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Tentaciones prohibidas Kadir 2 – Iron Sherman

Tentaciones prohibidas (Kadir 2) – Iron Sherman

Tentaciones prohibidas Kadir 2 – Iron Sherman

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La Misión Humanitaria llegó a la tupida
maleza donde horas antes, tuvo lugar el
sangriento combate entre los guerrilleros
del M.A.L. (Movimiento Africano de
Liberación) y las fuerzas Militares del
Gobierno Provisional que se aferraba al
poder, intentando unir y pacificar a la
sufrida Nación Africana inmersa en
guerra civil, por décadas.
— ¡Es una carnicería! ¡Todos están
muertos, qué horror! —Gritó la bella
mujer, enfundada en su uniforme color
kaki que destacaba en pecho, espalda y
mangas, los inconfundibles logotipos de
los Paramédicos y de la Cruz Roja
Internacional.

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— ¡Revisen bien, vean si hay
sobrevivientes! —Ordenó el Jefe de la
Misión, procediendo a iluminar la
dantesca escena con linternas portátiles
GENERAL ELECTRIC de 300 Lumens,
cuyas 8 baterías comunes tipo “D”
proporcionan más de 200 horas de luz
blanca brillante en 360 grados, gracias a
la tecnología INTERMATIX de fósforo
remoto.
Al notar la presencia de los grupos de
auxilio, el combatiente gravemente
herido, se movió aullando de dolor,
siendo localizado agonizante, manco,
con la cuenca del ojo vacía y cubierto
de sangre, subido a una camilla y
apilado en la batea de carga del viejo
camión REO M35 de redilas, junto a
veinticinco heridos más, algunos
moribundos, que mancharon con sangre
reseca y tierra el piso de lámina.
Los cadáveres fueron dejados allí, en
espera de los Trascabos y
Retroexcavadoras, cuyos operadores
serían los encargados de abrir en la
tierra, grandes y profundas zanjas para
sepultar a los muertos en fosas comunes
evitando posibles epidemias.
Al término de cuatro horas de circular
por veredas y malos caminos, el
vehículo diesel tipo militar de 2.5
toneladas de carga, llegó al improvisado
hospitalito móvil en la ciudad, donde los
heridos fueron eficazmente atendidos
por el equipo de Médicos, Enfermeras y
Religiosas voluntarias.
Las instalaciones eran sencillas, los
materiales de curación y medicamentos
escasos, pero todo muy limpio y
ordenado. Gracias a la excelente
combinación de los admirables recursos
humanos y atención profesional, varios
heridos salvaron la existencia, si bien
algunos de ellos sufrieron pérdidas de
ojos, manos, brazos y piernas, pero
estaban vivos.
La metrópoli de Mogadishu o
Mogadiscio, fundada por los pueblos
Árabes, fue ocupada por la hoy
Tanzania, vendida a los Italianos,
tomada por los Ingleses y finalmente
capital de Somalia, nación
independiente, intervenida militarmente
por los Americanos y por la ONU, en la
actualidad abandonada a la
autodeterminación de su pueblo.
Por lo inhóspito del clima y las guerras
intestinas, la ciudad con una población
de más de millón y medio de habitantes
que ha sufrido intensamente hambrunas,
escasez de agua, medicinas y demás,
pertenece hoy a uno de los países más
pobres del mundo.
Los lesionados eran doblemente
afortunados: por estar vivos y ser
atendidos por los eficientes integrantes
de la benemérita organización mundial,
que sin reposar un momento
proporcionaban a los heridos los
cuidados médicos con calidez humana.
Uno de los sobrevivientes fue Josafat
Pereira, desalmado asesino, que ahora
con el brazo derecho amputado y un ojo
perdido, rumiaba su derrota y lleno de
rencor, planeaba vengarse.
¿De quién? ¡De todo el mundo!
El despreciable sujeto mostraba señales
inequívocas de padecimientos físicos
extremos que afectaban su brillante
mente criminal. La recuperación de sus
graves heridas recibidas en combate,
sería lenta y dolorosa, pero finalmente
el destino quiso otorgarle nueva
oportunidad para vivir. Craso error de
la madre naturaleza, un ser despiadado
como él, no debiera tener cabida dentro
de la Sociedad.
Según sus cálculos, las enormes sumas
de dinero provenientes de la industria
pornográfica, prostitución, asesinatos,
extorsiones, robo y tráfico de drogas,
invertidos durante años en el Banque
Internationale L’Etoile con sede en
Qatar, andarían entre quince a veinte mil
millones de Euros, suficientes para
armar un pequeño ejército de matones y
controlar el bajo mundo de Francia y
España.
Su retorcido cerebro por desgracia para
la humanidad, había quedado intacto.
Como primera medida, decidió cambiar
su nombre y nacionalidad. De hoy en
delante se llamaría Raphael Garnier,
nacido en Túnez, territorio que
perteneció a Francia, hoy la nación
independiente más pequeña de África,
rica en historia, que el hampón
internacional procuró estudiar para que
su versión fuese creíble.
De esta manera, contaba a quien le
oyera, que en su “patria” Túnez, fue
fundada la ciudad de Cartago por los
Fenicios y conquistada después por los
Romanos, los Vándalos y nuevamente
por los Romanos de Bizancio.
Por ser uno de los graneros favoritos de
Roma y su posición estratégica, los
Egipcios la atacaron destruyéndola,
arruinando la producción agrícola.
Siempre tuvo el acoso de las potencias:
España, Turquía y Francia, quienes la
ocuparon sucesivamente, hasta la
declaración de Independencia en el año
1956.
La República Tunecina, heredera de la
gran Cartago, magnífica civilización que
impuso su poder comercial en el
Mediterráneo, llegando incluso a ocupar
ciudades Romanas, aunque por poco
tiempo. Posee — entre otros vestigios—
una gran riqueza de palacios, mezquitas,
mausoleos, fuentes y el gran coliseo
Romano que daba cabida a más de
treinta mil espectadores, construcciones
protegidas como Patrimonio de la
Humanidad, por la UNESCO, rama de la
Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la
Cultura.
AMSTERDAM,
HOLANDA
La enfermera voluntaria se llamaba
Anki, nombre Holandés que significa
“Llena de Gracia”. La joven novicia,
hija de un prominente comerciante de
Amsterdam, abrazó la fe Católica
cuando su madre enfermó gravemente de
cáncer y fue desahuciada por la
medicina tradicional. Su padre, gastó
una fortuna en médicos, hospitales,
estudios y tratamientos proporcionados
por lo mejor en el mundo, obteniendo a
cambio, mayor deterioro del frágil
cuerpo de la paciente y la prolongación
por varios meses de su vida.
Los milagros existen. Reza el refrán
popular que “cuando te toca, aunque te
quites y si no te toca, aunque te pongas”.
Ése fue el caso de la valiente señora
madre de Anki. Un domingo, terminando
el servicio religioso, en la Basílica de
San Nicolás, de hermosa arquitectura
neobarroca y neorrenacentista, ubicada
al lado de la Estación Central en el
corazón de la ciudad, arribó un grupo de
turistas que viajaban en cómodo Autocar
desde España, entre ellos una pareja de
recién casados, el señor de unos 35 años
de edad acompañado de una trigueña
que enfundada en apretados jeans,
dibujaba unas nalgas preciosas.
