertenecer a grupos
guerrilleros o ser simpatizantes de los mismos, algo con lo que
claramente los estamentos militares estaban en total desacuerdo, tanto
con las investigaciones, como con los posibles fallos que en su contra
se pudieran proferir por violación de los derechos humanos, terrorismo
de estado y guerra sucia y al general Vega como posible máximo
responsable de la Alianza Anticomunista.
También dentro del inconcluso proceso de paz con los grupos
rebeldes, la Corte se pronuncia a favor de la ley de amnistía para
guerrilleros, fija su posición en contra del juzgamiento de civiles por
parte de jueces militares, e investiga denuncias por desapariciones y
torturas, cuya responsabilidad recaía en estas mismas Fuerzas
Militares, algo que por supuesto caía muy mal dentro del estamento
castrense e iba en contra del llamado ¨estatuto de seguridad¨ del
gobierno Turbay, que permitía amplios poderes a los Militares.
La Corte era, sin lugar a dudas, la guardiana de la civilidad, la
juridicidad y la democracia, por eso estaba tan sola, el país, dividido se
debatía en posiciones extremas sobre la paz, era, sin duda, la Corte
una incomodidad frente a los sectores más radicales de la derecha y
de la izquierda, en medio de ese entorno, la soledad era evidente.
El 20 de septiembre del 85 se reúnen funcionarios del gobierno,
algunos magistrados y el presidente de la Corte Reyes Echandía,
analizando las medidas de seguridad para resguardar a los
magistrados de la sala constitucional, la Policía hace un estudio de
seguridad presentando sus resultados en un consejo de gobierno el
17 de octubre de 1.985.
Un anónimo advertía la Toma para octubre 17 del 85, aumentando las
medidas especiales de seguridad, que se ordena retirar dos días antes
del asalto por ordenes de aun no se sabe quien, un día antes la
vigilancia del Palacio queda en manos de una empresa privada de
seguridad, aunque se advierte a los magistrados de la Corte
Suprema y del Concejo de Estado acerca de los planes del M-19.
En los cuarteles del eme, se socializa el operativo que para algunos de
sus integrantes sería el más grande concebido hasta el momento por la
Organización pudiendo definir el futuro de la Nación, y para el que
necesitaban gran cantidad de material humano y bélico, por lo mismo
días antes de la Toma, se almacenan en la cafetería del Palacio unos
1.500 pollos algo que pasa desapercibido en ese momento, pero que
después levantaría sospechas sobre posibles infiltrados dentro de la
estructura operativa y de servicios en el Edificio, además una vez los
guerrilleros ingresan para la Toma muchos de ellos lo harían por las
escaleras de servicio que dan hacia la cafetería, lo que levantaría mas
sospechas sobre posibles conexiones internas que ellos tendrían.
Teniendo en cuenta que había información de inteligencia en la cual
se rumoraba la Toma del Palacio de Justicia, tanto el gobierno como las
fuerzas militares y la Policía pareciera que no le demuestran mayor
importancia, o esto es lo que pretenden trasmitir hacia la opinión
pública, aunque incluso el Ministro de Defensa había revelado el Plan
de Toma, reforzando algunas hipótesis que sugieren que las Fuerzas
Militares y el gobierno habrían retirado la
seguridad premeditadamente, con el fin de encerrar y acabar con los
guerrilleros, una vez estos estuviesen al interior de la Edificación.
El exagente de inteligencia Ricardo Gámez declara que días antes, el
personal de Inteligencia es acuartelado bajo advertencia de que algo
iba a ocurrir, y se había montado un comando operativo en la Casa del
Florero, a las 5:30 am horas antes de la Toma, él y varios agentes son
ubicados a pocas cuadras del Palacio, a la espera de lo que podría
suceder, la operación estaba siendo coordinada desde la Casa del
Florero, a pocos metros del Palacio de Justicia, sumado a que desde el
5 de noviembre se ordena acuartelamiento de primer grado “ código
rojo” a las tropas, sumando por aire y tierra miembros de las brigadas
1, 7 y 10, cercanas a la ciudad, agregando un comando especial de
inteligencia de la Brigada 7 con sede en Villavicencio, el cual es
transportado en un helicóptero de la Fuerza Aérea, y al día siguiente, 6
de noviembre se llevan a las 9:30 am, álbumes fotográficos de los
guerrilleros a la Casa del Florero, derivando que a esa hora ya
funcionaba como “ puesto de mando adelantado¨, por parte de un
sargento del Batallón Charry Solano, dos horas y media antes de la
Toma.
