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Libro PDF Orinoco Zombi – Pedro Suarez

Orinoco Zombi – Pedro Suarez

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Hoy a las nueve en punto pm estaremos llamando a otra cadena nacional para dar nuevas instrucciones. Camaradas, pueblo chavista y pueblo opositor, les reitero
mi llamado a la calma, a permanecer en sus casas. He ordenado el despliegue de toda la Fuerza Armada Bolivariana y de todos los organismos de seguridad del
Estado. No estamos llamando al toque de queda; repito, no estamos llamando al toque de queda, ni estamos suspendiendo las garantías. Solo le pedimos que
permanezcan en sus casas los próximos días, salgan estrictamente lo necesario o en caso de emergencias. He ordenado un plan de distribución masiva y ordenada de
alimentos, medicinas y otros artículos a través de las Fuerzas Armadas en colaboración con las empresas privadas de alimentos, medinas y artículos personales.
Por fin el microbús había llegado al Paseo Orinoco, la cadena había terminado, subí a paso acelerado hacia mi casa por la calle Igualdad, que es la misma calle de lado
izquierdo de la Catedral de Ciudad Bolívar y por donde si se sigue subiendo, se llega hasta la sede de gobierno de la Alcaldía de Heres. Nuestra casa está muy cerca de la
mencionada catedral. Allí mismo en la casa tenemos un “Café” turístico, donde en realidad vendemos muchas cosas, desde postales de paisajes del Estado Bolívar hasta
víveres en general, también contamos con doce computadoras con internet. Es un sitio muy concurrido por los turistas que tienen como destino el “Salto Ángel” y
“Roraima”. Además, lo frecuentan muchos vecinos de la tercera edad para jugar ajedrez, leer y tomar café.
Mi padre estaba en el negocio, su cara era una de esas que los hijos conocemos muy bien cuando las cosas no marchan de la mejor manera. Los y las turistas estaban
discutiendo entre si, múltiples idiomas se escuchaban. Los viejitos estaban sentados a las mesas con sus tazas de café, pero con sus libros y los tableros de ajedrez
abandonados, sin mover ni una ficha… estaban preocupados.
—Gütten nacht (Bunas noches), dije a unos alemanes que llevaban tres días en una importante Posada de la zona, cerca de nuestra casa.
—Hijo, ¿viste la cadena?—me preguntó mi papá detrás del mostrador.
—No, pero la escuché por radio en mi celular.
—Hoy vamos a cerrar una hora antes, necesito que me ayudes aquí en el negocio, a limpiar todo y dejar las cosas en estricto orden.
Cerrábamos siempre a las nueve de la noche. Pero teníamos que esperar la próxima Cadena y mi padre quería escuchar lo que iba a decir el Presidente en la
tranquilidad de su hogar.
Los turistas estaban perturbados, era de esperar, el Presidente había ordenado el cierre de todas las fronteras y prohibido todos los vuelos internacionales. Todo
esto pasaba muy rápido, parecía algo bíblico, algo que llega sin previo aviso y sorprende a todos como “El Ladrón que llega por la noche” del que se habla en Mateo y
en 2 Pedro. No quería estar en el pellejo de esos turistas europeos, sus países eran en estos momentos los más afectados, seguro no sabrían ellos, si sentirse afortunados
por estar lejos de aquel monstruo del Ébola, o desafortunados por estar lejos de sus seres queridos.
Los vecinos estaban en las calles, nerviosismo se podía ver en sus rostros, estaban afuera hablando de la única noticia que eclipsaba a todas las demás y la que les
afectaba de manera directa. Quizás estaban afuera por la necesidad de agruparse durante este clima de crisis, buscando protección entre amigos, porque la necesidad de
buscar compañía en momentos como estos es muy fuerte, es parte de la naturaleza humana.
Cuando se hicieron las ocho y media pm, ya estábamos en el interior de nuestro hogar porque nuestro negocio queda dentro de nuestras paredes de la casa.