Sentados en la última fila del camión
aprovechaban el tiempo prodigándose
mutuamente besitos y algunas caricias
obscenas, cuando el resto de los
pasajeros dormitaba.
El destino quiso que el afligido padre de
Anki, se quedara orando un rato más
dentro del templo, escuchando los
acordes del extraordinario órgano Sauer
—el más grande de toda Holanda— con
la excelente acústica del santuario. La
joven salió a respirar aire puro y tomó
asiento en una banca bajo el frondoso
abeto, bañada en llanto. La fila de
turistas caminaba por el sendero del
parquecillo dirigiéndose a la puerta
principal del soberbio edificio, mirando
despreocupadamente a la joven, casi
niña que sufría en silencio. Muy
contentos cogidos de la mano, el joven
matrimonio se aproximaba a la entrada
del recinto, cuando repararon en la
dulce jovencita que lloraba tan
amargamente, que los hizo detenerse.
— Hola nena, ¿qué te sucede? — Dijo
Román, sin recibir respuesta.
— ¿Puedo ayudarte? —Pronunció
Úrsula su esposa, en Alemán.
Por arte de magia, la chica secó sus
lágrimas y contestó: — Oh, gracias pero
mi pena no tiene solución, es… la salud
de mi madre… está muriendo de
cáncer… — y rompió nuevamente en
llanto. La pareja se conmovió hasta los
cimientos. El varón tomando la
iniciativa, pidió a su mujer decirle que
si podían hablar con su padre o algún
familiar.
— Mi papá está dentro, no tarda en
salir.
— ¿Quisieras entrar a buscarle con
nosotros?
— ¿Para qué desean hablar con él?
— Conocemos a personas que han
sanado de esa enfermedad… es una
novedosa terapia…
Justo en ese instante apareció Dukker, el
afligido progenitor
de la niña/mujer.
— ¿Se les ofrece algo?
— Padre, ellos son turistas pero me han
dicho conocer un nuevo tratamiento para
enfermos de… lo que tiene mamá —
balbuceó la nena.
— ¿Acaso son médicos? —exploró el
hombre con rudeza.
— No señor —contestó la hermosa
dama— sólo que hemos vivido el
problema de cerca y somos testigos de
lo eficaz que puede ser esa medicina.
No deseamos molestarles, pero
podemos charlar sobre el asunto, no
tenemos mucho tiempo pero con gusto
estamos a su disposición – finalizó la
bella.
— Me llamó Úrsula, soy Alemana, mi
esposo es Mexicano se llama Román.
— Lo siento, no quise ser grosero, pero
mi hija y yo, estamos bajo mucha
presión, mi nombre es Dukker y la niña
es Anki — dijo el hombre estrechando
las manos.
— Bien, el remedio es de medicina
alternativa. Mi marido es oriundo de un
pequeño pueblecito montañoso llamado
Tlatlauqui dentro del Estado Mexicano
de Puebla, lugar fantástico en fauna y
flora. En la falda de los cerros crece una
planta de cuyas hojas se obtiene un té
que debe tomarse tres veces al día
durante seis meses, por lo menos.
— Una tía de Román que vive allí, ha
suministrado la poción a no menos de
seis enfermos terminales de diferentes
tipos de cáncer, entre ellos el de mama,
ovarios, hígado, páncreas y pulmón.
Debo aclararle desde ahora por si
hubiera desconfianza, que el tratamiento
es gratuito. ¿Qué dice? ¿Le agradaría
probar?
— Suena maravilloso, pero no sé…
hemos visitado los mejores centros
oncológicos de Europa y los Estados
Unidos y la respuesta, después de gastar
una fortuna en análisis, tratamientos y
medicinas, ha sido solamente alargar su
vida, que se deteriora cada vez más. No
deseamos hacerla sufrir más —dijo
llorando el recio varón.
— Papacito de mi alma, quisiera darle
esta oportunidad a mamá, ¡por favor, por
favor!
El chofer del autobús hizo sonar el
claxon dos veces, indicando a los
turistas abordar de inmediato. El Tour
debía continuar.
— Haga el favor de disculparnos,
tenemos que partir, pero esta noche no
hay actividades, es tiempo libre para
nosotros, si quieren les invitamos a
cenar en nuestro hotel, estamos en The
Toren, en la calle Keizersgracht, frente
al río, ¿lo conoce? —Dijo
graciosamente la Alemana.
— Sí, por supuesto. Estaremos a las
7.00 pm., sólo si me permiten invitarlos.
Algo me dice que no debo escatimar y
negarle ninguna posibilidad a mi amada
esposa. Mil gracias…
— ¡Hasta entonces! —y los enamorados
corrieron hacia el autocar.
La cena transcurrió en un ambiente de
gran cordialidad, los cuatro comensales
conversaron animadamente en idioma
Inglés, para que pudiese participar
Román, el único que sólo conocía
monosílabos en Alemán y cero de
Holandés. Dukker solicitó permiso para
ordenar los alimentos, quería agasajar a
sus nuevos amigos con la típica comida
del lugar.
Para empezar, comieron mejillones al
vino blanco con patatas fritas y arenque
marinado. De plato fuerte, disfrutaron
Kroketten (gambas). El postre, favorito
de la joven Anki, el famoso appelgebak
(pastel de manzana).
El joven matrimonio explicó al detalle
el tratamiento, haciendo el compromiso
de enviarle a su regreso a México,
suficientes hojas de la planta, el
instructivo para la preparación de la
infusión y dos ingredientes más para
agregar: concha de caracol en polvo y el
cuerpo de una serpiente de cascabel sin
vísceras, pero con la piel, perfectamente
seca y molida. En Cuba, la sustituyen
por un tipo de alacrán, también con
buenos resultados.
Esa noche, Anki estuvo en oración,
pidiendo a Dios por la salud de su
madre. Con todo el fervor de su inocente
corazón y lágrimas en los ojos prometió
a la Virgen María dedicar su vida entera
para ayudar a los pobres, enfermos,
moribundos, servirle a Dios, abrazando
la Religión como Novicia en un
Convento, renunciando al mundo y sus
tentaciones, haciendo los votos de
pobreza, obediencia y castidad,
convirtiéndose en monja, si ésos fueran
los deseos de Nuestro Señor Jesucristo.
Por su parte, Dukker consultó por
separado con dos Médicos amigos suyos
sobre el ofrecimiento de parte de los
recién casados, recibiendo opiniones
encontradas. El primero, escéptico,
manifestó que no había prueba alguna
documentada en la ciencia médica sobre
los resultados obtenidos en el caso
concreto del cáncer de colon, que
padecía su señora esposa. Es más, lo
previno sobre los posibles daños al
organismo de la paciente, recomendando
seguir con la medicina alópata.
El segundo Doctor, opinó que si bien la
medicina alternativa era en su mayor
parte una ilusión, tenía conocimiento de
algunos casos donde los enfermos se
habían recuperado, incluso mencionó la
desaparición de tumores malignos
después de seguir esos tratamientos,
reconociendo ignorarlos. Es posible,
dijo el facultativo, que aun siendo en
ocasiones simplemente placebos, el
cerebro reacciona produciendo o
suprimiendo elementos químicos del
cuerpo humano, que actúan precisamente
como si fuera una quimioterapia natural,
aliviando la enfermedad.