Las unidades el Ejército que intervendrían en las siguientes horas ya
estaban preparadas, conformados por la XIII Brigada, comandada por
el Brigadier General Arias Cabrales quien dirigiría en el lugar de los
hechos, contando entre sus subordinados el Jefe del Estado Mayor de
la Brigada XIII (B-5), Coronel Luis Carlos Sadovnik subcomandante de
la Brigada XIII, en orden descendente seguían las unidades B-1, El
Teniente Coronel Edilberto Sánchez Rubiano, jefe del B-2,
coordinando parte de los operativos, B-3 y B-4. El Capitán Miguel Ángel
Cárdenas Obando de la Sección 2 de la XIII Brigada, el Mayor Vélez del
F-2, los Mayores Guillermo León Vallejo y Carlos Fracica Naranjo de la
Escuela de Artillería, coordinados por el Teniente Coronel Sánchez, el
Comandante de la Escuela de Caballería, Coronel Luis Alfonso Plazas
Vega, como coordinador de los operativos de ingreso al Palacio con
Tanques Urutu y Cascavel. el Coronel Rafael Hernández López del
grupo de reacción de la Escuela de Artillería, el Coronel Víctor Arévalo
de la unidad de reacción de la Escuela de Ingenieros, las Escuelas de
Caballería, Artillería e Infantería, Ingenieros, Logística y
Comunicaciones, los Batallones Guardia Presidencial y de Policía
Militar número 1 y 11, el grupo Mecanizado Rincón Quiñones, los
Batallones de Ingenieros Baraya y de Servicios número 13 y las
agregaciones temporales efectuadas de la Escuela de Suboficiales
(BR-10), Batallón Serviez (BR-7) y Batallón de Servicios número 1 (BR-
1) y de la Brigada VII. Se contaría con el apoyo de la Policía y su grupo
especializado GOES y el DAS.
El 6 de Noviembre de 1.985, la sala Constitucional de la Corte Suprema
de Justicia fallaría positivamente la ley de extradición, sobre las 10 de
la mañana el comandante del ejército General Rafael Samudio llega a
la Plaza de Bolívar con una escolta reforzada, acudiendo al Palacio
para atender la notificación del fallo contra la Nación (Ministerio de
Defensa), por las torturas infligidas a la médica Olga López, frente a la
Catedral, se sorprende, por ¨tanto despliegue de tropas¨ ordenando a
los miembros de la Policía Militar que se encontraban allí que se
desplazaran y despejaran la zona porque él iba a ingresar, su
diligencia se efectúa en la Sección Tercera del Consejo de Estado lado
izquierdo del primer piso donde llega el General y es saludado
amablemente en la baranda por el Secretario que lo atiende,
preguntándole acerca de su estado de salud e invitándolo a tomarse
un tinto (café), a lo que él se niega diciéndole que no podía ese día,
una vez surtida su gestión sale de la edificación.
A las 11:00 am, seis guerrilleros entran al Palacio por la puerta
principal, vestidos de civil y liderados por ¨Aldo¨, una vez adentro se
contactan con ¨mariana¨ y asumen sus posiciones en el edificio, Aldo
después de verificar la poca vigilancia que hay, realiza una llamada
desde el tercer piso a Lucho Otero, informa que ya están adentro y
podían proceder.
El ingreso de los guerrilleros armados es posible ya que los detectores
de armas a la entrada por órdenes de no se sabe quien “ uno o dos
días antes los habían quitado” , algo que llama la atención de los
periodistas que diariamente cubrían información del Palacio.