Cerramos las puertas del negocio y las que separan de la sala de principal al Café y encendimos el televisor, yo me senté en nuestro cómodo sofá y mi padre en su
silleta mecedora, estábamos esperando la Cadena. Pero nos fijamos que mientras llegaba la próxima transmisión presidencial los otros canales estaban transmitiendo su
programación normal, como si no estuviese pasando nada, era obvio que aquello significaba que la situación era muy grave y a lo mejor, parte de la orden del Gobierno
era, que se mantuviera la población en calma. Bueno, puras especulaciones mías, millones de conjeturas pasan por la mente en circunstancias así.
Las nueve en punto pm. Comienza la Cadena. Música y presentación visual respectiva en la pantalla. Presidente Sarmiento en un escritorio, Quijada a su lado.
Presidente Sarmiento:
Buenas noches a todos los venezolanos y venezolanas. Buenas noches también a todas las personas de otros países del mundo que se encuentra aquí vacacionando
o por asuntos de negocios.
Se me ha informado que el virus del ébola sigue avanzando, dirigiéndose hacia la parte oriental de Europa, donde se encuentran varios países que son aliados
estratégicos de Venezuela. La presidenta de la OMS ha informado, que aún se está en alerta máxima, en la “fase 6 de pandemia”. El virus que ha mutado ha sido
denominado como “EBOV HK-6”. Todos los países del mundo han cerrado sus fronteras y cancelado todos los vuelos internacionales. Solo personal médico y militar
están autorizados para viajar bajo la autorización de sus gobiernos respectivos y bajo la coordinación de la ONU y su organismo de la OMS.
Todo esto ha ocurrido de la manera más inesperada, todos los países del mundo están bajo la misma situación. Hace rato estuve conversando con el Secretario de
la UNASUR, para mañana habrá una reunión de presidentes y cancilleres; pero por video conferencia porque como dije antes, nadie está autorizado para salir del
país, incluyendo los Presidentes y Presidentas. También hace una hora sostuve una conversación con el Secretario de Estado de los Estados Unidos y posteriormente
me comuniqué con el canciller de la Federación Rusa, la cual está en el ojo del huracán en la actualidad. En breves minutos espero una llamada del Presidente de
China y de Cuba.
Compatriotas, hemos superados muchos momentos de crisis, la patria de Bolívar y del Comandante Hugo Chávez saldrá victoriosa ante este nuevo reto. A mi lado
está el nuevo Vicepresidente de la República Bolivariana de Venezuela, al que he facultado con poderes especiales, los cuales han sido aprobados por la asamblea
nacional hace solo unos minutos, bajo ley habilitante.
Mi padre estaba atónito, casi no respiraba, casi no pestañaba. Todo pasaba muy rápido, seguro también le impresionaba el nombramiento del nuevo Vicepresidente,
él era un arraigado chavista, de izquierda toda su vida. Yo, por el contrario era opositor.
Vicepresidente Quijada:
Pueblo entero de Venezuela y personas que están de visita en nuestro territorio, quiero reiterar mi llamado a la calma a todas las personas de oposición, tenemos y
estamos obligados a unirnos con el pueblo chavista. El tiempo de la verdadera unidad nacional ha llegado.
A continuación voy a leerles algunas nuevas medidas que hemos tomado como Gobierno:
•Las garantías constitucionales no serán suspendidas bajo ninguna circunstancia.
•Todos los centros médicos, en todas sus formas, tanto privados como públicos, pasan a la orden de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, bajo la supervisión
directa de mi persona y el equipo que me acompañará.
•Cualquier perturbación o protesta que trate de menoscabar la estabilidad democrática y alterar el orden público, será disuelta por la Fuerza Armada y los
organismos de seguridad, dentro el uso proporcionado y diferenciado de la fuerza.