— Hazlo, no tienes nada que perder —
aconsejó.
Dukker tomó otra opinión. Esta vez del
Clérigo, quien solicitó rezar a Dios con
fe.
— La vida y la muerte están en sus
manos —concluyó el Sacerdote.
Once meses después del feliz encuentro,
la familia estaba de plácemes. No sólo
los tumores cancerosos habían
desaparecido, sino que la paciente
mostraba magnífica recuperación; el
color de la piel volvió a ser normal, sus
ojos recuperaron el brillo de siempre,
las funciones biológicas estaban al
corriente y el marcador cancerígeno CA
120 indicaba ausencia de la tremenda
enfermedad. La mujer luchó por su vida
como auténtica guerrera y con la ayuda
de Dios, estaba sana.
Después de ordenar y repetir todo tipo
de análisis y pruebas de laboratorio, los
Doctores no podían creer lo que estaban
presenciando: ¡un milagro!
Anki y su padre, cumplieron lo
prometido a la Virgen María: Acudieron
junto con el Sacerdote al antiquísimo
convento de Begijnhof, para poner a
disposición de la Madre Superiora a la
bella joven que consagraría el resto de
sus días para servir al Señor, con
entusiasmo y alegría. En este claustro,
las monjas han tenido mayor libertad de
movimiento y de privacidad, dado que
vivían en casas individuales en vez de
un gran edificio. Esta forma de
organización, permitió que el lugar
continuara como la única Institución
Católica en la ciudad, luego de las
Reformas Protestantes, porque las casas
eran propiedad privada de cada una de
sus habitantes. Seis meses después, la
hermosa solicitó respetuosamente partir
en su primera Misión, como voluntaria
al África, allí donde nadie quisiera ir,
con peligro de contraer enfermedades y
perder hasta la vida. Llevar la palabra
de Dios y asistir a los heridos y
enfermos, ahora era lo más importante
para ella. Así lo comprendió la
Reverenda Madre Superiora, cuyos
objetivos de la Orden Religiosa eran
precisamente ésos, autorizando el viaje
junto a tres novicias y cinco monjas más.
NUEVA DELHI,
INDIA
La importante Firma transnacional de
Auditores y Consultores “HARTFORD,
MELLON & FLETCHER” con sede en
la ciudad de Nueva York, se encontraba
practicando Revisión Integral de la
Situación Financiera, Resultados de
Operación y Flujo de Caja, analizando
el historial, el comportamiento actual y
las proyecciones a diez años de Ventas,
Costos, Gastos, Inversiones y
Utilidades, de la “Silicone Intelligent
Machines, Ltd.” —Gigante del sector de
la Informática avanzada— así como una
Auditoría Administrativa, sobre la
Organización y Procedimientos de la
Empresa.
En paralelo, otros Despachos
Especializados, realizaban la Auditoría
Técnica que tiene que ver con los
procesos de Fabricación, calidad de los
Materiales, Mano de Obra calificada,
Maquinaria, Instalaciones,
Mantenimiento y la Ingeniería de la
Planta, orientado hacia la Calidad Total
y el Justo a Tiempo. La presencia del
equipo de Auditores encabezados por
Anthony Belcher, obedecía a la solicitud
de varios Bancos Internacionales que
sindicados, financiaban la expansión de
la Empresa, en la fase de Investigación y
Desarrollo de nuevos y más potentes
“cerebros” para los Ordenadores, cada
día con mayor capacidad de memoria,
velocidad y funciones diversas que los
hacen indispensables en cualquier
actividad humana.
En efecto, sus múltiples aplicaciones
están presentes en la complejidad de las
operaciones financieras, estadísticas, de
control e información en los Negocios,
Salud, Educación, en las Elecciones, en
la Hacienda Pública, Producción,
Telecomunicaciones, Navegación, hasta
Seguridad Nacional y Sistemas de
Defensa. Como las bacterias, se puede
afirmar que la Computadora, se
encuentra en todos lados. Los Auditores
no podían saberlo, pero el “00012035
PROJECT” también llamado “TOTAL
BRAIN” era el Proyecto Multinacional
más ambicioso —no bélico—
concebido jamás para ser desarrollado
en los próximos veinticinco años, por un
conglomerado de Gobiernos y Empresas
de veinte Países.
Se trataba de la Creación de
Supercerebros Inteligentes dentro de la
más moderna y sofisticada Robótica,
capaces de prácticamente sustituir a los
Seres Humanos en las actividades
laborales.
Se imaginaba una nueva Sociedad, en la
que las máquinas harían el trabajo, bajo
la supervisión del Hombre, desde
sembrar y cosechar, procesar,
transformar, empacar, penetrar al
corazón mismo de la tierra para extraer
los valiosos minerales, descender al
fondo de los mares para obtener
nutrientes y materia prima, construir
caminos, presas y puentes, viajar por el
espacio interestelar para descubrir
nuevas formas de vida en otros Planetas,
reforestar la Tierra para salvarla de la
destrucción, plantando y cuidando
millones de árboles, conducir el agua
dulce a través de colosales obras
hidráulicas desde los lugares donde
abunda la lluvia y los ríos, hasta las
secas llanuras y desiertos,
convirtiéndolos en fértiles suelos y
muchísimas aplicaciones más.
Las funciones a cargo de las nuevas
máquinas no tendrían otras limitaciones
que la ética y no podrían usarse para
atacar o destruir a los Hombres, que por
fin tendrían el tiempo y energía
necesarios para convivir en armonía con
su Familia y Vecinos, practicar y
fomentar las Artes, los Deportes, el
Estudio de los Fenómenos Sociales, la
Educación y la Investigación Científica,
un Sistema de Gobierno con Justicia y
Equidad en el reparto de la riqueza que
permitiera al Mundo vivir en Paz,
terminando con el Hambre,
Enfermedades y Guerras.
Era el Futuro de la Humanidad, ni más
ni menos.
NEW YORK
CITY
Anthony Belcher era un Contador
Público muy capaz. Desde su graduación
como Master en Finanzas por la
Universidad de Harvard, fue
seleccionado para colaborar en el
famoso Despacho “HARTFORD,
MELLON & FLETCHER”,
recomendado ampliamente por su amigo
Kadir, quien ingresó a la Firma un par
de años antes que él.
Kadir apoyó a Belcher porque lo
conocía bastante. Fueron compañeros en
la Universidad Nacional Autónoma de
México durante un año en el Programa
de Intercambio Estudiantil y huésped en
la casa de sus padres, siendo magnífico
estudiante con educación y modales
impecables, si bien se daba tiempo para
concurrir a los cafés bohemios, donde la
música Latinoamericana de protesta era
lo habitual.
Silvio Rodríguez, Pablo Milanés,
Chabuca Granda y otros geniales
compositores eran escuchados tarde a
tarde, interpretados por artistas locales
y algunos improvisados, incluyendo al
propio Belcher que tocaba la guitarra
con maestría, entonando con su
inconfundible voz de barítono con
laringitis, las bonitas canciones llenas
de sentimiento. El profesionista era eso,
sentimiento puro.