Para los guerrilleros, se trataba de la “Operación Antonio Nariño por
los Derechos del Hombre”, como había sido bautizada desde el
principio por los dirigentes del grupo y comienza en firme a las 11:30
am del 6 de noviembre de 1.985, cuando los guerrilleros irrumpen por
el sótano, un camión rompe el separador metálico de la portería del
parqueadero, seguido por dos vehículos más, conducidos por
personas vestidas con camuflados y armados con rifles, mientras por la
puerta principal ingresan fuertemente armados y vestidos de civil cinco
guerrilleros entre los que se encontraban los cabecillas de la
operación que empiezan a gritar consignas y arengas, realizando
algunos disparos al aire, los vehículos que penetran por la puerta del
sótano del Palacio, son sorprendidos al encontrarse bajo fuego
cruzado proveniente de la calle y del sector suroriental del
parqueadero, donde se encontraba que había efectivos militares
haciendo fuego hacia los subversivos, atravesando la carpa de los
camiones con ráfagas, ante el ataque sorpresivo los disparos provocan
una baja y heridos entre los primeros que habían alcanzado a
descender obligándolos a replegarse y a accionar sus armas
provocando un estruendo enorme en el sótano, allí fallecen los dos
vigilantes primeras víctimas civiles dentro de un tiroteo que dura unos
segundos, cuando cae la intensidad de los disparos los guerrilleros
restantes bajan de los camiones que seguían siendo impactados por
proyectiles provenientes de afuera y para cubrirse rodean el camión
evitando los disparos, se reúnen con algunos de sus compañeros que
estando heridos respondían desde un gran marco cerca del primer
piso, al fuego concentrado de dos franco-tiradores ubicados en los
edificios al frente del Palacio, los guerrilleros que habían ingresado de
civil antes y los cabecillas que entraron por el primer piso aseguran la
entrada principal, los que entraron por la puerta del sótano subían a
encontrarse con sus compañeros y rápidamente van tomando
posiciones, atrincherados en el primer piso y la puerta principal. El
grupo designado al sótano en medio de las balas de lado y lado,
cierran la puerta cubiertos por los disparos de sus compañeros y
obstruyen con los mismos camiones para impedir la entrada, han
pasado desde el momento del ingreso hasta ese instante muy pocos
minutos y los franco-tiradores tenían un fuego concentrado hasta el
punto que las escaleras y el piso se ven tapizados de munición.
A las 11:30 am, La Sala Constitucional estaba en sesión sin enterarse
de lo que estaba sucediendo en los pisos inferiores, los rebeldes
avanzan hacia arriba y van controlando la situación por pisos.
Se habia dispuesto recibir las credenciales de los nuevos embajadores
de México, Uruguay y Argelia, en la sala de protocolo,
aproximadamente a las 11:45 am el Presidente obtiene las primeras
noticias por medio del director de protocolo del Ministerio de
Relaciones Exteriores, informando que el Palacio de Justicia había
sido asaltado minutos antes
Hacia las afueras en inmediaciones de la Plaza de Bolívar se producen
intercambios de disparos desde dentro del Palacio con personal militar
y de civil que ya responde el fuego desde diferentes puntos,
produciéndose en este intercambio impactos sobre algunos civiles que
se desplazaban por la Plaza de Bolívar y la calle 8va, dejando heridos
sobre la calle. Sin conocer del todo el contexto, El Presidente imparte
las primeras instrucciones con órdenes de cumplimiento inmediato para
ponerse al frente de la situación y evaluar realmente lo que está
sucediendo, su secretario general, se comunica con el Presidente del
Consejo de Estado, Carlos Betancourt Jaramillo, y posteriormente con
el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía,
ambos se encontraban en esos momentos en sus despachos,
Betancourt declara estar oyendo disparos desde su oficina pero
tampoco tenía clara la situación, Reyes esta con otras personas,
escuchan también disparos y según les dice explosiones.
El Presidente le pide a su secretario que lo contacte con algunos de
sus Ministros, para que lleguen hasta su despacho, hacia las 12 del
mediodía, en cerca de media hora desde que irrumpieron los
beligerantes tienen el control total del edificio y toman como rehenes a
los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado,
empleados y visitantes, mientras a las afueras se agolpaban cada vez
mas refuerzos de la Policía y el Ejercito, junto con algunos servidores
de las fuerzas de inteligencia, que proceden a rodear el edificio y a
incrementar los intercambios de disparos con los guerrilleros, mientras
se van ubicando mas francotiradores en las terrazas de algunos
edificios próximos con la intención de dar de baja a los atacantes y
recuperar la edificación.
El Presidente debe atender el protocolo que ya estaba preparado,
dejando en manos del ministro de Defensa y de los jefes de
organismos como el DAS y la Policía, las informaciones
correspondientes, A las 12:25 pm, entran a la Plaza de Bolívar cinco
tanques de guerra blindados que se ubican frente al edificio mientras
otros dos lo hacen ante la puerta del sótano, El jefe del Departamento
Administrativo de Seguridad DAS, Miguel Maza Márquez, ratifica a eso
de las 12:30 pm que los asaltantes del Palacio pertenecían al
denominado M-19.
En el Palacio, pasada una hora, 12:30 pm, los guerrilleros heridos y
los que los estaban atendiendo pueden ir a los pisos superiores
donde se encuentran con Almarales, ya en ese momento tenían varias
bajas y por lo menos seis heridos la mayoría de ellos en la balacera del
sótano, algunos de los cuales tenían heridas hechas con tiros
explosivos.