•Las personas que incurran en delitos de desestabilización del orden público, saqueos e intentos de romper el hilo constitucional, serán castigados con todo el peso
de la ley, dentro del derecho constitucional, enmarcado en el código penal, dentro de un justo proceso judicial.
•El estado se reserva el derecho de llamar al “toque de queda” en determinados momentos y por el tiempo que sea necesario, con la finalidad de proteger a la
población civil y nunca en menoscabo de sus derechos humanos más fundamentales.
•Las personas que incumplan con el toque de queda, en caso de que se estableciera tal medida, serán arrestadas y puestas en prisión hasta que el Estado crea
conveniente liberarles una vez superada la crisis.
Gracias a todos y todas por haber guardado la calma durante estas horas, nos llegan informes que todos los lugares de país se encuentran en la más absoluta
calma, incluso, hasta en las principales ciudades del país la calma prevalece, esperamos que ese mismo espíritu se siga manteniendo.
Cuando la Cadena hubo finalizado, mi padre se quedó pensativo, con la mirada clavada en la televisión, sin prestar atención en los comerciales de la TV.
—Padre, ¿estás bien?…—no hubo respuesta. –Papá, ¿estás bien?—le volví a preguntar.
—Sí José, estoy bien. Tenemos que acomodar todas las cosas. Un Apocalipsis se aproxima.
Aquella frase de mi padre “un Apocalipsis se aproxima”, me hizo estremecer de miedo, pero supe disimular mi pánico, mejor aún, supe encadenarlo para que no se
apoderara de todo mi ser.
Capítulo IV. El Debate.
“No sé cómo será la Tercera Guerra Mundial, sólo sé que la Cuarta será con piedras y lanzas”. Era una frase que le venía a mi padre en momentos de crisis,
un pensamiento que le transmitió mi abuelo y mi abuelo la aprendió de su compatriota Albert Einstein.
— ¿Ya sabes lo que decía tu abuelo?—me preguntó mi padre al rato de soltar la frase que me aterró “un Apocalipsis se aproxima”.
—Sí, que La Cuarta Guerra Mundial será con piedras y con palos—le respondí con aire de aburrimiento, de tanto escucharle decir esa fase de Albert Einstein.
—Pues ha llegado el tiempo, el tiempo por el cual mi padre Ralf se preparó toda su vida—añadió mi padre con tono profético, odiaba cuando hablaba así.
— ¡Por favor papá!, déjate de vainas, sé que la situación parece grave, y debe ser grave, pero de aquí a que venga un Apocalipsis o algo así, no creo. —agregué con
gestos de incredulidad y continué. –Mira papá, ¿cuántas veces el abuelo se equivocó?, después de la Segunda Guerra Mundial vino la Guerra de Corea, después la
Guerra Fría con la Crisis de los Misiles, luego llegó la Guerra de Vietnam y pare usted de contar cuantos conflictos vinieron y amenazaron con extinguir la humanidad, y
la tal extinción nunca llegó.
—Hagamos una cosa José, no perdamos tiempo discutiendo para ver quién tiene la razón en un debate eterno, donde ninguno quiere perder—dijo mi padre, evitando
cualquier discusión posible y añadió. —Lo que acabamos de ver en la televisión es grave, muy grave, o mejor dicho y para no caer en alarmismos, que lo que hemos
visto ha sido lo más inusual que se ha visto en Venezuela, que dos bandos políticos, implacables adversarios durante diecisiete años, se hayan vuelto aliados y amigos
de la noche a la mañana. Esto nos lleva a pensar de manera objetiva, que debemos prepararnos para algo que va a venir.
Mi padre hizo una pausa luego de decirme eso. Me quedé reflexionando en cada palabra que acababa de pronunciar, después de todo tenía razón. Para que dos
adversarios totalmente antagónicos se aliaran de la noche a la mañana, la situación tenía que ser grave.