Anthony era un hombre de familia. La
esposa, hijos, hermanos y sobrinos,
constituían su mundo, teniendo en el
noble corazón, espacio para sus amigos,
hasta para su perro y demás fauna
incluyendo la nociva, que poblaba las
vastas áreas verdes que rodeaban la
fabulosa residencia, regalo de su señora
madre, la Tercera Marquesa de
Roncesvalles.
La casona se erguía orgullosa al margen
del río, y por razón natural era el sitio
preferido por toda clase de animalitos
de jardín, entre las que destacaban las
iguanas hembras y los machos,
conocidas en el lugar como “garrobos”.
Los inofensivos reptiles son un prodigio
de la naturaleza, pues su semejanza con
los antiquísimos dinosaurios es tal, que
muchos humanos les temen por su
aspecto feroz, sin embargo en la
actualidad tienen demanda por ser
adecuadas como mascotas y hay
personas que acostumbran consumir su
deliciosa carne. La señora Elke —su
esposa— era una guapa mujer cuyos
padres Escandinavos, le habían
transmitido los genes Nórdicos, no sólo
en el aspecto físico de gran belleza, sino
también el intelecto.
Dueña de una personalidad arrolladora,
mostraba gran seguridad en sí misma,
manejando con autoridad —la mayor de
las veces autoritaria— los asuntos del
hogar, la economía y las relaciones
familiares. Ella decidía las fechas que
debía invitarse a la familia, si festejaban
o no, los cumpleaños, las navidades y en
dónde. Hasta los trajes que debían usar
su marido y los hijos. Ésa era Elke
Belcher.
Anthony reflejaba el modelo perfecto
del marido Americano, pues ayudaba
con gusto en labores del hogar lavando
platos, podando el jardín, pintando las
cercas y en general siempre estaba bien
dispuesto para efectuar reparaciones
domésticas.
En una ocasión Kadir y sus amigos del
Despacho le habían obsequiado un
mandil con la leyenda impresa “NO AL
MACHISMO” acompañado del clásico
gorro alto de cocinero, cuando
preparaba sus famosas hamburguesas y
salchichas al carbón, en el espacioso y
cuidado traspatio de la residencia.
Cierto día, aceptó a regañadientes, la
invitación que le hizo Lisa, la joven y
atractiva secretaria, para acompañarla a
su casa donde el adorado perro
“Warrior” se declaró en huelga de
hambre, no quería comer y se había
desmejorado mucho.
Una vez en casa de la chica, procedió a
auscultar al bonito animal,
recomendando llamar al Médico
veterinario, porque no parecía tener
ninguna enfermedad. Por el contrario,
lucía fuerte y sano. Inocente como era,
no comprendió la trampa que le tenían
preparada. Bastaron unos instantes,
mientras revisaba al can, para que Lisa
regresara al living room en paños
menores. La hermosa morena lo abrazó y
aprovechando el desconcierto del joven
Contador, comenzó a besuquearlo en la
cara y cuello, pegándole su juncal
cuerpazo.
Reaccionó demasiado tarde. De un tirón
le bajaron los pantalones que fueron
arrojados por la ventana del
departamento que daba al patio de
lavado. Con la chica tocándole los
genitales como maestra, tuvo una gran
excitación. Por un momento, cruzó por
su cerebro la idea de rechazar a la mujer
y salir huyendo. Pero, ¿sin ropa? La
fogosa hembra quería penetración, su
compañero trataba de calmarla usando
toda clase de argumentos, pero fue
inútil, el varón sucumbió ante el ataque
de la hembra; la naturaleza se había
impuesto una vez más, echando por
tierra cualquier razonamiento.
Por vez primera en su vida de casado,
Anthony Belcher había tenido sexo con
otra mujer y lo disfrutó en pleno. Tuvo
un ataque de arrepentimiento, muy
tardío. Esa noche y varias más, el
sentimiento de culpa lo agobiaba. Pensó
en confesarle a su esposa. ¿Le
comprendería? ¿Acaso no sonaba a
mentira sostener que prácticamente
había sido violado?
Conocía bien a Elke y sabía de
antemano que no se lo perdonaría jamás.
Ella y sus hijos, eran su vida y no estaba
dispuesto a correr el riesgo de
perderlos. Tenía que pedir consejo a
alguien… ¿a quién?
La cinta de video era de calidad
profesional. En ella, los actores de la
película porno actuaban con gran soltura
y confianza mostrando atributos propios
de su sexo.
Sabido es de los trucos de computadora
para aumentar tamaños, quitar arrugas y
celulitis, blanquear dentaduras, quitar
kilos y grasa, que hacen aparecer a las
parejas de esos filmes, casi perfectas.
La película, de argumento barato,
mostraba una supuesta “escuela” donde
los estudiantes, hombres y mujeres, se
inscribían para tomar lecciones
intensivas de sexo.
El buen señor Anthony Belcher, modelo
de virtudes, aparecía recibiendo clases
en la categoría de novato. Cuando sus
amigos la vieron, opinaron en broma,
que hizo bien en inscribirse en la
“escuela” pues efectivamente tenía
mucho qué aprender.
El mercado de la pornografía es muy
extenso y variado. Abarca casi todos los
Países y está tan diversificado que su
“línea de productos” inicia desde
simples artefactos para uso íntimo,
juguetes sexuales electrónicos para
adultos, hasta películas y videos con la
más avanzada tecnología de efectos
especiales en su filmación, con planes,
estrategias de mercadotecnia y
distribución comercial en el Mundo.
Lo que hace años era tabú, sujeto a
restricciones y censura Oficiales, por
desgracia al día de hoy, los Gobiernos
han aflojado los controles en aras de una
supuesta “libertad de expresión” y
“manifestaciones artísticas”. Por su
parte, los líderes Religiosos y
Educadores, poco o nada hacen para
evitar la proliferación de lo que puede
llamarse “cultura de la inmoralidad”.
Una de las calamidades de nuestro siglo
la representa el libertinaje de Internet
mediante sus páginas y portales
dedicados a la difusión y venta de
pornografía, especialmente de niños,
como lo afirma una reciente
investigación del Organismo Británico
IWF (Internet Watch Foundation).
Estadísticas de la Policía Federal
Cibernética de México, revelan que la
explotación sexual de menores de edad,
a través de Internet se ha incrementado,
incluyendo fotografías de abusos
sexuales ¡contra bebés! Ocupando el
tercer lugar detrás de los fraudes y
amenazas cibernéticos.
Dice el informe, que se han detectado
más de cien mil sitios web de este tipo,
publicó la prestigiada Revista “Llave”
del estado Mexicano de Veracruz. Y fue
la compañía productora de películas
porno, la encargada de amenazar y
extorsionarlo. Su pequeña aventura
amorosa con la “secretaria” estaba a
punto de ser mostrada a la sociedad, a
través de varios sitios de la Red
Mundial.
La primera vez le pidieron veinte mil
Dólares en efectivo, que el buen Auditor
pagó sin chistar, creyendo de buena fe
que su secreto estaría a salvo.
Dos semanas después, exigieron
cincuenta mil Dólares para no
difundirlo. Belcher los pagó
religiosamente, pensando con
ingenuidad que los delincuentes se
conformarían con esas sumas y lo
dejarían en paz. Qué equivocado estaba.
Esa gente no tiene llenadera.