A las 12:35, llegan los ministros al Salón Protocolar donde se celebraba
la ceremonia de presentación de credenciales, encabezados por la
ministra de Comunicaciones, Noemí Sanín, El Presidente les insiste en
la urgencia de establecer una comunicación constante con la Corte y el
Consejo de Estado y se comunica con el director del DAS para conocer
más detalles de los acontecimientos.
En la Casa Museo del 20 de julio al costado oriental del Palacio esta el
Centro de Operaciones para la Retoma y el Centro de Operaciones de
la Brigada (COB), el General Edilberto Sánchez, jefe del B-2, comienza
a coordinar operaciones, Las fuerzas militares y de seguridad del
Estado reaccionan de acuerdo al Comando de Operaciones del
Ejército COE, y el Comando de Operaciones de Brigada COB, al plan
operativo de inteligencia del Ejército para combatir la guerra interna
denominado Plan de Defensa y Seguridad Interior Tricolor-83, los
planes Gema y Escorpión, el Plan de Operaciones de Inteligencia
No.002 contra el M-19 y el Manual de Inteligencia de Combate o MIC.
Transcurrida menos de una hora desde que el Movimiento rebelde
ingresara al Palacio, las Fuerzas Militares inician el operativo, el Jefe
del Estado Mayor de la XIII Brigada, Coronel Luis Carlos
Sadovnik activa el Plan de Defensa Nacional ¨Tricolor 83¨ estrategia
militar que se encaminaba, a asestar a la guerrilla un contragolpe
contundente planeado desde hacía meses sobre la base de
informaciones de inteligencia que anticipaban una acción insurgente,
ya estaban en las inmediaciones del Palacio policías y efectivos de
seguridad algunos de ellos de civil, también se encontraban los
miembros del Batallón Guardia Presidencial que prestaban servicio al
Presidente en la Casa de Nariño, ubicada a unos 200 metros y
llegaban los tanques EE-09 Cascavel y Urutú, que ya se apostaban
frente a la única entrada principal y en la carrera octava frente al único
sótano de entrada y salida de vehículos y por donde habían ingresado
el grueso de los guerrilleros.
El Presidente informado de los hechos y las operaciones que se están
llevando a cabo y otorga plena autorización, con la idea de que se
realice una
acción rápida y segura sin derramamiento de sangre y sobre todo
protegiendo la integridad de los miembros de las altas cortes que se
hallan dentro de las instalaciones. El Presidente insta a la ministra de
Comunicaciones a enviar un comunicado para tratar de mantener a los
medios aislados de la Toma, el ministro de Defensa, confirma
telefónicamente al Presidente el asalto al Palacio, agregando que
guerrilleros eran los autores y que ya se había enviado una tropa para
repelerlos, sin ratificar aun a qué grupo pertenecían.
Sobre la 1:00 pm, los facciosos ya han tomado posición y se incrementa
el intercambio de disparos desde dentro del recinto con hombres de la
policía, fuerzas de inteligencia que están de civil y soldados que se
encuentran sobre la puerta principal, además de un nutrido grupo de
francotiradores que los mantiene bastantes ocupados, en el sótano
también hay intercambio de disparos entre los que protegen la
retaguardia y los militares que pretenden ingresar por allí, los rebeldes
se ven también sorprendidos al ser atacados con gases que inyectan
por las tuberías y que en ningún momento son suspendidos.
Almarales realiza llamadas telefónicas a la Casa Presidencial,
intentando hablar directamente con el Presidente o su secretario
privado y al ser negada la solicitud, se comunica con varios medios de
noticias para dar a conocer sus exigencias, que entre otros puntos
contienen, la publicación en los diarios y la difusión en las cadenas
radiales de una proclama, pedían también la creación en una cadena
radial nacional, de un espacio diario de por lo menos una hora para la
expresión de la oposición, publicación de las actas de la Comisión de
Verificación de los documentos del FMI y por último la gran razón para
estar allí, exigían la presencia del Presidente o su apoderado ante la
Corte Suprema, para realizarle de cara al pueblo y ante la opinión
pública, un Juicio Político presidido por la Corte y teniendo como fiscal
a todo el pueblo, el cual formularía sus denuncias a través de la radio,
esto último sobre todo, para el gobierno resultaba descabellado.