—Ok papá, supongamos que ese virus llegue aquí (en realidad estaba muy cerca), y que sea como la Gripe Española a principios del siglo XX, que cobró la vida de
cien millones de habitantes por todo el mundo, incluyendo los más de 25.000 venezolanos que murieron por esa gripe. ¿Qué es lo peor que pudiese pasar?
—Hijo… en una situación como esa, lo peor que puede pasar es que la población entre en pánico y empiece a reinar la anarquía. La gente se convertiría en animales,
solo se preocuparían por buscar alimento, agua y refugio a como dé lugar, sin importar a cuantos tengan que matar. Los más educados y cultos si los privas de
alimentos, se convierten en depredadores.
—Okey, Okey…eso es en el peor de los casos… ¿Cierto? Pero debemos tener en cuenta, que dos grupos de poderes se han hecho aliados y ambos conducirán una
Fuerza Armada para garantizar que tal anarquía no suceda. Y a los hechos me remito, durante el Gobierno de Juan Vicente Gómez, cuando nos diezmó la Gripe
Española, esa supuesta anarquía no sucedió—dije de manera firme para para dar otro punto de vista.
—Sí, pero la población para aquel entonces era de casi tres millones de habitantes, hoy es diez veces superior, treinta millones de bocas que alimentar y atender—
comentó mi padre, sin exasperarse.
—Está bien; sin embargo… en aquellos tiempos durante Gómez, solo había un puñado de ejército, hoy en día hay 200 mil militares activos, y si metemos todos los
organismos de seguridad llegarían a unos 500 mil hombres y mujeres, que cuentan con una logística de punta y una gran tecnología a disposición. Esto es sin mencionar
que la Reserva o Milicia, “seleccionando a los más capacitados”, prestarían su colaboración, llegando a unos 800 mil efectivos bien preparados y dispuestos a dar lo
mejor de si—le comenté a mi padre, quién parecía sorprendido de mis sólidos argumentos.
—Si tuvieses razón hijo mío, el primer ganador de este debate sería yo, porque lo más importante es que nada de esto, “como lo pinto yo”; o como lo pintó tu
abuelo, ocurra; no obstante, si tu hipótesis estuviese errada, el plan del abuelo es nuestra mejor opción.
—Pero eso significa padre… que tenemos que aislarnos del mundo—agregué con cara de preocupación.
—Si es que queda mundo hijo…si es que queda mundo. Debemos sobrevivir, la humanidad debe ser preservada, así tan solo quede un pequeño remanente en todo el
planeta—señaló mi padre, esta vez colocando una mano en mi hombro y con brillo en los ojos.
Lorenzo Müller es el calco de mi abuelo en la versión venezolana, el rey de la prudencia, quien ha dedicado toda su fortuna a nuestro refugio, al igual que lo hizo su
padre, aquel desertor de los Nazis. Mi abuelo cuando llegó aquí, se convirtió rápidamente en un hombre de negocios, amasando una importante fortuna, pero nunca
aparentó tener tal cantidad de dinero.
Su negocio a la vista de todos era siempre el cafetín turístico que heredamos de él, pero siempre mantuvo negocios en anonimato, como compra, venta y alquiler de
locales en otras ciudades, tales como el Tigre, Maturín, Calabozo y algunas otras más. Aparentaba ser un viejo despilfarrador de dinero en tascas y taguaras, con el
propósito todo esto de que nadie sospechara que debajo de su casa estaba construyendo su verdadera Quinta. Hizo de un viejo sótano, un modesto pero completo
resguardo ante cualquier evento catastrófico o ante la supuesta Tercera Guerra Mundial. El sótano llevaba abandonado desde la época de la Guerra Federal de
Venezuela; sellado completamente, pero se podía apreciar dentro de los planos de la casa al momento de comprarla. Este sótano tenía comunicación con toda la red de
túneles de la época de la colonia, pero dichos túneles estaban bloqueados, así que le tocó a él, a su Negra Emilia y a cuatro llaneros de la ciudad de Calabozo, hacer un
trabajo de hormiguitas, un poquito cada día para poder tener acceso a esos pasajes, al menos a los más estratégicos que consideró mi abuelo para aquel entonces.