La gran fortuna familiar, provenía de las
muchas propiedades de doña Julia,
Segunda Marquesa de Roncesvalles,
quien tenía sólo en España, vastas
extensiones de magníficas tierras en la
región de La Mancha, donde sus
trabajadores comandados por Don
Martín De Illescas, atendían una gran
producción de la mejor leche y queso
Manchego de todo el País.
Un palacio en Castilla La Vieja, se
rentaba en el verano a millonarios
americanos que deseaban recrear las
experiencias medievales, pues la
soberbia mansión era atendida por
profesionales de la hotelería Castellana,
que no escatimaban las exquisitas
viandas y vinos de la más alta calidad,
que rivalizaban con las atenciones del
personal a cargo.
La cocina del lugar era famosa por
ofrecer a los distinguidos y adinerados
huéspedes —entre otras delicias
culinarias— los riquísimos jamones
Jabugo, elaborados en Casa, con la
mejor carne de cerdos criados
escrupulosamente, alimentados con
bellotas, bajo estricto control sanitario y
de calidad, que satisfacen los paladares
más exigentes.
Los platillos nacionales como la Paella,
Fabada, el Fideuá, Lechón y Cordero al
Horno, tan suaves, que pueden cortarse
con el filo del plato, el Bacalao, la
Merluza, el Chorizo —embutido de
carne de puerco sazonada con pimentón
— representan entre otros, los
extraordinarios sabores de la
gastronomía Española y en especial de
la Finca, a la que sin duda regresaban
los viajeros.
En América, la Marquesa invirtió
después de la Guerra Civil Española,
parte de su capital —depositado en
Suiza— en una migración hacia Bancos
Norteamericanos primero y después
utilizado en la compra del Mondanet
Vineyard (Viñedos Mondanet) en la
privilegiada región vinícola del Valle
de Napa, en California, a los que
rebautizó como “Viñedos Los Molinos”
en abierta y querida remembranza al
noble caballero Don Quijote de la
Mancha, que inmortalizara en su libro el
gran escritor Don Miguel de Cervantes
Saavedra.
La Marquesa, heredó en vida a sus
descendientes, aunque la mayor parte de
ellos no lo merecían, pues sólo se
acordaban de la buena señora cuando
tenían problemas financieros. Con todo,
la bondadosa anciana, les prodigaba
amor y bendiciones, ayudándolos con
efectivo, cuando se lo solicitaban.
Rodrigo, María Luisa y Pedro, hijos de
la distinguida dama, eran unos
mantenidos buenos para nada, que
dilapidaban cada día su parte de la
herencia. La excepción era Pilar, la
única buena y cariñosa hija, que sin
importarle el caudal, siempre estuvo al
lado de su madre cuidándole, hasta el
día de su muerte.
VALLE DE
NAPA,
CALIFORNIA,
U.S.A.
Doña Pilar se fue a vivir a los Estados
Unidos para cuidar los viñedos que
formaban parte importante de su legado,
consiguiendo hacerlos productivos y
rentables en años de intenso trabajo,
austeridad y delicados manejos
financieros, celebrando Santo
Matrimonio con el eficiente Gerente de
la Planta, Mattew Belcher.
De esa Unión, nacieron dos varones y
una nena, llamados en su orden, Robert,
Anthony y Stella. Desde muy jóvenes los
hermanos definieron su personalidad.
Mientras Robert se pegaba al trabajo
relegando los estudios a un segundo y
tercer plano, Anthony se dedicaba con
ahínco a destacar como estudiante. La
niña Stella, era una consentida y hacía lo
que le daba en gana.
Robert era el tipo rudo, trabajador y
pendenciero. Aprendió pronto los
secretos de la siembra, cuidado de las
variedades de uva, el proceso de
cosecha y elaboración de los vinos, con
el beneplácito de su padre y madre, que
veían en él al futuro Chief Executive
Officer (Director General) de la
Compañía.
Anthony —aparte del estudio— gustaba
de los deportes y todo aquello
relacionado con la naturaleza, era un
romántico soñador, un auténtico creyente
en los valores humanos y luchaba por
ellos. Cada vez que podía, hablaba con
quien deseara escucharle —así fuera una
sola persona o un grupo— promoviendo
la honradez, decir la verdad, justicia,
libertad, amor a la familia, a la
sociedad, la paz y concordia
universales; el cuidado y protección del
agua, bosques, fauna y flora, en general,
un hombre que anteponía el bienestar de
los demás, a sus propios intereses y
conveniencias.
No en vano, Monseñor Guilabert,
párroco de su Iglesia, le tenía puesto el
ojo al jovencito, primero como
monaguillo y después —según el plan
del anciano líder Religioso—
convencerlo para abrazar la carrera del
Sacerdocio, y al mismo tiempo, el buen
curita pudiera tener en sus manos algo
de la considerable fortuna de la piadosa
señora Doña Pilar.
En las costas de California, Anthony
solía aventurarse en un pequeño bote de
vela que su padre le compró cuando
cumplió 17 años. Desde niño,
acompañaba a su papá y amigos que
eran grandes aficionados al velerismo,
estupendo deporte no contaminante.
Una trifulca inesperada, de ésas que se
forman en el mar repentinamente y así
desaparecen, desató una tormenta
eléctrica cuando Mattew Belcher
navegaba con dos compañeros en su
velero a ochenta millas de la costa. Un
rayo lo mató en el acto. Los
sobrevivientes entregaron el cuerpo
carbonizado a la familia, solidarios con
su dolor. La cristiana sepultura,
congregó a gran parte del pueblo.
A raíz del accidente, el hermano mayor,
tomó el control total de los negocios,
conduciéndolos con éxito.
Las discusiones cada vez más frecuentes
entre los dos varones Belcher, se fueron
tornando ríspidas, pues a Robert le
parecía una pérdida de tiempo y dinero
la educación de su hermano menor,
quien —para su modo de ver— estaba
lo suficientemente grandecito para
ayudar en la industria familiar.
— Sería bueno que trabajaras más en la
empresa y dejes de hacer pendejadas —
le reclamaba— Si te pegas a la fábrica,
ganarás más que con el pinche título.
Cuando Anthony fue aceptado y partió a
Chicago para matricularse en la
acreditada De Paul University
(Universidad De Paul), su madre lloró
en silencio, presintiendo que la vida de
su amado hijo, tomaría otro sesgo.
De nada sirvieron las súplicas para
quedarse a trabajar en la próspera
compañía o estudiar en otra ciudad más
cercana.
Confortando a su madre la abrazó,
prometiendo regresar al terruño, una vez
graduado.
— Dame la oportunidad, madre querida,
te juro que volveré. Seguro estoy que
esta separación será temporal, estarás
orgullosa de mí, traerá beneficios a la
empresa y a ¡toda la familia Belcher! —
dijo al despedirse, emocionado hasta las
lágrimas.
PARIS,
FRANCIA
Al otro lado del Mundo, entre las
pedregosas y torcidas callejuelas del
Barrio Latino de París, se hallaban las
encubiertas oficinas de uno de los
ilegales y florecientes negocios de
pornografía. Los cuartuchos con muros
donde la pintura reventaba de vieja,
tenían un aspecto miserable. Las paredes
lucían graffiti y leyendas ofensivas,
pintarrajeadas con pintura de spray,
brochazos y plumones de tintas negras y
rojas, mezcladas con manchas de
comida, tizne de tierra y mugre, con
siglos de antigüedad. El lugar,
aparentaba ser un refugio de vagos y de
“artistas” fracasados que vivieran de
limosnas, alimentados con rebanadas de
aire.