Eran la 1:15 pm, cuándo el director del noticiero ¨24 horas¨ Mauricio
Gómez recibe una cinta grabada, que inmediatamente reproduce y
después remite al despacho del Presidente, la cinta en un tono de
solemnidad precedida por el Himno del M-19, contenía la explicación
de la llamada ¨Operación Antonio Nariño por los derechos del
hombre¨, con la cual los guerrilleros realizaban la Toma del Palacio de
Justicia y en la que presentaban sus exigencias. El Director de
Inravisión Fernando Barrero Chávez, solicita autorización para
transmitir en directo los hechos y después de deliberar ampliamente
sobre la conveniencia o inconveniencia de establecer censura a la
radio o la televisión, la ministra de Comunicaciones, conviene con el
Director de Inravisión no autorizar cambio en la programación por las
repercusiones de orden público que podía conllevar, así mismo la
ministra se comunica con los responsables de las cadenas de
información, varios directores de medios, emisoras radiales, noticieros
de televisión, informándoles sobre las prohibiciones legales de
transmitir noticias relacionadas con los operativos militares, y les
notifica que no podían pasar los comunicados de los subversivos, ni
podían transmitir al público entrevistas desde el interior del Palacio.
En el Ministerio se redacta el siguiente comunicado que les hacen
llegar vía télex,
“El gobierno nacional agradece a los medios de comunicación la
colaboración que presten ante los hechos conocidos por la opinión y
solicita abstenerse de transmitir informaciones sobre los operativos
militares en directo o a través de entrevistas o comunicados, puesto
que ello dificulta cualquier operación tendiente a salvaguardar la vida
de las personas que ocupan el palacio y las zonas aledañas”
Se argumenta que es para salvaguardar la integridad de los
periodistas y evitar que se filtrara información sin confirmar en estas
comunicaciones.
La lucha se recrudece sobre la calle octava donde los tanques
Cascavel y Urutú, tratan de ingresar y tras ellos una columna del
Batallón Guardia Presidencial se trenza a tiros con los combatientes
que defienden este punto, los tanques empujan la estructura
obligando a los guerrilleros a replegarse unos al primer piso y otros
hacia el fondo del sótano defendiendo la posición en los
parqueaderos, la situación se agrava tanto por la presencia de los
tanques, como por balas perdidas disparadas desde diferentes puntos
en las zonas aledañas. Sobre la 1:20 pm, el comandante guerrillero
Luis Otero, conociendo escasamente los hechos que se estaban
dando en el sótano de la edificación, en medio de disparos y gritos de
auxilio, se comunica con algunos medios de comunicación para
confirmarles la autoría de la Toma por parte del M-19 y el nombre que
ellos le habían dado, así como la justificación para llevarla a cabo. En
el comando general de las fuerzas militares se da la orden al coronel
Luis Alfonso Plazas Vega quien ya se encontraba en la Plaza de Bolívar
al mando de los tanques del Ejército una de las unidades tácticas “ La
Escuela de Caballería” , para que ingresara con sus tanques a Palacio,
iniciando la retoma en firme, a la 1:30 pm, los primeros vehículos
blindados,
dos tanques rompen la resistencia e ingresan por el sótano junto con
la tropa del Batallón Guardia Presidencial que se protege atrás de
ellos.
En la casa privada de Gobierno el Presidente junto a su esposa y los
ministros, se reúnen a deliberar sobre el contenido del manifiesto que
estaba en la grabación que les llego del noticiero y finalmente llegan a
la conclusión de que el gobierno no puede acceder a ninguna de las
solicitudes formuladas por el eme, pues hacerlo comprometería la
independencia y el funcionamiento de los poderes públicos, poniendo
en aprietos la estabilidad del país, gana la tesis de que las fuerzas
militares controlen la situación evitando al máximo la posibilidad de un
derramamiento de sangre y buscando un posible dialogo con los
alzados, sin aceptar sus términos.
Sobre la 1:55 pm, el coronel Plazas recibe la orden de ingresar con los
tanques al Palacio por la puerta principal, entre el incesante
intercambio de disparos uno de los tanques Urutú asciende por las
gradas de la entrada y tras la orden del jefe de la operación de retoma,
acomete contra la entrada del primer piso derribándola con el disparo
de proyectil, trata de penetrar pero debido a la estrechez no alcanza a
pasar y por el tiroteo con los guerrilleros, debe ser retirado, a la 1:57
pm, dos tanques cascabel suben las escaleras y al ser unos
centímetros más angostos logran ingresar y tras ellos los hombres de la
policía y el ejercito que disparan contra los guerrilleros que
custodiaban el primer piso obligándolos a retroceder buscando
protegerse de la arremetida.
Se escucha una explosión y al mismo tiempo se produce un incendio
en el frente del edificio y en la parte posterior del Palacio, causado por
el calor de las armas de los tanques, producto de
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