Don Ralf Müller casi no tomaba ni una gota de alcohol y todo su corazón se lo consagró a su negra Emilia, mi bella abuela. Cuando él llegó aquí a Ciudad Bolívar, la
conoció en la zona de la Carioca donde venden los mejores pescados fritos de la ciudad.
Mi abuela era cocinera, especialista en cocinar todo tipo de pescado de río, ya sea frito, asado o hervido. Todavía no se sabe a ciencia cierta, si mi abuelo fue
conquistado porque se comió una suculenta sapoara frita, con arepas, tostones y ensalada; o por las impresionantes curvas asesinas de la abuela, junto a su piel color
chocolate y su aroma a río Orinoco. Todo eso junto debió haber sido mucho para un catire alemán de ojos azules.
Desde aquella vez, entre sapoaras y tostones, mi abuelo Ralf le juró amor eterno a aquella linda y sensual negra guayanesa, y para completar, el catire Ralf ese día,
se comió tres cabezas de sapoara fritas, cumpliendo con la vieja leyenda de la ciudad, que “quién se come la cabeza de la sapoara, se casa con una linda guayanesa”.
Capítulo VI. La Censura Mundial.
Al día siguiente, después de la Cadena Presidencial, La Fuerza Armada ya estaba en las calles trabajando en conjunto con organizaciones populares, como Consejos
Comunales y ONGs, con el propósito de entregar víveres, pañales, medicinas y otros a las familias del Sector Casco Histórico de Ciudad Bolívar. Era impresionante
como a tan solo horas de las declaraciones del Presidente y del nuevo Vicepresidente se movía toda aquella maquinaria de logística y seguridad.
Había un fuerte despliegue de seguridad, lo que se convertía en un fuerte disuasivo contra saqueos y otras actividades vandálicas. Permanecimos en casa, a todos los
vecinos se les dio orientaciones de evitar concentraciones de gente. Las personas no tenían excusas para salir de casa, ya que a través de las organizaciones populares se
conocía cada grupo familiar de la zona y las Fuerzas Armadas junto a la Policía del Estado Bolívar suministraban la cantidad de alimentos necesarios por cada familia.
Estas actividades de repartición de alimentos serían un enorme desafío en lugares con más densidad poblacional, como los sectores de El Perú, La Sabanita y Los
Próceres, junto a las adyacencias de estos, solo por citar algunas zonas de la ciudad. Mi padre y yo nos plateábamos la siguiente interrogante: ¿Cómo harán para
alimentar cuatrocientas mil personas de Ciudad Bolívar? Sin duda alguna, por más organización que existiese, por más unión y solidaridad por parte de los bolivarenses
y de sus dirigentes políticos, cuando empezase a escanciar los alimentos y medicinas, y el hambre empezase a atacar, la parte reptiliana de nuestros cerebros tomaría el
control. Solo nos quedaba orar para que la OMS encontrase una vacuna pronto contra el HK-6.
A diario había dos cadenas presidenciales, una a las once de la mañana y la otra a las ocho de la noche. Se podrán imaginar cómo se pusieron las redes sociales, se
dijo tantas mentiras y tantas verdades, que nunca supimos identificar entre una y la otra. Las páginas web con carácter de oficialidad eran las que menos hablaban o
escribían del asunto del HK-6, solo hablaban de la pandemia de una manera superficial.
Las personas estaban desesperadas por información al respecto. Así que los blogs se convirtieron en una alternativa para cubrir toda esa hambre por la información
sobre aquel virus. Los blogs eran mecanismos de información no oficial, pero que rompían con el cerco mediático de la censura.