Dos o tres chicos de barrigas infladas
por los parásitos, completaban la escena
de una construcción en ruinas, que
podría derrumbarse con cualquier
movimiento sísmico.
Ocho lienzos de pinturas del género
surrealista, se apretujaban en
semidestruidos caballetes para simular
una exposición, que por supuesto nadie
osaba siquiera entrar a mirarlos.
La otra parte del local era desoladora,
pues combinaba lo abominable que
cualquier persona decente rechazaba:
suciedad por doquier, restos de
alimentos en descomposición, harapos y
sandalias usadas regadas por el piso y
otros portalienzos deteriorados que
sostenían cuadros sin terminar.
No menos de unas doscientas colillas de
cigarrillos baratos y desvencijados
estantes con montones de viejísimos
libros maltratados, algunos con hojas
desprendiéndose y cuatro catres de
madera de la Segunda Guerra Mundial
“decoraban” la vivienda; sin dejar de
mencionar las hojas de papel arrugado
que colmaban el único cesto para basura
del cuartucho. El solo hecho de pasar
por el frente del pestilente edificio,
podía causar vómito, pues las
destartaladas cañerías, funcionaban
defectuosamente.
Las personas que tenían la mala fortuna
de pasar por allí, apresuraban la
marcha, apretándose las narices para
atenuar los fétidos olores provenientes
de las atarjeas.
Pero eso era lo que sus ocupantes
querían aparentar. A nadie se le
ocurriría investigar las actividades de
un grupo de hippies con aspecto de no
haber comido en las últimas 48 horas y
que además, tenían permiso de la
Alcaldía, para efectuar toda suerte de
maquillajes y tatuajes en un saloncito
muy limpio, que contrastaba con el resto
del edificio.
Etienne Partiel y Kino Quiroga,
regenteaban a sus anchas el próspero
negocito. Se conocieron en un lupanar
barato de la ciudad Española de Ceuta,
cuando Partiel estuvo en problemas por
haberle dado un tremendo puñetazo en el
estómago a una prostituta. Los meseros
tundieron a golpes al francés y
estuvieron a punto de matarlo. De no ser
por la intervención de Kino — cliente
asiduo del lugar — y su gran
corpulencia, lo habrían logrado. Un
billete de cien Euros para cada quién,
calmó a la chica y a los empleados, que
se dieron por satisfechos con el dinerito
y la golpiza dada al jodido extranjero.
De ese encuentro casual, se inició una
fuerte amistad entre Etienne y Kino,
como era de esperarse entre los dos
malhechores, combinando a la
perfección sus “cualidades” de cerebro
y músculo, respectivamente.
En reuniones posteriores, Kino confió a
su nuevo amigo, que poseía una extensa
colección de fotografías y videos de
mujeres y niñas, con las que había
tenido relaciones sexuales en su
departamento acondicionado para grabar
a detalle imagen y sonido, prometiendo
mostrarlas en la primera oportunidad.
Le contó la gran excitación que le
producía el verlas con frecuencia a
solas para masturbarse o en compañía
de putas para practicar pequeñas orgías
de yerba y sexo.
Los torvos sujetos estaban de plácemes.
La producción y venta de los filmes
porno estaban por arriba de los más
optimistas pronósticos. La apertura de
nuevos mercados en el Continente
Asiático mostraba un crecimiento en alta
velocidad. Personas de Países
tradicionalistas como China, India,
Pakistán, Indonesia, Singapur, Filipinas
y Corea, hoy demandan el sucio material
editado en formatos DVD de Alta
Definición, con dispositivos de
seguridad para evitar su clonación.
La clientela oriental tenía predilección y
estaba ansiosa de obtener cintas de
mujeres de raza blanca, que ahora,
después de la caída del Comunismo,
abundan. Hermosas hembras de Europa
del Este —como medio de subsistencia
— están disponibles para las películas
clase XXX.
Es una pena y vergüenza para los
Gobiernos, la gran cantidad de jóvenes
que por necesidad de ganar unos cuantos
Euros para comer, caigan en las redes
de la prostitución y capaces de hacer
hasta el aberrante sexo anal, para llevar
a su casa el alimento. Y de ello se
aprovechan las bandas criminales, para
explotarlas sexualmente hasta que
mueren por agotamiento, desnutrición y
enfermedades. Son consideradas como
mercancías desechables.
Los políticos de diversas Naciones,
condenan con frecuencia la existencia de
esta clase de mafias, sin realizar —
salvo casos excepcionales— acciones y
campañas duras contra esa forma de
crimen organizado.
Y es que el problema de la prostitución
no es sencillo de resolver. Tiene que ver
con aspectos económicos, al no haber
los suficientes empleos para ocupar a
los miles y miles de jóvenes que egresan
de los Colegios y Universidades. La
adversa situación financiera Mundial,
afecta con fuerza a las Empresas que
tienen que reducir su producción y la
disminución de ventas, provoca que el
fantasma de la bancarrota aparezca en
grandes conglomerados industriales que
hasta hace pocos años era impensable
que tuvieran.
¿Y qué es lo primero que hacen para
salvarse, además de reestructurar
deudas? ¡Reducen su plantilla de
trabajadores!, echando a la calle a miles
de cabezas de familia. Varias veces al
año se efectúan Reuniones de Líderes
Mundiales con el propósito de estudiar y
resolver los problemas de la Humanidad
tomando Acuerdos sobre Moneda,
Banca, Comercio Exterior, Energéticos,
Armas Nucleares, Calentamiento de la
Tierra, Catástrofes Naturales,
Epidemias, Pandemias y otros Grandes
Temas, dejando a la Prostitución-
Comercio de niños y jóvenes en un
segundo y tercer plano.
Es una contradicción: Todos hablan del
problema, quisieran que no existiera,
pero no se hace un verdadero esfuerzo
conjunto Internacional efectivo, para
reducirlo o acabar con él.
Josafat Pereira, el Contador del grupo
de maleantes, era el encargado de
“lavar” y “blanquear” los capitales
ilegales, valiéndose de trucos
financieros y fiscales en abierta
complicidad con Banqueros y
Contadores sin escrúpulos, como Anthar
Nafed, Director del Banque
Internationale L’Etoile, con sede en
Qatar y sucursales en las principales
ciudades del Medio y Lejano Oriente.
Pereira era el cómplice preferido de
Kino Quiroga, desde tiempo atrás.
Con su ayuda, Kino robó limpiamente
durante años, los grandes negocios de
refacciones automotrices de su propio
padre establecidos en España, mediante
el sencillo procedimiento de ordeñar los
inventarios, alterar facturas de compras
y de gastos modificando — en cifras
considerables — las declaraciones de
impuestos al Gobierno, quedándose con
el patrimonio.
Cuando las Autoridades Españolas
recibieron aviso anónimo sobre la gran
evasión fiscal, Kino y Josafat, autores
materiales de los robos —que hicieron
la denuncia— habían huido al
extranjero, llevándose la fortuna,
dejando al octogenario y enfermo dueño
de las empresas, con la responsabilidad
y sin riqueza.