Se corría el rumor de que los servicios más populares dentro de internet como empresas de correos electrónicos, cuentas sociales, blogs y buscadores; cerrarían sus
portales o servicios hasta el nuevo aviso. El mundo sufriría un apagón comunicacional, supuestamente para que la población mundial no entrase en pánico, así que solo
se recibiría informaciones a través de la televisión y de la radio, supervisadas y controladas por sus respectivos gobiernos. Bueno… eso era un rumor, veo difícil que
ocurra un apagón del Internet a nivel mundial por todo el dinero que las redes genera.
En vista del rumor del “apagón del Internet” ocurrió un asalto masivo de datos de entretenimiento, tanto de la manera legal, como de la forma pirateada. Siempre
estaban colapsadas muchas páginas de descargas de películas, video juegos, música y otros softwares. Me imagino toda la gente saturando sus discos duros de
información hasta el tope; por si se acababa el internet. Creo que se les escapaba un importante asunto, “la electricidad”, ya que si ocurría un colapso del sistema
eléctrico toda su tecnología se iría para el carajo.
Creo que la mejor opción era almacenar libros en físico. Los libros en papel, no necesitan ser enchufados y el conocimiento que otorgan es infinito, nadie te puede
hackear lo que tu aprendes y guardas en tu cerebro. Tampoco los libros necesitan ser enchufados a tomacorrientes o tener baterías. También era una buena opción
guardar muchas libretas, bolígrafos, lápices y sacapuntas, porque “quién no escribe, a la muerte le entrega su herencia”.
En las redes sociales también se hablaba de un apocalipsis zombi, con el aderezo de Hollywood y de las “teorías de conspiraciones” que los supuestos expertos le
agregaban. Lo que si era una realidad, era que un virus estaba avanzando con mucha rapidez por el planeta y amenazaba con acabar la humanidad, eso si era real y eso
fue lo que movió la unión política de nuestros líderes y de todas las grandes empresas privadas y públicas del país.
Había un blog que se atrevió en Venezuela a romper el cerco mediático mundial impuesto por la OMS y respaldado por todos los gobiernos y empresas de
comunicación del mundo. Este blog se podía encontrar como espantosdevenezuela.blogspot.com llamado “Orinoco Literatura”, un sencillo y modesto blog dedicado a
compartir obras literarias del administrado. Este administrador, hábilmente empezó a pasar información a través de sus poemas e historias, colocaba links ocultos de
videos que le llegaban de Europa y África, ubicaba también textos ocultos en sus historias, recuerdo uno en particular que me impresionó y consideré muy bien la teoría
zombi, el texto decía algo así: “Pacientes de un hospital militar de campaña en las fronteras de Francia se levantaron de sus camillas una vez que les diagnosticaron la
muerte, tenían un comportamiento muy agresivo, atacaron con mordidas y arañazos al personal médico y militar”. Otro texto que provenía de Nigeria rezaba: “Testigos
afirman que un grupo de especie de zombis están por las calles de Abuya atacando a la población”.
El administrador además subió entre sus novelas, la imagen de un paciente francés que tenía los ojos, las venas y los vasos capilares que le brotaban de la tez, la piel
era rojiza, como si hubiese tomado bastante sol, de su boca y nariz salía baba y mocos teñidos de sangre, aquello no solo era aterrador sino repugnante. El administrador
explicaba que ese era un tipo de paciente, de los más agresivos, añadió que existían otros. Toda esa información que de manera clandestina se posteaba en
espantosdevenezuela.blogspot.com te ponía los pelos de punta, hasta al más bravito creo que se le enfriaba el guarapo.
Pero no duró mucho tiempo aquel blog, misteriosamente y no es de extrañar, a los dos días de colgar esa información extraoficial, “Orinoco Literatura” ya no existía,
había sido eliminado. Sentimos caer otra vez sobre nosotros aquellas espesas tinieblas en la información. Los usuarios venezolanos buscaron otros blogs, pero
solamente se encontraron con payasos de la información, noticias al estilo de Hollywood, solo para ganar más visitantes, nada serio, solo aportaban más confusión a
toda esta nueva crisis que atravesaba el planeta.
Capítulo VI. El apagón de la Red.
Cada vez más se hizo sumamente arduo encontrar información veraz sobre el HK-6, sin embargo, un reducto grupo de administradores de blogs en el mundo
empezaron a usar las estrategias de Orinoco Literatura. Los blogs de recetas de cocina, manualidades y cultura empezaron a camuflar la información sobre el HK-6
entre sus artículos. Había uno que se llamaba miricacocina.com, que colocaba en sus recetas información actualizada sobre la misteriosa enfermedad. El administrador de
la página posteó una receta para preparar “Enchiladas de Pollo”, ingredientes: 1 kilo de pechuga de pollo, 10 tomates pelados, 20 infectados en Londres escaparon del
hospital Saint Thomas, 15 personas del personal médico y de seguridad fueron atacados, 1 testigo grabó con su celular el ataque de esos pacientes. Al final de la receta
colocaban la imagen de las enchiladas de pollo, y al darle click en la imagen te encontrabas con un video perturbador.
Pero las grandes empresas del Internet empezaron a salir al paso ante toda esa información filtrada, ellos afirmaban en sus artículos que había sectores de la industria
del entretenimiento manipulando imágenes y videos con programas avanzados de edición. Todos esos blogs de información camuflada empezaron a caer de la red, o
mejor dicho, los tumbaron
La principal empresa de videos por internet, de la noche a la mañana anunció un fallo masivo en sus servidores, alegando que era un ataque cibernético por parte de
un grupo de hackers terroristas, denominados “Tinieblas de la Red”. Tal grupo terrorista de hackers pintaba ser toda una pantomima bien montada.
Los Gobiernos del mundo y la OMS, querían sin duda impedir que el virus avanzara, pero parecían más preocupados por evitar otro tipo de pandemia, la cual era la
“locura colectiva mundial” o la anarquía total de un sistema que se esforzaba al máximo por mantener un orden. Los Gobiernos mundiales veían que se les hacía
imposible mantener un cerco mediático, o una censura total de lo que acontecía.
Estados Unidos quién tiene el mayor dominio de todos los tipos de medios de comunicación que existen, se empezaron a dar cuenta cómo se filtraba información
por medio de páginas casi desconocidas como espantosdevenezuela.blogspot.com, así que no les quedó más remedio que empezar a tumbar señales y conexiones de
toda la Web. Pareció que llegaron a mutuo acuerdo con los dueños de empresas de redes sociales multimillonarias para que apagaran sus empresas. Todos los blogs se
empezaron a apagar y con ellos cualquier tipo de página Web. La Internet se apagó, parecía algo imposible, pero sucedió, el mundo quedó a oscuras.
Sin embargo, algunos bancos mantuvieron una red exclusiva para ellos, al igual que los Gobiernos del mundo, la ONU y la OMS. Solo ellos tenían acceso a la Red,
era como en los años 70, cuando el pentágono solo usaba el Internet para ellos. Quedamos a merced de los principales canales de televisión y unas pocas emisoras de
radio, claro está, que eran solo los autorizados.
En la Cadena Presidencial sucesiva se nos informó que La Internet estaría cerrada para el público en general por un breve tiempo, hasta que bajáramos de la Fase 6
de pandemia a una Fase 4 por lo menos. Se nos explicó que fue una medida tomada en consenso con todas las naciones integrantes de la ONU. Con el propósito de
mantener a la población mundial en calma, ya que había “grupos terroristas” que querían que el mundo entrara en una desquiciada desobediencia colectiva, en donde
“Tinieblas de la Red” estaba promoviendo la anarquía mundial.
Ya no había dudas, si es que alguna vez existieron, Tinieblas de la Red fue un invento bien planificado para apagar toda la Web. A nosotros los venezolanos nos
quedó la telefonía fija como único medio independiente para nosotros. La telefonía celular también fue tumbada, así que aquellos celulares inteligentes con tecnología de
punta solo nos quedaron para jugar, grabar vídeos y tomar fotitos.