El pobre señor fue acusado por la
Fiscalía de fraude contra el Reino de
España, que pagó con cárcel hasta su
muerte.
MELILLA,
ESPAÑA
(CUATRO AÑOS
ANTES)
La Compañía Importadora y
Exportadora de Alimentos y Bebidas
“La Gitana”, Sociedad Anónima,
domiciliada en la ciudad de Melilla,
España, era la empresa que servía de
pantalla para los criminales, ejerciendo
el comercio Internacional con mediana
intensidad, enfocada a productos
legítimos provenientes de los fértiles
campos del Continente Americano para
su distribución en el Norte de Europa,
Asia, Medio Oriente y Norte de África,
donde alcanzaban magníficos precios.
Algunos frutos llegaban a los
supermercados de Países como Japón,
con cifras realmente exorbitantes. Un
melón, por ejemplo vale cincuenta
Dólares Americanos.
Verduras y Frutas Tropicales, se
mezclaban con Carnes de Vacuno, Café,
Chocolate, Flores Frescas y algunos
buenos Vinos de California, tanto de la
parte Mexicana como de la
Estadounidense, así como Chilenos y
Argentinos, que empezaban a gustar a
los paladares exóticos de los miles de
nuevos ricos de Países con Economías
Emergentes.
Al frente del próspero negocio se
hallaba el señor Santiago Casillas,
sexagenario caballero Español con gran
experiencia en la compraventa del
Abarrote, Vinos, Licores, Ferretería y
Materiales para Construcción. Don
Santiago ignoraba el sucio origen del
fuerte capital de la tienda trabajando con
el entusiasmo de un púber, tratando de
entregar buenas cuentas a los
propietarios.
De haberlo sabido, los hubiera enviado
a chingar a su madre.
Con la debida antelación, Don Santiago
Casillas, Director General de “La
Gitana” recibió invitación para asistir a
las Fiestas de la Vendimia, del Valle de
Napa, con billete de avión en Business
Class y reserva en Hotel de Cinco
Estrellas.
El Valle de Napa en el Estado de
California, Estados Unidos, es soberbia
opción para recorrer y disfrutar los
paisajes de los viñedos y desde luego
probar excelentes vinos, llegando por la
Autopista 29 hacia el norte. El camino
del Silverado es de los más bonitos
paseos. Una de las más antiguas y
hermosas Bodegas de Vinos es la
Mondavi, en Oakville, propiedad del
conocido Director de Cine, Francis Ford
Coppola.
Las Fiestas de la Vendimia, son una
costumbre milenaria que celebran
ruidosamente los trabajadores y dueños
de los campos, cuando se cosecha la
uva. Durante el mes de agosto, cada
región vitivinícola del mundo festeja a
su manera la nueva cosecha mediante
programas muy completos elaborados
para el total disfrute y diversión de los
turistas que vacacionan en parejas o con
la familia.
Hay una gran variedad de espectáculos
desde conciertos de música clásica,
música electrónica moderna, jazz,
exposiciones de pintura y escultura,
concursos de paella, competencias de
vinos, festín de quesos, pan artesanal,
aceitunas, aceite de oliva, cabalgatas y
otros entretenimientos.
La más antigua de las Fiestas es sin duda
la de Jumilla, extraordinaria tierra en el
norte de España, en la Provincia de
Murcia, donde la siembra, cosecha de la
uva y árboles frutales son el sustento
base de su economía, cuya tradición
vinícola se remonta a varios miles de
años, siendo la uva Monastrell la
principal variedad amparada como
denominación de origen en el comercio
internacional.
Resulta interesante conocer la elección
de Vendimiadoras y Vendimiadores
Infantiles y Adultos Mayores, así como
del Bodeguero Mayor que recae en un
productor, seleccionados por
aclamación.
Las fiestas comienzan con la Ofrenda de
Uvas y Primer Mosto al Niño de las
Uvas, con el Pisador de Honor y
continúan por diez o quince días más
donde turistas y gente local baila, canta,
bebe, come exquisito y se divierten con
danzas folklóricas como la de “Moros y
Cristianos” que se practica desde el
Siglo XVII, según lo mencionan las
“Actas Capitulares” de la época.
VALLE DE
NAPA,
CALIFORNIA,
U.S.A.
Santiago Casillas se regodeó y gozó
como nunca en su vida los festejos.
Según contó a su puñado de amigos de
taberna cuando volvió, que degustó
tantos vinos, que todos los días estuvo
muy alegre, casi hasta la ebriedad.
Allí conoció a bellas damas, que
ataviadas con vestidos estilo medieval,
habían hecho renacer, su ya creído
dormido espíritu viril, como Alfonsina,
la bonita y robusta encargada de las
viandas, con la que tuvo un par de
encuentros amorosos en la cocina donde
comenzaba pellizcando las amplias
posaderas para después besarle las
enormes pechugas que asomaban por el
escote.
Una noche, la hembra lo visitó en la
intimidad de su alcoba para por fin,
después de tantos años, él tuviera una
sesión de sexo inolvidable, que se
prolongó hasta las primeras horas del
día siguiente.
Por si fuera poco, conoció a la
hermosísima señorita llamada Felicidad,
llenando su viejo corazón de un
sentimiento paternalista, que le hizo
recordar a Gabriela, aquella dulce niña
de los ojos verdes fruto de su única
pasión de juventud, muerta con la madre
durante la Postguerra, víctimas de una
mina antipersonas.
Emocionado, con lágrimas en los ojos,
estrechó con verdadera ternura, la suave
mano de la nueva Ejecutiva de Ventas de
“Viñedos Los Molinos”, propiedad de
la señora Doña Pilar, Tercera Marquesa
de Roncesvalles.
Don Santiago era un sesentón Caballero
Español de pura cepa, que nunca se
casó, guardando luto por la muerte
prematura de lo que fueran sus únicos y
verdaderos amores: Lucrecia, la bella
hija del panadero del pueblo que le dio
una de las pocas alegrías en su vida, el
amor pleno sin importarle familia y
sociedad regalándole como retoño de
sus relaciones prohibidas, una preciosa
hijita, la pequeña Gabriela. La
desfloración tuvo lugar en la bodega,
con los costales de grano como cama y
los ratones, como únicos testigos de su
arrebato.
Ambos habían cumplido los 16 años. Al
recordar, Don Santiago lloraba como un
niño.
Casillas se pegó tanto al trabajo desde
que era un mozuelo de corta edad que
había dejado la mayor parte de su vida
tras un mostrador de abarrotes, semillas
y ferretería.
Huérfano de Padres y familia por la
Guerra Civil Española, hambriento y sin
dinero, el joven Santiago sólo tenía
cuatro caminos para sobrevivir: ingresar
como ayudante a la Iglesia Católica,
alistarse en el Ejército, pertenecer a una
banda de asaltantes o trabajar
honradamente de sol a sol en el Almacén
del pueblo, con una paga miserable pero
con comida y techo seguros, pues
dormía en la bodega acompañado por
enormes ratas con las que después trabó
amistad, imponiéndoles nombres a cada
una.
El conocer y tener cerca a Felicidad le
abrió de nuevo la dolorosa herida. Se
parecía tanto a su hija, que al evocarla,
pensó que su niña hubiera sido como
ella, hermosa, sencilla y pura.
El último día de fiesta, fue junta de
negocios y Don Santiago no pudo
resistir el buen sabor del Vino “Los
Molinos” y menos los pedidos iniciales
de doscientas cajas del “Merlot Reserva
de la Marquesa” con estupendos precios
al por mayor, de veinticinco Dólares
Americanos por botella y quinientas
cajas del Cabernet Sauvignon — Shiraz
a doce Dólares botella, presentados
para firma, por la eficaz ejecutiva, que
inocentemente mostraba bajo el escote
del traje-uniforme que le dieron, el
nacimiento de los blanquísimos y
perfectos senos de sus diecisiete años
de pureza angelical.
El noble caballero Español rubricó
encantado el pedido dejando un cheque
por la mitad del precio de la mercancía
como anticipo, a condición de tomarse
una fotografía con la bella muchacha con
el fondo del edificio principal.
La hermosa chica accedió con gusto y
pensando en las buenas comisiones por
esa venta y las futuras, posó copas en
mano, abrazando y besando en las
mejillas al caballeroso viejo, sin ambos
imaginar las terribles consecuencias que
ese sencillo acto les causaría en sus
vidas.
MELILLA,
ESPAÑA
Al retornar a casa, el buen Don Santiago
mostró a diestra y siniestra la fotografía
donde aparecía con la agraciada
jovencita, presumiendo sobre la gran
amistad que le unía con la doncella,
levantando una ola de admiración de
aquellos que la vieron. “Tanto va el
cántaro al pozo, hasta que se rompe”,
reza el proverbio popular. Así sucedió
con el retrato, que el vejete terminó por
mandar amplificar y colocarlo como
santa patrona, en su oficina. Un día,
recibió la visita de los dos hampones
socios capitalistas de la compañía, que
ante los ingenuos ojos de Casillas, eran
un par de respetables caballeros y
prósperos hombres de negocios, que
además de ser sus jefes, los consideraba
amigos, por la confianza que le
depositaban, el trato amable y
respetuoso que siempre le dispensaron.
Por ello, no tuvo ningún inconveniente
en informarles a sus “distinguidos”
visitantes, de los detalles del viaje a
California, exaltando la calidad de los
vinos de la región, su magnífico precio y
la gran demanda de los clientes por
obtener mayores cantidades de
mercancía para vender al por menor.
Confiado por naturaleza, no captó los
ardientes ojos de lujuria cuando los
tipos contemplaron la imagen, sobre
todo de Etienne, que se interesó en la
chica más de la cuenta. Kino conocía
perfectamente la mirada de su
compinche para darse por enterado del
efecto que le había producido el poster
de la hermosísima chiquilla,
apresurándose en disimular ante el señor
Casillas. Si como presentía, su socio
quería tenerla, no iba a titubear en
secuestrarla al precio que fuere, así
tuviera que matar al que se opusiera.
Siempre había sido así.
Etienne Partiel y Kino Quiroga se
reunieron en un tugurio para cenar,
tomarse unos tragos y fumar yerba.
Avanzada la noche y bajo los efectos de
lo consumido, Etienne confesó a Kino,
que habiendo conocido a docenas de
muchachas, la chica de la fotografía le
gustó demasiado para desperdiciarla
como vendedora de vinos en los Estados
Unidos. A su lado, estaría muy feliz y le
llenaría de lujos y comodidades, a
semejanza de una Reina.
— ¡Me parece una pendejada! —opinó
Kino— No sabes en lo que te metes. Ese
País es famoso por tener excelentes
controles en puertos y aeropuertos. No
puedes sacar a una persona así como
así.
— Además, qué chingaos te pasa, si
tienes cientos de culos disponibles.
Nuestra empresa da para eso y más.
— El pendejo eres tú —respondió
Partiel— Tu pinche y puto cerebro no
alcanza a comprender que tener aquí a
esa belleza es para gozarla primero y
cuando me harte de ella, se la pasaré al
“Patrón” para que me lo agradezca y la
disfrute. Con un poco de suerte, el
pinche viejo puede morir en el intento,
con unas nalgas así, necesitará doble
dosis de Viagra para darle batería, ja,
ja, ja, ja, y así nos dejará los negocios a
nosotros. Si sobrevive, cuando la
deseche, le sacaremos buen billete a la
perra vendiéndola en la mejor casa de
putas de París, ja, ja, ja, ja, ja.
— Además, no sabes pedazo de
estúpido, la parada de verga que he
tenido, sólo de mirarla en estampa. Esa
pinche vieja, tiene que ser mía, a como
dé lugar, entiendes, ¡a como dé lugar! —
concluyó Partiel.
— Pues no cuentes conmigo ¡idiota de
mierda! Ve a joder a tu madre, para que
te ayude, ¡con mil coños! —contestó
furioso Kino, dando un soberbio
puñetazo en la mesa, tirando los vasos
de licor. Al ver a su amigo tan
encabronado, Etienne reculó con temor.
— Oye, no es para tanto, somos amigos,
¿de acuerdo?, todos tenemos fantasías.
¿De verdad creíste lo que dije? Eres
más idiota de lo que pensé, ja, ja, ja…
Kino notó el miedo de su socio y optó
por calmarse. En ese momento le
pareció sincero en su decir. En realidad
creía conocerle bastante bien, pero no lo
suficiente. Si hubiera podido leer el
retorcido cerebro de Etienne,
descubriría que ya estaba maquinando
cómo secuestrar a la hermosa hembra
sin su ayuda, para después, matarlo sin
compasión. De ese modo, las ganancias
serían ¡sólo de Etienne! ¡¡Se quedaría
con la mujer y los negocios!!
VALLE DE
NAPA,
CALIFORNIA,
U.S.A.
(CINCO AÑOS
ANTES)
Anthony Belcher conoció a Felicidad,
cuando Don Clemente Guillén,
propietario de un Rancho cercano visitó
el “Viñedo Los Molinos”.
A Don Clemente le gustaba el juego de
Dominó que practicaba con destreza y
reunirse con Mattew —patriarca de la
familia Belcher— era motivo de gran
alegría para los dos amigos, que
invitaban a otros dos para completar
cuatro elementos, haciendo la partida
más interesante.
Las reuniones se realizaban cada semana
sin falta y ambos —Guillén y Belcher—
dejaban todo para el solaz, incluyendo
familia y trabajo pendiente. Los dos eran
magníficos jugadores y esperaban con
ansia el día jueves para visitarse
recíprocamente, haciéndose acompañar
por sus esposas —que amigas también
— aprovechaban para ponerse al
corriente en los chismes del pueblo.
En ocasiones —muy pocas para
beneficio de los expertos participantes
— no hallaban a nadie disponible que
jugara el dominó siquiera regular, por lo
que tenían que echar mano de sus
mujeres, para poder entretenerse en
parejas, con miles de inconvenientes,
pues las señoras aunque inteligentes, no
ponían ningún interés en lo que
consideraban en sus adentros, como un
pasatiempo tonto y aburrido, cometiendo
torpezas que sacaban de quicio a los
maridos, que con cariño y cortesía, las
invitaban a retirarse.
— ¿Os estáis aburriendo niñas, verdad?
Si queréis abandonad, ¿estáis de
acuerdo, Don Mateu? —interrogaba Don
Clemente, que nunca

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