Entramos nuevamente en la década de los 80, donde ni sabíamos que el internet existía y solo un muy reducido grupo tenía celular. Las llamadas internacionales
estaban caídas, así que tampoco podíamos hablar con familiares y amigos del exterior.
La prensa circulaba libremente y por primera vez dejaron de ser amarillistas, el Gobierno ordenó a todos los periódicos que añadieran literatura en sus páginas, tanto
para niños como para niñas, la prensa estaba cargada de juegos de pasatiempos, artículos de historia y de geografía, sesiones de chistes, novelas en forma de serie, trivia
y muchas cosas más. Realmente era un placer tener un periódico en las manos, lo único malo era que las noticias internacionales eran de la misma línea para toda la
prensa, sin muchos detalles y ridículamente positiva. Titulares como este “LA OMS LOGRA IMPORTANTES AVANCES EN LA BÚQUEDA DE LA CURA”, o
este, “CADA VEZ MÁS CERCA POR ERRADICAR PARA SIEMPRE AL EBOV HK-6”.
Pero es necesario decir que también nosotros fuimos ridículamente positivos, en especial yo. Aquel monstruo, aquel demonio del EBOV HK-6 empezaba a tocar las
puertas de La Pequeña Venecia, (Venezuela).
Capítulo VIII. Válvulas de escape.
¿Cómo mantener 30 millones de personas en sus casas?, sin duda alguna es una tarea titánica, casi insostenible, por no decir que era imposible. Venezuela corría
peligro de estallar socialmente, el Gobierno lo sabía, al igual que los líderes de la oposición. Y dentro de un estallido social, con una pandemia acechando, no habría país
para nadie. Así que estaban entre la espada y la pared, “estallido social o propagación exponencial del EBOV-HK6”. Por tal razón la oposición sugirió al gobierno a
través de su vocero principal “el Vicepresidente Quijada”, que la población tenía que entretenerse dentro de sus comunidades, pero ese entretenimiento debía ser
controlado y supervisado.
Las concentraciones estaban prohibidas, cuando hablo de concentraciones me refiero a eso, concentraciones de verdad. Si jugábamos dominó entre vecinos, o una
pequeña partida de futbolito, no se consideraba concentración. A la gente se le permitió salir dentro de sus comunidades, evitando concentraciones masivas. El Gobierno
permitió un poco de flexibilidad en esto, para drenar tensiones, para que fuesen pequeñas válvulas de escape. Porque estaban conscientes que con todo ese cerco
mediático la cosa podría terminar en caos.
Pero estábamos condenados, el HK-6 estaba sumamente cerca, se pudo aguantar el estallido social, pero la velocidad de propagación de HK-6 no iba a poder
evitarse. Solo pasamos días, quizás algunas semanas de paz y tranquilidad, ante que todo se fuese al carajo…Solo me pregunto, ¿por qué no fuimos tan unidos en otras
ocasiones? Me resulta muy difícil escribir esto…la verdad no quisiera hacerlo…solo me encantaría despertar de esta horrible pesadilla. El pueblo de Venezuela ya no
tenía tintes políticos, fuimos unidos como en la época independentista, volvimos a ser en totalidad el pueblo de aquellos tiempos, el pueblo que derrotó al imperio más
poderoso de esa época.
Quizás no fue acertada la decisión de brindar a la gente un poco de flexibilidad para entretenerse dentro de sus comunidades, tal vez ello ayudó a propagar más el
HK-6, pero por primera vez, todos jugamos como hermanos, los niños volvieron a los juegos tradicionales, echaron a un lado los videojuegos, empezaron a leer la
prensa, en pocas semanas Venezuela se estaba convirtiendo en un país extremadamente culto
Así pasaban los días, el Gobierno y las empresas

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